El sector cárnico se rebela contra el informe de la OMS y las autoridades piden prudencia

La industria europea recuerda que el riesgo está en más de 50 gramos de carne al día, cuando la media es de 24, y los expertos tratan de desdramatizar el estudio y de desvincular los peligros de la carne de los del tabaco

Se veía venir. El sector cárnico ha explotado en contra del informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que a través de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés), clasificó este lunes los productos cárnicos procesados dentro del grupo 1 de factores cancerígenos para el ser humano.

Ahora, son muchos los que temen que este informe provoque un grave impacto negativo en el sector y haga descender las ventas de unos productos que bajo su punto de vista pasan todos los controles de calidad y no son peligrosos.

Así, el sector cárnico europeo ha rechazado "enérgicamente" las conclusiones del estudio y ha considerado "inapropiado atribuir a un único factor un mayor riesgo de cáncer" cuando puede depender de una combinación de varios.

En un comunicado, la Federación Europea de Asociaciones Cárnicas (CLITRAVI) advierte de que "no es un único grupo de alimentos específicos por sí mismos el que define los riesgos asociados con la salud, sino la dieta en su conjunto, junto con algunos otros factores".

De hecho, aseguran el riesgo relativo de cáncer colorrectal derivado del consumo de productos cárnicos es menor que el producido por otros factores de riesgo: enfermedades de colon, el índice de masa corporal (IMC), falta de actividad física y tabaco. Y factores ambientales como el aire exterior e interior, contaminantes, así como contaminantes de suelo y del agua de bebida, han mostrado valores de riesgo mucho mayores en diferentes tipos de cáncer.

Además, recuerdan que el consumo medio de carne y productos cárnicos en la Unión Europea es de 24 gramos al día, por debajo de la ingesta de 50 gramos al día a la que la IARC atribuye un aumento del riesgo de cáncer colorrectal de un 18 por ciento. Y admiten que, "como con cualquier otro alimento, un consumo excesivo nunca es apropiado".

Por todo ello, el sector cárnico recomienda "un enfoque más global" sobre el tema "dada la amplia gama de productos cárnicos producidos en la Unión Europea que presentan valores nutricionales óptimos, que satisfacen las diferentes necesidades de los consumidores".

En este sentido, defienden que "existe amplia evidencia científica que demuestra los beneficios del consumo de carne dentro de una dieta saludable", ya que son una fuente esencial de proteínas, vitaminas del grupo B o minerales.

Además, asegura que llevan años trabajando tanto en reformulación como en procesos de elaboración para mejorar la composición nutricional y optimizar el valor nutritivo de los productos cárnicos con el fin de ofrecer, entre otros, productos con bajo contenido en sal y en grasa.

Y del mismo modo, cumplen "estrictamente" los estándares legislativos y respetan los límites aplicables a los aditivos dentro del marco legal, al tiempo que investigan cómo reducir la presencia de estos compuestos y "optimizar los procesos de fabricación y los ingredientes utilizados".

En esa misma línea se han expresado los productores españoles de carne. Es el caso del cocinero Juan Pozuelo, de la empresa Hamburguesa Nostra y del restaurante Vaca Nostra, que ha opinado que "hay que leer el estudio" para ver "de qué habla realmente".

En este sentido, el chef ha insistido que "lo que se ha conocido es el titular de la noticia" y habría que "tener un poco más de calma, de criterio y de cuidado" a la hora de "lanzar este tipo de informaciones".

"Es pronto todavía para saber si nos afecta. Por otra parte, el estudio hace referencia a carnes procesadas y en nuestro caso no hacemos uso de sulfitos, así que estamos relativamente tranquilos en ese sentido", ha explicado Pozuelo sobre si se habían visto afectados desde su cadena de restauración.

Por otro lado, el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) 'Jabugo', Guillermo García-Palacios, se ha mostrado convencido de que el informe crea "una alarma innecesaria" y ha destacado la calidad de los productos que se realizan bajo la denominación Jabugo, puesto que son "artesanales" y llevan conservantes naturales.

Asimismo, entiende que "crea alarma sin necesidad" puesto que "se especifica que el consumo de estos productos podrían tener un efecto cancerígeno si no se consumen más de 50 gramos al día de media, cuando sitúa el consumo actual en 24 gramos".

