Fin del bipartidismo y pactos postelectorales: las opciones con más posibilidades

Si hay dos conclusiones claras del barómetro preelectoral que ha publicado el CIS este jueves es que se ha acabado el bipartidismo y que los españoles quieren que los partidos más votados lleguen a pactos entre ellos. Las dos fuerzas mayoritarias tradicionales, que en 2011 acapararon el 73,35% de los votos, no alcanzan en esta ocasión el 50%. El 44,62% de apoyos que cosechó el PP en las anteriores elecciones se reduciría el 20-D, según el CIS, al 28,6%. El 28,73% del PSOE mermaría hasta el 20,8%. Eso significa que uno y otro tendrán que ir pensando en posibles combinaciones y que, en todas ellas, tendrán que contar con las nuevas marcas que irrumpirán en el Parlamento.

rajoy-rivera-448A primera vista, hay dos opciones de pacto que permitirían alcanzar la mayoría absoluta en el Congreso, los 176 escaños del total de 350 que lo componen. Una es la gran coalición PP-PSOE que, en el peor de los casos, sumaría 197 diputados pero que no parece contar con demasiados adeptos en ninguno de los dos partidos. Es la solución favorita para las élites, que ven en ella una garantía de estabilidad política y un dique para frenar eventuales riesgos sobre la economía, pero resulta difícil de explicar para las cúpulas popular y socialista y más difícil aún de digerir para sus respectivos electorados.

La segunda opción es el pacto PP-Ciudadanos, que con 183 escaños -ese sería el resultado de la suma si elegimos la previsión más baja de las horquillas que presenta el CIS- también estaría por encima del mínimo necesario para la mayoría absoluta y solo dos por debajo de los 185 que actualmente tiene el partido de Mariano Rajoy. La encuesta del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) que publicó el martes pasado ‘El Periódico’ planteaba la siguiente pregunta: “Si en las próximas elecciones generales ningún partido obtuviera mayoría absoluta, ¿qué partidos preferiría que pactasen?”

Las conclusiones del estudio eran que el 28,4% de los españoles, tres de cada 10, abogan por una alianza del partido de Mariano Rajoy con el de Albert Rivera. A más de tres puntos, con el 24,8%, se sitúa un pacto entre socialistas y Podemos, similar al que se ha producido en muchos grandes municipios y autonomías. Y muy por detrás, la posibilidad que prefiere la dirección del PSOE: un acuerdo de Pedro Sánchez con Ciudadanos, que concita el apoyo del 19,9% de los sondeados. El diario recordaba que este dato es sensiblemente inferior al 29,7% que apoyaba esta opción en el mes de abril.

De momento, el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez Maillo, ha emplazado a Ciudadanos a que aclare a los votantes qué va a hacer si se diera un resultado como el del sondeo. Puede pasar, ha dicho, que “votando a Ciudadanos salga el PSOE o al revés”, debido a esa “indefinición” calculada de ambos partidos que, en su opinión, está provocando incertidumbre, y por eso ha pedido a los demás que aprovechen la campaña para clarificar, porque para eso sirve este periodo previo a los comicios. Por su parte, el líder de C’s, Albert Rivera, no quiere hablar de futuribles y asegura que él sale a ganar: “Nosotros nos presentamos para abrir una nueva etapa política, no creemos en el proyecto de Mariano Rajoy ni en el proyecto de Pedro Sánchez”.

Por lo que se refiere a este último, a la luz de los datos del CIS el PSOE y Ciudadanos no suman lo suficiente para hacerse con el control de la Cámara. Incluso haciendo la suma con las cifras más altas de la tabla, 89 (PSOE) y 66 (C’s) diputados, solo llegarían a 155. Esto descarta el pacto entre Pedro Sánchez y Albert Rivera y plantea otra posibilidad: la de buscar un tripartito con Podemos, de forma que las tres fuerzas políticas “por el cambio” se alíen para desalojar al PP del Gobierno. En este caso, se podrían alcanzar los 180 escaños siempre que se cumplan las previsiones más optimistas.

Aún hay una quinta opción, pero esta es la que se presenta más complicada de articular debido al descalabro que el CIS augura para el PSOE. Es más, con los datos de este barómetro se puede dar por desrtada. Es la que promovería un Gobierno de izquierdas pero, hasta con una calculadora en la mano, parece un encaje de bolillos casi imposible de culminar. Consistiría en sumar los 89 escaños socialistas (suponiendo que se haga realidad la parte más alta de la horquilla) a los 25 de Podemos, a los 24 de sus ‘marcas blancas’ -Compromís, En Comú Podem y En Marea- y a los que el CIS adjudica a la miríada de partidos minoritarios: los 7 de ERC, los 3-4 de IU-Unidad Popular (la formación de Alberto Garzón) y los 6-7 de EH-Bildu, una formación con la que Podemos ya ha pactado tras las autonómicas y municipales. Aún así, apenas se alcanzarían los 156 diputados, muy lejos también de la mayoría absoluta.