Santamaría resiste, Rivera es el más político e Iglesias supera a Sánchez por la izquierda

El debate a cuatro de Atresmedia se ha saldado sin un claro ganador, aunque según los temas que se debatían en cada momento cada uno de los cuatro participantes ha podido brillar más o menos. Sáenz de Santamaría ha pasado su peor trago cuando los tres candidatos a La Moncloa la han acorralado con los casos de corrupción que salpican al PP. Albert Rivera se ha apuntado la propuesta más política al plantear la reforma de la ley electoral y Pablo Iglesias ha hecho un papel eficaz para su público de izquierdas, muy superior en el fondo y en la forma a las intervenciones de Pedro Sánchez.

debate-900

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en representación del Partido Popular; y los líderes del PSOE, Pedro Sánchez; Ciudadanos, Albert Rivera; y Podemos, Pablo Iglesias, han debatido este lunes, 7 de diciembre, en el '7D: El debate decisivo' de Atresmedia. El encuentro ha sido moderado por Ana Pastor y Vicente Vallés.

El candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dedicado su primera intervención en respuesta una pregunta de los moderadores arremetiendo contra Ciudadanos por lo que él considera que será la consecuencia inevitable de la pérdida de la mayoría absoluta por parte del PP. “Hay muchas opciones que van a perpetuar a Rajoy en el poder”, ha dicho, aludiendo al posible apoyo de la formación de Albert Rivera a los populares. Algo que inmediatamente ha negado Rivera, insistiendo así en el mensaje que ha lanzado durante los últimos días: si no es el partido más votado, no respaldará a ninguno de los mayoritarios. Es decir, se ha comprometido hoy a "no estar ni en el proyecto de Pedro Sánchez ni en el de Rajoy" y ha reiterado que su partido sale a "ganar" y que intentará formar gobierno.

El candidato de Ciudadanos, que ha reivindicado que algunas encuestas de los últimos días dan a su partido el segundo puesto, por detrás del PP, y que la del CIS refleja un empate técnico con el PSOE, ha hecho hincapié en que el resultado electoral está abierto. "Estamos para debatir quién gana; si ya sabemos el resultado, me voy", ha llegado a decir, tras defender que es bueno que en España una plataforma civil compita con la vieja derecha y la vieja izquierda".

Los primeros compases del debate han consistido en un intercambio de reproches entre los partidos novatos, Ciudadanos y Podemos, y el PSOE, que actualmente está en la oposición pero que ha tenido responsabilidades de Gobierno. Tanto Rivera como Iglesias han arremetido con más virulencia contra Sánchez por sus propuestas para mejorar el mercado laboral que contra la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, que sí ha formado parte del Ejecutivo que ha aplicado las políticas para hacer frente a la crisis durante los últimos cuatro años.

El primer gran rifirrafe se ha producido, de todas formas, entre Sánchez e Iglesias. El socialista ha abogado por proponer a la Comisión Europea una renegociación de los plazos para la reducción del déficit y el líder de Podemos se ha mostrado de acuerdo con estas propuestas, pero ha lamentado que el PSOE “dice una cosa cuando está en la oposición y hace otra cuando está en el Gobierno”. "¿Lo dices por Grecia?", le ha preguntado Sánchez a Iglesias, recordando al líder de Podemos su apoyo al Gobierno de Alexis Tsipras y las propuestas del exministro griego Yanis Varoufakis, que fueron rechazadas por la UE.

Iglesias ha continuado en ese momento atacando a Sánchez, a quien ha dicho que le "gustaría que el PSOE" fuera distinto, pero "por desgracia" Sánchez no lo ha conseguido. "Lo has intentado, pero no lo has logrado" a pesar de haber "tenido oportunidades" de aprobar esas medidas y de sacar "a vuestros exministros de los consejos de administración de las grandes empresas", le ha dicho Iglesias. "Tengo la impresión de que mandas poco, de que en tu partido mandan otros y eso te coloca en una situación difícil", ha continuado el líder de Podemos, lo que también ha provocado una agria respuesta de Sánchez, que le ha replicado hablándole de usted. Según el candidato socialista Podemos siempre cambia de opinión "para poder llegar al Gobierno". "Ya hemos visto el cambio de Podemos (....) también la pobreza en Grecia", ha concluido.

