El Parlament rechaza la investidura de Artur Mas con el voto en contra de la CUP que le emplaza a volver el jueves

Primer fracaso de Artur Mas en el debate de investidura como presidente de la Generalitat. En la primera votación que ha tenido lugar este martes, y en la que hubiera necesitado mayoría absoluta, solo ha contado con el apoyo de los 62 diputados de JxSí mientras que los 73 miembros de la Cámara restantes han votado en contra. Ahora, le toca esperar al próximo jueves, cuando solo necesitaría mayoría simple para ser investido. De momento, la CUP no altera su intención de no apoyarle. Tanto es así, que la formación antisistema se ha presentado por la mañana en el Parlament con una propuesta de candidato alternativo, Raül Romeva, propuesta que de momento no ha cuajado.

banos-mas-448La CUP ha tratado de jugar la carta de Romeva después de escuchar la advertencia lanzada por Mas el lunes, en la primera jornada del debate: “Si no hay investidura, el proceso se encalla”. La frase no ha gustado a la formación antisistema, que la considera un “chantaje intolerable”. De todas formas, a lo largo del debate se han visto guiños y complicidades entre el candidato de Junts pel Sí y Antonio Baños, que ha intervenido en nombre de sus diez diputados, que desmentían constantemente la dureza de los mensajes que ambos se estaban intercambiando.

Quizá, después de todo, la CUP esté tomando nota de los compromisos expresados por el candidato durante el debate (“llegaré tan lejos como haga falta para establecer el mandato de las urnas”; “no me temblarán las piernas ni me faltará el pulso”; “el tema no es Mas sí o Mas no, el tema es cómo se da respuesta democrática a lo que han dicho las urnas”) para ver qué hace una vez que el Tribunal Constitucional haya suspendido la moción independentista, cosa que debería ocurrir este miércoles. Y, si el ‘president’ en funciones demuestra con los hechos que está dispuesto a aplicar la desobediencia que predica la CUP, el jueves podría producirse una sorpresa, aunque la investidura coincida con la aplicación de todo el peso de la ley a Mas, a Forcadell y a otros responsables de la insumisión a los dictados del TC.

Pero aún habrá que esperar para ver si eso se produce. De momento, y al menos verbalmente, las espadas han seguido en alto. El líder de la CUP en el Parlament, Antonio Baños, ha confirmado este martes que no votarían a favor de la investidura de Artur Mas como presidente del Govern porque en el proceso independentista “no sobra nadie pero nadie es imprescindible”. “El proceso no se encalla porque nadie puede encallarlo y, si piensa que es imprescindible -ha dicho mirando a Mas-, vaya a casa, descanse y vuelva el jueves”, ha sentenciado Baños en su intervención en el pleno de investidura del Parlament.

“Volveré el jueves y volveremos a hablar. Volveré pero no porque sea un tema personalista sino porque la presidenta Forcadell ha decidido que la propuesta de Junts pel Sí tenía un aval democrático suficiente para presentar una candidatura a la presidencia”, ha replicado Mas. Y es que Baños sigue defendiendo que “un pueblo nunca debe sacrificarse por un solo hombre”. De hecho, ha lamentado que durante demasiados años se haya identificado Cataluña con el entonces presidente Jordi Pujol, algo que la CUP no permitirá que vuelva a pasar con Mas.

Baños ha tendido la mano a JxSí para buscar un candidato alternativo y alcanzar un pacto para la gobernabilidad de la Generalitat: “Necesitamos cuanto antes un Govern fuerte, pero que no sea reducido a una sola voz, a una sola persona”. Ha reconocido la labor de Mas al frente del proceso soberanista, pero ha advertido de que “el barco cuenta con una muy buena tripulación y no hay ningún capitán imprescindible”. En esa línea, ha elogiado que entre los 72 diputados independentistas (JxSí y CUP) hay un amplio abanico de sensibilidades, desde los democristianos hasta los anticapitalistas. Y es que hay dos cosas que la CUP no perdona al actual ‘president’ en funciones: los escándalos de corrupción de CDC y de su mentor, Jordi Pujol, que le salpican a él personalmente, y las duras políticas de austeridad aplicadas durante la crisis. “Usted ha dicho que podríamos haber evitado los recortes con un Estado propio. Pero no es solo una cuestión de Estado propio, es de voluntad política”, ha reprochado Baños a Artur Mas, además de recordarle que “un estado propio no garantiza una vida digna. Usted señor Mas ha ido a la deriva”.

Mas se ha justificado como ha podido, echando balones fuera y desviando hacia el Estado la responsabilidad de las medidas adoptadas durante estos últimos años: “Sabe que el margen de autonomía financiera de la Generalitat es muy corto. Uno controla las normas y otro el dinero, nosotros estamos en el medio”. Además, el ‘president’ en funciones ha asegurado que no ha hecho ninguna política a favor de los poderosos: “Les pido un poco de fair play en este sentido y que tengan en cuenta la realidad”.

Tres motivos para el ‘no’

Baños ha explicado que la CUP ya había decidido su ‘no’ a Mas antes del pleno de investidura, por su gestión al frente de la Generalitat desde el 2010 y por la necesidad de no construir un Estado en base a personalismos, y ha añadido que, tras escuchar su discurso de investidura, se ha sumado un tercer motivo: “No nos dio ninguna seguridad de que el nuevo Govern trascendería el autonomismo”. “Tras escucharle, no sacamos el entramado del nuevo Govern que tendríamos: si autonomista o digno de un nuevo Estado republicano”, y ha añadido que la CUP no descarrilará el proceso ni abandonará las negociaciones con JxSí por el mero de no apoyar la investidura.

Se ha dirigido a Mas para añadir: “Tiene la mano tendida, tiene nuestros cuerpos para defenderse del ataque del Estado borbónico, tiene nuestras horas para negociar y nuestro compromiso, pero no tiene ni tendrá nuestro voto incondicional”. También le ha explicado que los casos de presunta corrupción que rodean a su CDC y las privatizaciones que ha impulsado al frente del Govern “tienen mucho peso” en la negativa de la CUP a investirle.

Ha destacado que “no existe confrontación entre JxSí y la CUP, que son dos partes que representan la diversidad del pueblo catalán”, y ha ofrecido colaborar en la construcción de un nuevo Govern que ya empiece a funcionar como republicano, que no sea monótono y que afronte cuanto antes el rescate social. Y ha defendido que la república catalana que pretenden será más transparente y libre de corrupción, algo que ya ha empezado a corroborarse: “Hemos visto que, cuanto más proceso independentista, más casos de corrupción salen. Han saltado cuando el pueblo ha optado por ser rebelde”.

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