Felipe VI preside este lunes un acto solemne en reconocimiento a los sefardíes

Este reconocimiento tiene lugar tras la entrada en vigor de la ley que permite otorgar la nacionalidad española a sus descendientes

Felipe VI preside este lunes en el Palacio Real un acto solemne con el que se pretende rendir homenaje a los sefardíes expulsados de España en 1492, con motivo de la entrada en vigor de la ley que permite otorgar la nacionalidad española a sus descendientes. Además del jefe del Estado, en la ceremonia tomarán la palabra los ministros de Justicia, Rafael Catalá, y Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, así como el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Isaac Querub.

Se espera que acudan al Palacio de Oriente representantes de la comunidad sefardí de todo el mundo, y también parlamentarios, diplomáticos, profesionales del Centro Sefarad-Israel y miembros de la sociedad civil.

El pasado 1 de octubre entró en vigor la ley que permite conceder la nacionalidad española a los descendientes de los sefardíes expulsados de España en época de los Reyes Católicos.

Al día siguiente, el Consejo de Ministros aprobó un real decreto que concedió la nacionalidad española, por carta de naturaleza, a 4.302 sefardíes que han acreditado ser descendientes de aquellos judíos expulsados hace más de 500 años.

Estas personas habían tramitado su solicitud de nacionalidad antes de la aprobación de la ley, por lo que el Ministerio de Justicia contaba con sus expedientes y su resolución se agilizó para que no tuvieran que iniciar nuevamente el proceso de solicitud.

Para acreditar su origen, los solicitantes tuvieron que presentar todos o algunos de los tres documentos exigidos por la ley. El primero es su inclusión en las listas de familias sefardíes protegidas por España.

También puede justificarse el origen por apellidos, idioma familiar -el ladino, el idioma español hablado en el siglo XV y que algunas familias judías mantienen vivo- o por indicios que demuestren su pertenencia a esta comunidad cultural.

Otro documento válido es el certificado de la comunidad israelita reconocida en España.

Se llama sefardíes a los judíos que vivieron en la Península Ibérica y a sus descendientes, que tras los edictos de 1492, que les obligaban a su conversión forzosa o expulsión, optaron por abandonar una tierra que no sólo era suya, sino también la de sus antepasados.

Cuando el Parlamento aprobó la ley que ahora permite la obtención de la nacionalidad, los ministros Catalá y García-Margallo, coincidieron en que la norma suponía "rehabilitación histórica" y una restitución de los derechos de los sefardíes.

"Esta ley dice mucho de lo que fuimos en el pasado y de lo que somos hoy los españoles y lo que queremos ser en el futuro, una España abierta, diversa y tolerante", afirmó el titular de Justicia.

El ministro de Asuntos Exteriores señaló que se trataba de la "reparación de una deuda histórica" con las comunidades judías.

Se calcula que hay unos 3,5 millones de sefardíes repartidos por el mundo, preocupados por conservar la cultura procedente de "Sefarad" (España, en hebreo), como parte de su identidad judía.