Sáenz de Santamaría, por su parte, ha defendido el "proyecto compacto" que representa el PP ante los comicios del 20 de diciembre frente a los proyectos "unipersonales y personalistas" de otras fuerzas que compiten en esas elecciones. Ante la pregunta de por qué no ha acudido a este debate el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la vicepresidenta ha explicado que se debe a que el PP es un "equipo amplio" que trabaja en conjunto para los españoles y que tiene un líder "seguro" y cuenta con responsabilidades compartidas. Para ella, eso es lo que necesita España, proyectos conjuntos y compactos, y por eso le preocupan las propuestas "unipersoanles y personalistas" de otros partidos. Además, ha insistido en que cualquiera del equipo del PP puede acudir a un debate a explicar todo lo que se ha hecho.

La ausencia de Rajoy, que ha planeado sobre todos los prolegómenos del debate, ha aparecido por primera vez en el debate gracias al candidato de Podemos, Pablo Iglesias. Antes de contestar a la pregunta que le han planteado los periodistas, Iglesias ha querido en primer lugar saludar a Rajoy y ha dicho sobre el presidente: "Nos estará viendo desde Doñana. Es una pena que no nos acompañe pero seguro que le va a interesar". Después, preguntado por los cambios que ha sufrido su programa desde hace año y medio, Iglesias ha señalado que Podemos tiene un proyecto para aplicar "inmediatamente" y es el único partido que acompaña sus propuestas de una memoria económica. Sobre las encuestas, que les sitúan en tercer lugar, ha asegurado que los sondeos tampoco vaticinaron que Ada Colau fuera a ser alcaldesa de Barcelona o Manuela Carmena de Madrid. "Estamos aquí para ganar", ha subrayado tras apuntar que hay muchos ciudadanos que aún no han decidido su voto.

La crisis, los recortes y la precariedad laboral

Sáenz de Santamaría ha recordado a sus las dificultades que afrontó el Ejecutivo al inicio de su mandato cuando evitó el rescate financiero de España y les ha recalcado que "gobernar es muy difícil, hablar es fácil". La vicepresidenta ha tirado del argumentario del PP para pertrecharse en esas dificultades que ha tenido que afrontar su partido desde la responsabilidad de gobernar en un momento muy duro y les ha desafiado reprochándoles que le hubiera gustado oírles hace cuatro años, cuando el país "estaba al borde de un rescate" que habría supuesto un recorte de un 20 por ciento en las pensiones y obligado a "adoptar medidas durísimas".

El único candidato que ha respondido a esa afirmación de la vicepresidenta ha sido Pablo Iglesias quien ha asegurado que, hace cuatro años, él estaba trabajando con un contrato de interinidad por el que cobraba 930 euros al mes. Si los que han gobernado, ha señalado Iglesias, conocieran de verdad cómo son los contratos, estar en el paro o recibir una pensión pública, "a lo mejor nos hubiera ido mejor".

El primer bloque del debate se ha centrado asimismo en las críticas de PSOE y Podemos al contrato único que propone Ciudadanos para acabar con la precariedad laboral y crear más puestos de trabajo. Iglesias ha asegurado que, en la práctica, esa propuesta de Ciudadanos "acaba con los días de indemnización" en los contratos porque "lo que hace es igualar por abajo". Sánchez ha criticado el contrato único que defiende Ciudadanos al augurar que lo que va a conseguir es "universalizar la precariedad" porque cuanto antes se despida, más baja será la indemnización. "Hablemos claro: que sepan en España que el contrato único es una vuelta de tuerca a la reforma laboral", ha censurado Sánchez.

