Rigau sobre el 9N: ‘Cumplí con un mandato de mi Parlament’

La consellera de Enseñanza de la Generalitat, Irene Rigau, ha asegurado este jueves que tiene la "conciencia tranquila" por haber organizado el proceso participativo del 9N, y ha defendido que no hizo nada negativo, sino que solo cumplió un mandato del Parlament. En declaraciones a los periodistas tras haber declarado como imputada por el 9N, ha precisado que no ha respondido a las preguntas del Fiscalía por haber "cambiado" de criterio respecto al 9N.

rigau-800 La consellera ha recordado que la Fiscalía primero no apreció ningún delito pero luego sí lo apreció. “Cumplí con un mandato del Parlament; de mi parlament”, ha dicho y ha asegurado que no se dio órdenes a los directores de los colegios para abrir los centros como puntos de votación, sino que sólo se les informó de que podían ceder el espacio.

En cuanto a su declaración ante el tribunal, fuentes judiciales han informado de que Rigau ha estado declarando durante cerca de una hora ante el juez Joan Manel Abril. La consellera, defendida por los abogados Miquel Roca, Jordi Pina y Andres Maluenda -del despacho Molins & Silva- ha asegurado en una breve alocución antes de empezar el interrogatorio que no alcanza a comprender que esté imputada por obedecer al mandato del Parlament y escuchar las urnas. Durante su declaración ha insistido en que la consulta alternativa del 9N fue organizada por voluntarios, a diferencia de la original convocada por el Govern y suspendida por el Tribunal Constitucional. En definitiva, no tiene conciencia de haber desobedecido ninguna orden o indicación del Constitucional, ya que ella personalmente no recibió advertencia alguna en relación con la suspensión de la consulta alternativa.

Rigau ha afirmado, además, que entre el día 4 de noviembre en que el TC suspendió la consulta alternativa y el propio 9N, no firmó ninguna resolución relacionada con la votación, y ha dicho no entender por qué motivos se le imputa un delito de malversación cuando ningún miembro del Govern ni terceros se han enriquecido con el proceso participativo.

La consellera ha recalcado que, una vez el Constitucional suspendió el decreto en el que Mas convocó la consulta, el Gobierno de la Generalitat decidió “parar máquinas”, de forma que toda la organización de la misma quedó exclusivamente en manos de voluntarios y sin colegios electorales propiamente dichos. En ese momento, ha apuntado, otras fuerzas políticas criticaron a Mas por no seguir adelante con la consulta suspendida, al tiempo que le empujaban a no acatar las órdenes del Constitucional, mientras desde el Estado se emprendía una “caricaturización” del proceso participativo alternativo.

Rigau se ha desvinculado también de la reunión que la directora de servicios territoriales mantuvo con directores de institutos que iban a acoger las urnas el 9N y ha asegurado que, en todo caso, ese encuentro se convocó a petición de esa responsable del Departamento a raíz de las numerosas llamadas que recibió de profesores que preguntaban cómo debían actuar el día de la consulta. Según la consellera, que ha insistido en que no pudo dar instrucciones para la convocatoria de la reunión porque ella misma no las recibió, en ese encuentro se remitió a los responsables de institutos a la web “Participa” en la que los voluntarios coordinaban la gestión de los centros educativos.

Respecto a la directora de un instituto de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) que aseguró que se sintió presionada para que su centro acogiera la consulta, Rigau ha reconocido que se contactó telefónicamente con ella para preguntarle si iba a entregar las llaves y que, al negarse, se optó por colocar las urnas en otro colegio cercano. Para Rigau, la prueba evidente de que ella no dio orden alguna en relación a la organización del 9N es que no forzó la apertura de ese instituto de L’Hospitalet, como podría haber hecho al ser de un centro de titularidad pública.

La consellera ha alegado también que los ordenadores que se utilizaron en la votación en los centros educativos fueron adquiridos a cargo de una partida de gasto corriente de Enseñanza, dado que su destino era precisamente determinadas escuelas. En la línea de defensa que Mas ya apuntó en una entrevista tras su imputación, la consellera ha afirmado que el TC no respondió cuando la Generalitat le pidió que concretara qué actos había suspendido en su resolución del pasado 4 de noviembre, por lo que no se puede hablar de desobediencia a su resolución.

En ese sentido, ha señalado que la Abogacía del Estado no presentó recurso contra la consulta alternativa del 9N hasta días después de que se organizara la votación como un proceso organizado por voluntarios, una demora que, en su opinión, pudo provocar que el TC no llegara a tiempo para responder al requerimiento de concreción del gobierno catalán.

La declaración de Rigau, como la del resto de imputados, ha sido grabada en vídeo y su defensa ha pedido que las imágenes no sean pixeladas, como se suele proceder en los interrogatorios a los testigos. La defensa de la consellera ha anunciado, además, que la semana próxima presentará un escrito en el TSJC para pedir que archive la querella del 9N.

Los miembros del Govern, salvo el presidente en funciones Artur Mas, diputados de Junts pel Sí (CDC y ERC) y de CUP, entre ellos Antonio Baños, han acompañado a Rigau hasta la puerta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña mientras unos centenares de personas se concentraban a las puertas del TSJC, en la Avenida Lluís Companys, para recibir con gritos de “independencia” a la comitiva. Entre los que la formaban destacaban los consellers de Economía, Salud, Cultura, Territorio y Sostenibilidad, Justicia e Interior, además de la vicepresidenta, Neus Munté,

A la consellera también la han acompañado varios altos cargos de su departamento, el cantante Lluís Llach, además del número 1 de la candidatura Junts pel Sí, Raül Romeva; el líder de la CUP en el Parlament, Antoni Baños, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y el dirigente de CDC Jordi Turull, entre otros.

Al llegar al Palau de Justicia, la comitiva se ha quedado en las escaleras de acceso al edificio aplaudiendo a los concentrados, que los han recibido con ‘estelades’ y gritos de “independencia”, “no tengo miedo” y “poner las urnas no es delito”, y cantando también “Els Segadors”, todo ello mientras Rigau entraba en el TSJC y se dirigía a la segunda planta, donde se le tomará declaración.

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