"Debería de haber más concreción porque al final lo que vienen a decir es lo que siempre se había dicho, que la carne roja es conveniente no consumirla más de dos veces a la semana, que no se abuse como con tantos otros productos", ha añadido.

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) ha señalado en un comunicado que la OMS tiene poca credibilidad desde la alerta que se originó por las vacunas con motivo de la gripe aviar. "Antes de lanzar estas informaciones, lo deberían de valorar muy bien, y como productores defendemos nuestra producción de calidad y proximidad", ha incidido la organización.

Así, Asaja ha defendido que la carne de ternera es muy apropiada para los jóvenes, por ejemplo, por sus nutrientes y alto contenido en hierro. "Si alguien le debe decir a un consumidor que no coma esta carne u otra, debe ser su médico", ha espetado la organización.

Las autoridades piden prudencia

Por otro lado, la directora de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), Teresa Robledo, ha pedido "prudencia" ante el informe.  "Pone énfasis en lo que ya estamos inmersos desde hace tiempo y es que el consumo de carne debe ser extremadamente bajo. El informe analiza la evidencia científica pero no evalúa el riesgo", ha insistido Robledo, para destacar la necesidad de esperar al informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria que será la que analice la relación entre los riesgos y los beneficios derivados del consumo de este tipo de carne.

Antes, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, lanzó un mensaje de tranquilidad y aconsejó un consumo moderado de carnes rojas y procesadas dentro de una dieta equilibrada y variada, "porque entendemos que es seguro", dijo.

Alonso subrayó que los ciudadanos deben saber que los alimentos que consumen son seguros, que se ejerce una vigilancia permanente por parte de las autoridades sanitarias y ha insistido en que si se mantiene una dieta correcta se estará reduciendo el riesgo para la salud y "obteniendo muchos beneficios".

Por otro lado, el científico Joan Massagué ha considerado "difícil" equiparar el riesgo de las carnes procesadas al del amianto y el tabaco, después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) las haya situado al mismo nivel.

El director del Sloan Kettering Institute de Nueva York y del Comité Científico Asesor del Institut de Recerca Biomèdica (IRB) ha argumentado que en el caso de amianto y tabaco "se sabe de forma muy concreta cómo causan mutaciones y una inflamación crónica", mientras que una dieta muy cargada en grasas y procesada es mucho más compleja de composición y medición de su impacto.

Además, ha celebrado que la OMS se haya fijado en una cuestión que, según el investigador, es difícil de demostrar científicamente, y aunque ha pedido "moderación" en el consumo de carnes procesadas, ha rechazado eliminarlas de la dieta.

Otra visión da la vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Español de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la doctora María Ballesteros, que recomienda el consumo ocasional de carne roja y procesada, y la vuelta a la dieta mediterránea tradicional, donde predomina la fruta la verdura y el pescado.

"Desde los años 60 ha aumentado un 50 por ciento el consumo de carne en España. Hemos americanizado nuestra dieta y lo hemos hecho mal, deberíamos de mantener nuestro patrón mediterráneo que esta demostrado que disminuye el riesgo de cáncer y de enfermedades cardiovasculares", explica Ballesteros.

A su juicio, las carnes rojas deberían consumirse "como mucho" dos veces a la semana, mientras que las procesadas no deberían de exceder de un día a la semana. "Un consumo ocasional no significa que no haya que consumir esta carne", advierte.

Por último, el portavoz y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y jefe de servicio de Oncología Médica del Hospital Arnau de Vilanova de Valencia, Antonio Llombart, ha afirmado que estos últimos estudios "no identifican el peso real" de un riesgo que es "modesto". 

Según Llombart, esta consideración no es "ninguna sorpresa", ya que desde hace años existen estudios epidemiológicos que "han encontrado una relación entre el consumo de carnes rojas y procesadas y el riesgo de cáncer colorrectal", aunque este supone un factor "pequeño" a nivel individual, de un riesgo mucho menor que, por ejemplo, el tabaco. Asimismo ha recomendado en todo caso seguir la dieta mediterránea. 

Leer más noticias sobre
RELACIONADO