Sáenz de Santamaría ha hecho hincapié en que el PP en el Gobierno "está consiguiendo crear empleo" después de las reformas que ha llevado a cabo en la legislatura, que se inició con 1.400 personas engrosando cada día las listas del paro y concluye con 1.500 personas encontrando un empleo "cada día". Iglesias ha pedido a la vicepresidenta que "no tome a los ciudadanos por tontos", ha señalado que "hay menos gente trabajando" que hace cuatro años, que la mitad de los parados no recibe ninguna prestación y que el PP "se ha gastado el 45 por ciento de la caja de las pensiones".

El candidato socialista se ha comprometido, si gobierna, a derogar la reforma laboral "completa y entera" y establecer tres tipos de contratos: indefinido, temporal y de formación. También ha propuesto reforzar la negociación colectiva al haber cinco millones de parados sin ninguna prestación, subir el salario mínimo interprofesional y abrir una ley de igualdad salarial. "Hay que volver a unir lo que la derecha ha dividido en los últimos cuatro años", ha pedido el secretario general del PSOE.

Rivera ha defendido el contrato único, un complemento salarial para los que menos tienen y una reforma del sistema de autónomos para que no pague cuota quien no gane más del SMI. En su cruce de reproches con Sánchez le ha recordado que Zapatero dejó el 24% de paro: "parece que no va con usted, pero el país estuvo al borde de caerse por el precipicio", le ha dicho. A Sáenz de Santamaría le ha espetado que su Gobierno "no ha hecho reformas, sino recortes, porque las reformas son algo más ambicioso", tras lo cual ha subrayado que "por suerte los españoles que nos estén viendo no tendrán que optar entre lo malo y lo menos malo". "Pinchemos la burbuja política", ha propuesto a los espectadores.

Reformas institucionales y corrupción 

En el bloque dedicado a las reformas institucionales y la corrupción, se ha producido una arremetida a tres bandas contra la representante del PP. Ha sido la parte del debate más complicada para Sáenz de Santamaría, cuya defensa ha sido que "se han dado explicaciones y sus responsables (de los casos de corrupción) están fuera del PP. Y hemos garantizado que no hay impunidad". Pablo Iglesias ha saltado inmediatamente: "La policía estuvo 20 horas en la sede del PP. Hicieron desaparecer el registro de visitas de las personas que entraban en su partido". Es más, le ha sugerido que “deberían pedir perdón (el PP) por ser el partido de la corrupción. La corrupción nos cuesta 48.0000 millones de euros y luego dicen que las cuentas no salen". Cuando la vicepresidenta estaba replicando, Iglesias ha interrumpido recordando el famoso sms de Rajoy a Luis Bárcenas: "Sé fuerte, Luis, sé fuerte". Y Santamaría no se ha quedado atrás y le ha espetado: "Paga, Monedero, paga" (en alusión a la deuda con Hacienda del exdirigente de Podemos).

Albert Rivera ha afirmado que los casos de corrupción que han afectado al PP son el motivo por el que el presidente del Gobierno y presidenciable, Mariano Rajoy, no acudido al debate electoral de este lunes, y más concretamente por lo que tiene que ver con el extesorero del PP Luis Bárcenas. "Este es el motivo por el que el señor Rajoy no ha querido venir", ha señalado Rivera mostrando una portada de prensa sobre las revelaciones en torno al escándalo y afirmando que "los (papeles) originales de Bárcenas incluyen pagos a Rajoy cuando era ministro". No obstante, ha reconocido a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que "tiene mérito" que haya aceptado sustituir a Rajoy en el debate organizado por Atresmedia.

A Rivera le han afeado sus pactos con el PSOE en Andalucía y el PP de Madrid. En el caso andaluz, con numerosos imputados por los ERE fraudulentos, ha sido Sáenz de Santamaría -a la que han sacado de sus casillas las acusaciones de corrupción- quien se ha enzarzado con Rivera, a pesar de la "elegancia" que éste se ha atribuido al tratar el tema (y que ella le ha negado). El candidato de Ciudadanos ha argumentado que son pactos de investidura, no de gobierno, que implican la marcha de los imputados de esos partidos.

