El Parlament más renovado tiene la investidura del ‘president’ en el aire

La número dos de la candidatura de Junts pel Sí, Carme Forcadell, ha sido elegida este lunes nueva presidenta del Parlament con 77 votos a favor, el 57 % de la Cámara, que corresponden a todos los diputados de Junts pel Sí (JxS) y la CUP más la mitad -cinco- del grupo CatSíQueEsPot (CSQP). En la sesión constitutiva del nuevo Parlament, Forcadell ha resultado elegida por 77 votos a favor, 57 en blanco y uno nulo. En la nueva Cámara autonómica se visualizará por primera vez al bloque independentista a un lado del hemiciclo y los contrarios en el otro. La legislatura se prevé corta, ya que los soberanistas le calculan un máximo de dieciocho meses. Pero es que, además, la investidura del presidente de la Generalitat sigue en el aire.

De los 135 diputados que conforman el Parlament, 85 (el 63%) se estrenan en el cargo esta legislatura. Es la misma cifra que la del Parlament de hace más de 30 años, en las postrimerías de la Transición.

Forcadell ha sido escogida por una votación en secreto, en la que cada diputado ha introducido una papeleta con un nombre en una urna que ha custodiado la mesa de edad, que tiene como presidente a Julià de Jòdar (CUP) y como secretarios a Gerard Gómez (ERC) y Joan Giner (CatSíqueEsPot).

La expresidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha recibido el respaldo de 77 diputados, lo que supone cinco votos más que las dos fuerzas independentistas, Junts pel Sí (62) y CUP (10). Estos votos adicionales corresponden a Catalunya Sí Que Es Pot, según han informado fuentes de este grupo, que han explicado que han decidido destinar la mitad de sus votos a Forcadell para darle una “oportunidad” para ser “la presidenta de todos y todas”.

Tras conocer el resultado de la votación, los diputados del PPC se ha mantenido sentados, mientras que el resto se han alzado para aplaudir a la nueva presidenta, menos Ciutadans, que se han mantenido de pie pero sin aplaudir. En 2012, la entonces presidenta del Parlament, Núria de Gispert (exUDC), fue reelegida por 79 votos a favor -dos más que Forcadell-, 52 abstenciones y 3 nulos. Un diputado no pudo acudir.

Una vez constituido el nuevo Parlament, una de las primeras actuaciones en la que han trabajado Junts pel Sí y la CUP es una declaración inicial en la cámara catalana, como primer paso del inicio del proceso de “desconexión” de Cataluña con España. De hecho, los nuevos diputados de Junts pel Sí (JxSí) han presentado ya, junto con las credenciales para obtener el acta de parlamentario, un escrito en el que se conjuran para “ejercer la autodeterminación” del pueblo de Cataluña y “proclamar el Estado catalán libre y soberano”. Algunos diputados han publicado en Twitter el texto, por el que prometen respetar la Constitución y el Estatut aunque lo harán, recalcan, por “imperativo legal”. Sin embargo, por “expresión democrática de la voluntad ciudadana”, anuncian que estarán “a disposición del nuevo Parlament, del President y del Govern” para “ejercer la autodeterminación” del pueblo de Cataluña y “proclamar el Estado catalán libre y soberano”.

La declaración de la cámara catalana se fijará como objetivo constituir “un nuevo Estado en forma de república”, texto que podría ser aprobado antes de la investidura del presidente de la Generalitat, cuestión que sigue siendo el principal escollo para que Junts pel Sí y la CUP lleguen a un acuerdo ante las reticencias de este último partido a que Artur Mas sea de nuevo el jefe del ejecutivo catalán. La nueva presidenta de la Cámara autonómica debe abrir consultas con los líderes de los grupos parlamentarios de cara a la investidura en un pleno que deberá convocarse en los próximos diez días hábiles y cuyo plazo concluye el 9 de noviembre.

En cuanto a la hoja de ruta hacia la independencia pactada entre CDC, ERC y las entidades soberanistas, tras la aprobación de la declaración de inicio del proceso comenzará la preparación de las llamadas estructuras de Estado, aunque sin darles forma jurídica para que no puedan ser impugnadas por el Gobierno central. Posteriormente, se procederá a la proclamación de la independencia a partir de la “desconexión” del ordenamiento jurídico español e, inmediatamente, el Parlament aprobará la ley de transitoriedad jurídica, que tiene que regular de manera provisional los elementos estructurales del nuevo Estado y las cláusulas generales que garanticen la seguridad jurídica y la sucesión ordenada de administraciones. Culminadas estas primeras etapas, se prevé la convocatoria de elecciones constituyentes en un plazo máximo de dieciocho meses desde las catalanas del 27S, para que el nuevo Parlament elabore la constitución catalana, que deberá ser aprobada en referéndum.

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