Pablo Iglesias ve ‘torpe, miope y cobarde’ la vía del Constitucional

El candidato de Podemos a la presidencia del Gobierno, Pablo Iglesias, ha considerado que la ley no puede limitar la democracia y que recurrir al Tribunal Constitucional la declaración de independencia del Parlament es una vía "torpe, miope y cobarde" contra una "declaración política de escasos efectos". Iglesias, que ha participado hoy en un almuerzo del Foro ABC-Deloitte, se ha comprometido a convocar una consulta en Cataluña de forma inmediata si llega a ser presidente del Gobierno.

Esa es la receta del líder de Podemos para solucionar un problema político que, subraya, hay que resolver políticamente y no en los tribunales: “Convocar una consulta, yo lo haría inmediatamente, y le diría al señor Mas, ‘Se acabó la diversión, se acabó este jueguecito, van a votar los ciudadanos catalanes'”.

Iglesias, que ha acudido a este encuentro acompañado por algunos miembros de su partido -entre ellos el exJEMAD Julio Rodríguez-, ha sido tajante al defender que “en democracia la ley se tiene que subordinar a la democracia” y “no puede limitar la democracia”. Y se ha mostrado convencido de que el Gobierno “cuenta con mecanismos legales suficientes” para que se pueda convocar esa consulta en Cataluña, que debería ser “vinculante políticamente” y a la que habría que dar después viabilidad jurídica; lo que, en su opinión, únicamente requiere “voluntad política”.

El líder de Podemos ha apelado a no caer en el inmovilismo y la bunkerización, a evitar “atajos”, a “no esconder la cabeza como el avestruz”, a abrir la puerta al diálogo para no repetir errores del pasado como lo ocurrido con el Estatut en 2006 y a buscar fórmulas políticas para “armar un encaje constitucional” para Cataluña.

Argumentos que Iglesias también trasladó ayer a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, con quien mantuvo una conversación “breve y cordial”, en la que -según ha contado- la número dos del Ejecutivo le aseguró que no se planteaban en este momento la suspensión de la autonomía en Cataluña.

Iglesias está convencido de que ni siquiera el PP, en este contexto de “psicosis” generalizada, “que no es saludable”, está pensando en enviar a Cataluña a los Mossos, la Guardia Civil o el Ejército. Si bien no ha aclarado si se arrepiente de apoyar a la presidenta del Parlament, Carmen Forcadell, por tomar parte en este proceso separatista, sí ha admitido que no ha estado “fina” y que sus declaraciones son “profundamente decepcionantes”, porque debería ser la presidenta de todos los catalanes y no solo de una parte.

El secretario general de Podemos ha insistido en que la solución no es “prohibir” y en que hace falta una actitud de “estadista” y comprender que para entender Cataluña es esencial entender España. “Este país se merece un presidente y un Gobierno que asuma que los problemas políticos hay que enfrentarlos políticamente”, ha enfatizado. De este modo, el secretario general de Podemos se ha mostrado convencido de que Podemos es la única fuerza política “con capacidad para garantizar la unidad”, porque reconoce la diversidad y la plurinacionalidad.

Algo que -ha recordado- ya se demostró en las pasadas elecciones municipales cuando miles de madrileños celebraron en Madrid el triunfo de Ada Colau en Barcelona y miles de catalanes el de Manuela Carmena en Madrid. Para Iglesias, esa imagen de “fraternidad” y ese cambio tiene que llegar también el 20D a la política nacional.

De cara a las elecciones generales, Iglesias ha insistido en que la última encuesta del CIS no refleja el “clima de remontada” que se respira para Podemos y se ha mostrado convencido de que ganarán los comicios. Ha aprovechado para recalcar que su partido es la única organización política que no utiliza sus listas para “colocar a los suyos”, sino para “colocar a los mejores” y ha dicho que es un “honor” ser referencia de cientos de miles o “millones” de socialistas.

Iglesias ha defendido así la incorporación a sus listas sin pasar por primarias de Julio Rodríguez y otras personalidades, como el constitucionalista Javier Pérez-Royo o la jueza Victoria Rosell, a quien le ofrecerá -ha dicho- que sea su ministra de Justicia si gana las elecciones.