Iglesias ha planteado como medida para luchar contra la corrupción, una moción de confianza de la ciudadanía al presidente del Gobierno a mitad de legislatura y un cambio del sistema electoral “para que haya proporcionalidad". Y, en este punto, la vicepresidenta ha aprovechado para repetir el mantra del Gobierno en las últimas horas: cuidado con el "tripartito de perdedores", en referencia a un hipotético Ejecutivo de PSOE, Podemos y Ciudadanos que todos los implicados niegan. Su propuesta es que "quien tiene la lista más votada debería gobernar. Esa es la manera de respetar la voluntad de los ciudadanos. Ojalá la solución al bipartidismo no sea un tripartido de perdedores".

Los pactos tras las elecciones del 20-D

Habida cuenta de que tras las próximas elecciones no es previsible que ningún partido consiga la mayoría absoluta, las posibles combinaciones para pactos postelectorales cobran una especial relevancia durante la campaña. La vicepresidenta ha insistido en airear el fantasma del tripartito: "Les oigo hablar de bipartidismo. Ojo, no sea que la sustitución del bipartidismo sea un tripartito de perdedores. Nunca ha funcionado bien en ningún lugar de España".

Para Sáenz de Santamaría, el que gobierne la lista más votada "es la manera fundamental de respetar la voluntad de los ciudadanos". De lo contrario, lo ha comparado con un equipo que "gana la liga de fútbol y suman puntos el segundo, el tercero y el cuarto para que aun siendo los perdedores, se queden con el título". "Colando el discurso del miedo, podemos esquivar el tema de la corrupción", le ha reprochado Rivera al recordar a la vicepresidenta que la cuestión de debate en ese momento era la corrupción. Eso sí, Rivera ha anunciado que, si gobierna, abrirá su Gobierno a la "incorporación de gente de otros partidos, del PP y el PSOE". Rivera ha ofrecido este "gobierno de apertura" al defender que "desde la centralidad, no desde los extremos, es más fácil poner a la gente de acuerdo". Tras reiterar que no está dispuesto a "apoyar a ningún gobierno de otro partido", el candidato de Ciudadanos ha abogado por "abrir una nueva etapa política", si bien ha apuntado que "otra cosa son los pactos de estado".

Rivera, por otra parte, ha defendido la reforma de la ley electoral para que haya listas abiertas y circunscripciones por distrito, en vez de provincias, para que los ciudadanos puedan "premiar o castigar" a los diputados que más trabajan. También ha propuesto sustituir el Senado por una cámara legislativa formada por los 17 presidentes autonómicos, que Sáenz de Santamaría ha rechazado con el argumento de que en ella el presidente catalán, Artur Mas, representaría a todos los catalanes. "No nos representaría a todos, sería un voto ponderado, como en Austria y Alemania", le ha replicado Rivera. El líder de Ciudadanos ha reclamado a PP y PSOE, "los viejos partidos" que apoyen una revisión de la ley electoral.

Cataluña y la reforma de la Constitución

Pedro Sánchez ha señalado al presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, como "culpable" de la situación en esta comunidad, pero ha añadido que "el responsable" del enfrentamiento "es Rajoy" por hacer "oídos sordos" y ningún "planteamiento político”. El líder socialista ha recordado que el PSOE afrontó en 2004 desde el gobierno el denominado 'Plan Ibarretxe' sin que se planteara una consulta independentista en el País Vasco. "Lo resolvimos con diálogo", ha reivindicado. Ante el reto catalán, ha defendido una reforma constitucional "integral y ambiciosa", no para "contentar a quien quiere irse de España", sino para renovar el país, avanzar hacia el federalismo y lograr un proyecto incluyente. Sánchez también ha considerado a Mas y Rajoy dos caras de la misma moneda, "que se parece más a la peseta que al euro", porque ambos han aprobado "juntos" la reforma laboral, la llamada amnistía fiscal o los "recortes".

