La gran coalición PP-PSOE, único Gobierno posible para la estabilidad de España

El bipartidismo que ha marcado la transición española se acabó en la noche de este domingo donde PP y PSOE han quedado muy deteriorados y sin capacidad de gobernar, o de encontrar aliados para formar gobierno. Lo que nos lleva a la conclusión de que las elecciones del 20-D incluyen un mal resultado para España por la incertidumbre y la inestabilidad política que se instalan en la sociedad a la vista del nuevo Parlamento fragmentado salido de las urnas.

Un Congreso donde no hay mayorías absolutas y donde no se aprecia ninguna oportunidad de pacto razonable entre las principales fuerzas de la derecha y de la izquierda, lo que nos conduce a la conclusión de que solo una ‘gran coalición’ PP-PSOE es la única salida posible y con estabilidad. Y si no hay gran coalición lo demás será incertidumbre y el riesgo de un inmediato adelanto de nuevas elecciones generales.

Cabe la posibilidad, también inestable, de que el PP intente -como dijo anoche Rajoy- formar un gobierno en minoría con apoyo externo y con la obligada abstención del PSOE en la investidura, porque el PP con sus 123 escaños y 40 de Ciudadanos sumaría 163 (el PSOE con sus 90 escaños más los de Podemos (69), IU (2), y CC (1) llega a 162, pero necesitaría de PNV (6) y de la abstención del PP para gobernar. En todo caso para que el PP pudiera contar con la abstención del PSOE Rajoy deberá abandonar la Moncloa, dada la acusación de deshonesto que le imputó Sánchez en el debate electoral.

El PP ganó las elecciones con un pésimo resultado de 123 escaños (el peor desde 1989) y no está en condiciones de formar gobierno. Ni siquiera con el apoyo de Ciudadanos que se estanca en 40 escaños. Pero el PSOE no solo no aprovecha esta importante caída del PP sino que a su vez pierde 19 escaños con respecto a 2011 y se queda en 90 (el peor resultado de su historia reciente). Además Pedro Sánchez no está en condiciones de formar un gobierno de la izquierda porque tendría que contar con Podemos, ERC, IU y otros partidos que defienden la independencia de Cataluña, lo que para el PSOE es un obstáculo insalvable.

Podemos irrumpe con fuerza en el Parlamento (69 escaños) y para ellos esa es una gran victoria política. Aunque quedan a más de 20 escaños del PSOE al que pretendían derrotar. Y Ciudadanos, con 40 escaños, obtiene un buen resultado pero lejos de sus expectativas.

La única salida para defender los intereses generales de España en plena crisis de la economía y el paro y frente a la amenaza catalana es la gran coalición PP-PSOE. Algo muy difícil de imaginar porque cuenta con el rechazo inicial de sus respectivas bases y porque sus programas son divergentes y la relación entre sus líderes está rota tras el debate electoral entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en el que el dirigente socialista le dijo a Rajoy que no era honesto.

Además, está claro que el resultado de Rajoy es muy malo para el PP, y ello va a abrir una profunda crisis en el seno de este partido, de la misma manera que Sánchez puede ser contestado en el interior del PSOE donde Susana Díaz, su principal adversaria, ha obtenido un buen resultado del PSOE en Andalucía.

De manera que la gran coalición se presenta como algo casi difícil de alcanzar pero no imposible, por parte de los dos grandes partidos nacionales. Ninguno de los dos querrá unas elecciones anticipadas en las que Podemos y Ciudadanos podrían avanzar mucho más de lo que han conseguido en estos comicios. Hay que destacar de los resultados que el DL de Artur Mas pierde muchos apoyos en Cataluña a favor de ERC, Bildu se hunde en el País Vasco a favor de Podemos, IU queda reducida a 2 escaños y UPYD y Gbai se van del Parlamento.

¿Cómo se construye una gran coalición entre PP y PSOE a la que se podría sumar Ciudadanos en pos de un bloque constitucional? Ese es el gran desafío a la hora de los pactos y en defensa del interés general y de lograr unos acuerdos importantes para la estabilidad política de España. En la noche electoral Pedro Sánchez reconoció la victoria del PP y declaró su disposición a buscar ‘acuerdos’, aunque falta saber cómo y con quién y si está dispuesto a ceder al PP el gobierno en minoría o a pactar la gran coalición.

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