Arrimadas reclama un presidente con las 'manos limpias' y Mas denuncia las 'mentiras' de las cloacas del Estado

arrimadas-448La líder de la oposición en el Parlamento catalán, Inés Arrimadas, ha abierto la segunda jornada del debate de investidura de Artur Mas con un discurso basado en tres reproches al candidato de Junts pel Sí: su huida hacia adelante con la deriva soberanista que ha dividido a la sociedad catalana, su victimismo respecto al Gobierno central al que responsabiliza de todos sus problemas y su absoluta falta de autocrítica en todo lo relativo a la gestión de su Gobierno y, más concretamente, en lo que se refiere a los graves casos de corrupción que pesan sobre su partido y sobre él mismo. Mas ha replicado esgrimiendo el respaldo de una supuesta mayoría que al presidente en funciones obtiene retorciendo las cifras de las elecciones del 27 de septiembre.

"Necesitamos un presidente que se sitúe en la centralidad política y dialogue, que hable con todos y no eche a nadie", ha asegurado la líder de Ciudadanos en Cataluña para quien Mas “lleva cinco años instalado en el victimismo cuando somos una de las regiones de Europa con más autogobierno". A partir de ahí, Arrimadas ha echado en cara al ‘president’ que haya recortado el gasto social un 17% y que haya aumentado la deuda, siendo Cataluña la comunidad autónoma con la deuda más alta. “Ustedes han hecho bueno al tripartito", ha asegurado y ha añadido: "Ustedes han tenido la desfachatez de aprobar la reforma energética en el Congreso y criticarla aquí en el Parlament, lo mismo que con la reforma laboral". Sobre este asunto, Mas se ha justificado con un argumento novedoso respecto a la retahíla de lamentaciones y censuras al Gobierno central con que suele hacerlo: "Nosotros ayudamos a que no hubiera rescate económico en España, aunque ya le aseguro que lo más cómodo era votar en contra de las medidas del Gobierno, porque estábamos en la oposición".

Arrimadas, por otra parte, está siendo la portavoz parlamentaria que tanto en el debate sobre la moción independentista como en el debate de investidura más hincapié está haciendo en los intentos de Mas y de Convergència por echar tierra sobre los escándalos de corrupción que les afectan. "¿Qué ha pasado para que de repente los Pujol y el señor Mas sean los más independentistas? ¿Tiene algo que ver los casos de corrupción o es casualidad?", ha preguntado la líder de C’s y ha vuelto a recordarle al presidente que él mismo dijo que “con la independencia no tendría que rendir cuentas a la justicia española".

El tema, al que Mas no dedicó ni una sola palabra en su discurso de investidura del lunes, ha provocado reflexiones un tanto discutibles por parte del ‘president’ en funciones y líder de Convergència. Según sus palabras, por haber impulsado el proyecto soberanista "tenemos problemas". Mas ha denunciado ciertas actuaciones de los poderes del Estado con acusaciones muy directas: "Sé cómo funcionan algunos confidentes. Cómo se destinan fondos reservados para pagar a confidentes para después montar mentiras y cómo desde el poder político se hace uso, en plena campaña electoral". Además, el candidato a la investidura ha presumido de sus comparecencias parlamentarias para dar explicaciones por los casos de corrupción que han salpicado a su partido. "Soy el presidente que más explicaciones ha dado", ha asegurado y ha aprovechado para avisar a Ciudadanos de los apoyos que pueda brindar tras el 20-D, en clara alusión al PP.

Su interlocutora, se ha cambiado al catalán para hablar de corrupción. Ha insinuado un acuerdo entre los partidos para tapar casos como el de Pujol, concretamente, para que no saltaran antes a la opinión pública. Ha rechazado el argumento de las cloacas del Estado empleado por Mas y ha puesto como ejemplo el 'caso del 3%' que investiga un juez de El Vendrell y que fue denunciado por una regidora de ERC. Arrimadas ha reclamado un presidente con las "manos limpias de corrupción" y ha lanzado un guiño a aquellos sectores del catalanismo reformista que consideran una "locura" el proyecto independentista. "Cuando llama a la desobediencia y a la insurrección no cuela, usted es un hombre de orden", ha afirmado. Justamente en el fragmento de su discurso en catalán, ha hecho un "llamamiento a muchas personas del catalanismo, que piensan" que la hoja de ruta hacia la independencia "es una locura", a regresar a la senda reformista.

Arrimadas, por otra parte, ha insistido en la tesis que ya desarrolló el lunes de que Junts pel Sí no cuenta con la mayoría suficiente para impulsar el proceso hacia la independencia. A su juicio, lo único que están consiguiendo Mas y el resto de los dirigentes secesionistas es partir en dos a la sociedad catalana. Algo que el ‘president’ niega sencillamente porque no acepta las cuentas de la oposición. “En 2010 teníamos 62 diputados, hoy también, con dos coaliciones diferentes. ¿Usted conoce alguien que en estos años de crisis haya aguantado los mismos resultados?", ha preguntado a la líder de la oposición obviando el hecho de que su partido, CDC, ha sufrido una constante sangría de votos en los últimos años que solo ha conseguido taponar gracias a concurrir en una candidatura conjunta con ERC e independientes, lo que a duras penas ha logrado disimular su pérdida de apoyos.