Pablo Iglesias, líder de Podemos, ha defendido por su parte que se permita un referéndum en Cataluña sobre su independencia, permitir "el derecho a decidir quedarse" en España. "Quiero un proyecto que se fundamente en la voluntad", ha subrayado. Y le ha preguntado a Soraya Sáenz de Santamaría si no le preocupa que el PP "se convierta en una fuerza marginal" en Cataluña y el País Vasco. "Tiene los mismos escaños y dice que es una fuerza marginal", le ha apuntado en ese momento Albert Rivera a la vicepresidenta del Gobierno, puesto que PP y Podemos tienen 11 diputados en el Parlamento catalán.

El presidente de Ciudadanos le ha respondido a Iglesias que Cataluña "no es el Sáhara" como para plantear un referéndum y que la ONU no contempla el derecho de autodeterminación para un territorio democrático y con derechos fundamentales. El líder de Podemos le ha replicado que se trata de atender "la voluntad de la gente", no de resolver "un debate jurídico". Rivera ha rechazado el independentismo y el nacionalismo, pero ha admitido que no son secesionistas todas las reivindicaciones que se plantean de Cataluña, como una mejor financiación: "Las hay justas". "La solución no pasa por romper España sino porque los catalanes nos impliquemos en un proyecto común", ha dicho, apostando por una reforma del país que haga "partícipes" a miles de catalanes.

La vicepresidenta del Gobierno ha asegurado que lo estaba escuchando a lo largo del debate le confirmaba que no hay consenso mínimo para plantear una reforma constitucional ni un objetivo claro de para qué se quiere hacerla. Y ha advertido contra una reforma para "contentar a los que no se van a contentar". Sáenz de Santamaría ha reiterado el argumento que sostiene el gobierno desde hace meses contra las reclamaciones secesionistas: el Ejecutivo no puede negociar con la unidad de España, ni con la soberanía nacional o la igualdad de los españoles. Y ha preguntado al resto sobre qué dialogarían ellos con Artur Mas. "Nosotros hemos dialogado mucho para que en Cataluña no sufran los servicios públicos a pesar de los independentistas", ha añadido.

Primer debate preelectoral de estas características

Se trata de la primera vez que dos periodistas moderan de forma conjunta un debate de estas características. El candidato del PSOE, Pedro Sánchez, ha hecho esperar varios minutos al resto de contrincantes que posaban para la fotografía conjunta de los participantes en el debate a cuatro en Atresmedia. Durante varios minutos, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y los candidatos de Ciudadanos, Albert Rivera, y de Podemos, Pablo Iglesias, han posado de pié en los estudios de Atresmedia para los fotógrafos, junto a los periodistas Ana Pastor y Vicente Vallés. Todos han mirado en varias ocasiones sus relojes para calcular cuánto se estaba retrasando Sánchez, mientras hacían algún gesto interrogativo sobre los motivos de ese retraso.

Fuera de las instalaciones en las que se celebra el debate, el líder de UPYD, Andrés Herzog, y una veintena de simpatizantes con caretas del candidato, han protestado por no haber sido invitados y solo la vicepresidenta se ha acercado a saludarles a su llegada a la cadena. Pablo Iglesias, el candidato de Podemos, ha sido el primero en llegar a los estudios, acompañado de su número dos, Íñigo Errejón, quien ha provocado todo tipo de comentarios en las redes sociales por no llevar el cinturón de seguridad en el automóvil que les ha trasladado a la televisión, aunque minutos después se lo ha colocado. Lo primero que Iglesias, vestido con vaqueros y camisa azul clara, ha hecho al bajarse del coche ha sido saludar a un grupo de simpatizantes que gritaba "Sí se puede".

Después ha llegado el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, de traje azul, camisa blanca y corbata roja, a quien ha acompañado su mujer Begoña. Albert Rivera ha sido el último en aparecer, en su caso con un traje gris marengo, camisa blanca y corbata granate, que ha acudido en un monovolumen con un grupo muy numeroso. Todos los candidatos disponen de cinco asesores, a excepción de la vicepresidenta, que lleva cuatro, aunque solo podrán consultar con ellos en el descanso.

RELACIONADO