Una Cataluña independiente podría quedarse con 60 cuadros del museo Thyssen-Bornemisza

Una Cataluña independiente “podría quedarse” definitivamente con las casi 60 obras que el Museo Thyssen-Bornemisza tiene cedidas al Museo Nacional de Arte de Cataluña, según han comentado fuentes de la dirección a este diario. El Museo, que se abrió al público en 1992, cuenta con más de 700 obras que son propiedad del Estado en el Palacio de Villahermosa (Madrid), a las que se suma un anexo de 240 piezas más que prestó a la institución Carmen Cervera, la viuda del barón Thyssen.

Según “The Art Newspaper”, en el año 2013 fue el quinto museo más visitado en España, con 944.827 visitantes, situándose en el puesto número 67 de su ranking de los 100 museos de arte más visitados del mundo.

El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) acoge desde el año 2004 obras de la colección Thyssen-Bornemisza, depositadas por el museo de Madrid como consecuencia de un convenio suscrito en 1986 entre el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza y el alcalde de Barcelona y posterior presidente autonómico de la Comunidad Autónoma, Pasqual Maragall. Inicialmente, las obras se expusieron en 1993, dentro del Monasterio de Pedralbes, pero se trasladaron al MNAC para facilitar las visitas del público. Allí se muestran pinturas de los periodos comprendidos entre el gótico y el rococó, con ejemplos de autores inusuales en colecciones catalanas como Fra Angelico, Lorenzo Monaco, Lucas Cranach, Ludovico Carracci y Canaletto.

Desde 2005, el museo acoge una amplia representación de la pintura catalana -que también podría quedarse allí- de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, quien la cedió en depósito gratuito. Incluye obras de Mariano Fortuny, Lluís Graner, Ramón Casas, Joaquim Mir, Hermen Anglada Camarasa, Joaquín Torres García y Antoni Tàpies.

Según las fuentes de la dirección consultadas, por parte del Museo no hay ningún problema para que sus cuadros se queden en una hipotética Cataluña independiente, aunque Carmen “Tita” Cervera, que nació en Barcelona en 1943 y habla perfectamente el catalán, es partidaria de que la Comunidad Autónoma siga dentro del Estado español. Quizás, según se afirma en su entorno, porque sus padres se divorciaron cuando sólo tenía cinco años y, aunque su padre era un empresario catalán, creció a la sombra de su madre madrileña, María del Carmen Fernández de la Guerra, de raíces vallisoletanas y navarras.