“Me acusa de dividir la sociedad catalana, vamos a ver los resultados de las elecciones: el 48% votó sí, un 39% no y algo más de un 10% no dejó clara su postura. ¿Los que están a favor de la independencia, que son mayoritarios, deben renunciar por el 39% que están en contra?", ha continuado Mas. Lo cierto es que entre Junts pel Sí (39,54%) y la CUP (8,2%) sumaron el 47,74% de los votos en las elecciones catalanas del pasado mes de septiembre. Todas las demás fuerzas, que son contrarias a la independencia incluyendo a Catalunya Sí Que es Pot que es la única partidaria de celebrar un referéndum de autodeterminación, suman el 50,62% de los votos, aunque los soberanistas se empeñan en adjudicarse parte de los sufragios de la plataforma en la que participa Podemos con la excusa de su defensa del derecho a decidir.

"En Cataluña hay dos millones de personas que, habiendo pasado por las urnas, plantean la creación de un nuevo Estado catalán. Es un reto con mayúsculas que tenemos que intentar tirar hacia delante entre todos", ha proclamado el candidato de JxSí que se ha defendido de las críticas de Arrimadas con otra: "Ciutadans es un partido que nació para dividir el sistema educativo catalán y luchar contra el sistema de inmersión lingüística". A lo que la portavoz de C's ha respondido arremetiendo contra la política del Governe en materia de Educación: "¿Cómo puede defender que el sistema educativo catalán es de éxito? Yo lo que quiero es que los niños puedan estudiar en la escuela pública lo mismo que usted pudo estudiar en la privada y que hablen fluidamente inglés y francés".

La dirigente de Ciudadanos ha ironizado sobre las promesas que los independentistas hicieron durante la campaña electoral del 27-S para conseguir apoyos a su causa: "Ustedes han llegado a decir que los niños comerían helado cada día de postre... Pero si eso es malo hasta desde el punto de vista nutricional, todo el mundo sabe que hay que tomar fruta y yogur". Arrimadas ha recordado que el bloque soberanista llegó a decir que habría también menos accidentes de tráfico pero no ha mencionado otra afirmación de la actual presidenta del Parlament y númedo dos de la candidatura de Junts pel Sí, Carme Forcadell, que proclamó en un mitin que con la independencia descendería la violencia machista.

Iceta a Mas: "Su momento político ha pasado"

El líder del PSC, Miquel Iceta, ha dejado clara su postura ante la investidura de Mas en cuanto ha iniciado su intervención: "Nosotros no vamos a votar a favor de su investidura, ni tampoco nos vamos a abstener, como en 2010. No creo que le sorprenda porque no ha buscado nuestro apoyo". A juicio del primer secretario de los socialistas catalanes, el discurso de investidura de Mas tuvo solo un objetivo, el de convencer a la CUP para que le apoye. “Y parece que no lo ha conseguido”, ha apostillado Iceta, que ha recordado que en el 2010 Mas prometía gobernar para todos los catalanes y con un "alto sentido institucional". "Por eso nos decidimos a apoyar su investidura, ahora ni nos lo planteamos", ha dicho.

El líder del PSC cree que el presidente de la Generalitat en funciones está instalado en el disparate desde que defiende la independencia de Cataluña, y que “su momento político ha pasado". "Lo digo desde el respeto a lo que ha hecho, a lo que ha intentado y a su fuerza política, pero su candidatura no permite el avance que el país reclama y necesita", ha asegurado y ha abogado por el diálogo con el Estado. Para él, "Cataluña ha perdido cinco años" con Mas al frente de la Generalitat, algo que no puede seguir ocurriendo y que ve urgente revertir con un plan de Govern estable y con capacidad de negociación que dé respuesta a los problemas de los catalanes. Le ha recordado la encuesta de ‘El Periódico de Catalunya’ que arrojaba que casi el 52% de los catalanes rechazan actos de desobediencia y que la mitad de los encuestados (52,6%) son contrarios a que los cuperos respalden al líder convergente. Esta encuesta, según Iceta, pone en evidencia que Mas debe dimitir.

El portavoz socialista ha reclamado a Mas "el precio de la Arcadia feliz: conocer los costes y riesgos de la aventura" independentista, y ha interpretado que el discurso de investidura de Mas del lunes sólo pretendía convencer a la CUP. "Nada de lo que promete podrá hacerse desde la confrontación y la ilegalidad", ha avisado, y ha admitido que el diálogo con el Estado no será fácil pero es la única solución posible.

Mas ha replicado negando que la declaración aprobada el lunes en el Parlament sea "el precio de la investidura". "Todos intuimos que no saldré elegido", ha asegurado en referencia al rechazo a darle su apoyo avanzado por la CUP y ha destacado: "No estoy dispuesto a hacer lo que sea para ser presidente. No estoy dispuesto a traspasar determinadas líneas rojas. Pero tampoco me temblarán las piernas para sacar adelante el proceso". En cuanto a la declaración que hizo el lunes avisando de que el proceso hacia la independencia podría encallar si él no es investido presidente, ha negado que dijera lo que dijo: "Yo nunca he dicho que si no me invisten a mi descarrila el proceso. Dije que si no hay nuevo Govern, se encalla el proyecto".

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