La OCDE alerta del elevado paro juvenil en España y de la caída de sus salarios

Destaca como barreras en el mercado laboral el bajo gasto en políticas activas o los tributos que lastran la contratación

La OCDE ha señalado hoy las barreras existentes en el mercado laboral de España, como el bajo gasto en políticas activas o los tributos que lastran la contratación, y ha alertado de la situación laboral de los jóvenes españoles, que tardan hasta seis años en tener un empleo indefinido.

Estas conclusiones forman parte del informe "Estrategia de competencias de la OCDE: construyendo una estrategia de competencias eficaz para España", que ha sido presentado hoy en Madrid y que ha contado con la intervención de los secretarios de Estado de Empleo y de Educación, Juan Pablo Riesgo y Marcial Marín, junto al director de educación y competencias de la OCDE, Andreas Schleicher.

El informe llama la atención sobre la situación de los jóvenes españoles, que tardan hasta seis años en encontrar un empleo indefinido frente a los dos que necesitan los daneses entre 15 y 24 años para firmar un contrato fijo.

"Queremos dar oportunidades a los jóvenes. Es muy importante construir puentes de camino al empleo", ha afirmado Schleicher sobre un informe que sostiene que en los países europeos los contratos temporales son un paso previo a los fijos, mientras que en España "es más probable que permanezcan atrapados" sin alcanzar el empleo estable.

Además, la OCDE apunta que el salario de los jóvenes españoles ha caído un 35 %, desde los 1.210 euros en 2008 a los 890 en 2013.

En otro sentido, el informe apunta la existencia de barreras en el mercado laboral y alerta, por ejemplo, de que las altas cotizaciones a la Seguridad Social, así como los elevados impuestos sobre la renta, pueden estar contribuyendo al empleo sumergido, especialmente en el caso de los trabajadores con rentas más bajas.

La OCDE añade que el régimen fiscal y la "estricta" legislación laboral no ayudan a un país en el que la economía sumergida representaba alrededor del 19 % del PIB en 2007, al mismo tiempo que destaca que las cotizaciones, junto con el resto de impuestos sobre el trabajo, suponen el 58 % de los ingresos totales del Estado, lo que califica de preocupante.

Reformas en España

El responsable de análisis sobre el empleo de la OCDE, Mark Keese, ha enfatizado que España ha hecho varias reformas "difíciles e importantes" que han contribuido a reducir la rigidez de la protección al empleo y de la negociación colectiva y ha defendido que esas medidas "están mostrando sus frutos ahora" con más empleo y de mayor calidad.

En cambio, Schleicher ha mostrado su preocupación por las barreras normativas que desaniman a empleadores y que favorecen que haya una dualidad en el mercado laboral, y ha advertido del bajo gasto de España en políticas activas de empleo, en comparación con sus socios europeos.

Ha añadido que los recursos con los que cuentan los desempleados para volver al mercado laboral son "limitados", pese a que hay una cantidad "enorme" de personas que todavía no tienen trabajo, y ha abogado por políticas sociales más allá de los subsidios.

Simbiosis entre educación y trabajo

Asimismo, los representantes de la OCDE han abogado por acercar los mundos de la educación y el trabajo y por la necesidad de invertir en las competencias de los trabajadores para bajar el paro y aumentar la productividad.

Por su parte, el secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, ha defendido que para lograr un crecimiento sostenible se debe reforzar las competencias de los trabajadores, para lo que ha apostado por adaptar los conocimientos de las personas a las necesidades del futuro y del mercado.

Ha afirmado también que la "ambición" del Gobierno es seguir reduciendo las cargas fiscales al trabajo y ha asegurado que el Ejecutivo vela para que la regulación del mercado y las cargas impositivas al trabajo "actúen como incentivos a la contratación".

Por último, el secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, ha destacado la necesidad de orientar los estudios a las necesidades del mercado laboral y ha asegurado que el documento de la OCDE marca la "hoja de ruta" para desarrollar políticas educativas que contribuyan a generar "crecimiento económico, desarrollo personal y profesional, inclusión social y participación".