Romeva critica la “amenaza” bancaria y secunda a la CUP: “Buen viento, banca nueva”

La banca 'reconsiderará su implantación' en Cataluña ante el riesgo de secesión; La AEB y la CECA avisan de los riesgos de una decisión que quebrante la legalidad vigente y conlleve la exclusión de una parte de España de la Unión Europea y del euro

El líder de Junts pel Sí, Raül Romeva, ha criticado este sábado que la patronal bancaria “amenace” ante el debate soberanista cuando no dijo “ni una palabra” de desahucios y ha secundado a la CUP al decir “buen viento, banca nueva”, en referencia al refrán catalán “bon vent i barca nova”. Frente al Teatre Lliure de Barcelona, Romeva ha protagonizado un acto con representantes de la cultura catalana que respaldan la candidatura independentista de Junts pel Sí para el 27 de septiembre. Tras la advertencia de la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) de los riesgos de la independencia, el exeurodiputado de ICV ha denunciado el “envite y la amenaza” del sector financiero en campaña electoral.

Romeva ha acusado a las patronales bancarias de ser “las responsables de la crisis más grave que hemos vivido en los últimos años” y les ha reprochado que no hayan “dicho nunca ni una sola palabra en contra de los desahucios” tras haber “activado todas y cada una de las herramientas para que la gente sufriera día tras otro”. “Que la gran patronal bancaria ose entrar en campaña amenazando a la gente diciendo que se irá si votan independencia, con todos los respetos, buen viento y, como decía alguno, banca nova”, ha apostillado el cabeza de lista.

Acto seguido, los artistas que le flanqueaban han clamado al unísono “buen viento y banca nova”, la misma frase que usó ayer el candidato de CUP, Antonio Baños, para replicar a los bancos y cajas.

Romeva ha criticado, asimismo, que la diplomacia española vaya “por todas las capitales” buscando apoyos contra el proceso soberanista, pero ha afirmado que, “con todos los respetos” por mandatarios como el presidente de EEUU, Barack Obama, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, David Cameron, “el 27S la gente de Cataluña decidirá su futuro y su destino; nadie más”. “Eso es exactamente lo que provoca pánico, pavor, que hace que tiemblen tantas piernas por todo el Estado y algunas en Europa”, ha añadido.

El líder de Junts pel Sí ha reiterado que no se puede echar a 7,5 millones de catalanes de la UE pero es que además, ha incidido, no interesa a nadie que una Cataluña independiente saliera de la UE y “a quien menos es al Estado español”. “Si Cataluña quedara fuera de este marco, que no pasará, quien más sufriría sería el Estado español y quien recibiría las consecuencias sería la UE, pero queremos contribuir a que no pase con diálogo y el entendimiento, partiendo del mandato democrático de la gente el 27S”, ha aseverado.

Advertencia sin precedentes

La patronales bancarias AEB y CECA han advertido sobre los “riesgos” que para la estabilidad financiera comportaría “cualquier decisión política” que quebrantara la legalidad vigente y conllevara la exclusión de una parte de España de la Unión Europea y del euro. En una declaración institucional conjunta ante las elecciones autonómicas convocadas en Cataluña para el próximo 27 de septiembre, las patronales bancarias han avisado de que la exclusión de Cataluña de la zona euro comportaría que todas la entidades bancarias con presencia en Cataluña afrontarían “graves problemas de inseguridad jurídica”.

El comunicado no tiene precedentes y se produce 24 horas después de que la Comisión Europea reiterara que si Cataluña se independizase dejaría de ser parte de la UE y pasaría a ser considerada un país tercero fuera del club comunitario. Como consecuencia de una ruptura unilateral del marco constitucional vigente, señalan la AEB y la CECA, las dificultades fruto de la inseguridad jurídica obligarían a las entidades a “reconsiderar” su estrategia de implantación, lo que podría generar una reducción de la oferta bancaria y conllevaría un riesgo de exclusión financiera y encarecimiento y escasez del crédito.

Las entidades integrantes de la AEB y la CECA -entre las que destacan Caixabank, Banco Santander, BBVA, Bankia, Sabadell y Popular- apuestan por preservar “en todo momento” el orden constitucional y la pertenencia a la zona euro del conjunto de España. “De otro modo se pondría en grave riesgo el objetivo de las entidades, que no es otro que proteger a sus depositantes y mantener el flujo de financiación a familias, a pymes y a los sectores productivos y generadores de empleo del país”, recoge la declaración institucional. La patronales bancarias aprovechan para hacer un llamamiento a los líderes políticos para que “por medio del diálogo” impulsen las reformas que permitan “seguir progresando en la consecución de mayores niveles de bienestar y cohesión social para todos”.

Cataluña es sede de dos de los grandes grupos bancarios españoles: CaixaBank -el tercer banco de España- y el Banco Sabadell. Ambos tienen en Cataluña sólo entre el 18% y el 22% de sus activos y depósitos mientras que el resto de su operativa se lleva a cabo en el mercado español e incluso en el internacional. Aunque ambas entidades guardan un respetuoso silencio institucional, que nunca ha ido más allá de pedir soluciones dialogadas dentro del marco legal imperante, lo cierto es que para ambas la independencia de Cataluña implicaría un grave problema.

De hecho, hace tiempo que CaixaBank y Sabadell sopesan la posibilidad de un pronunciamiento de la contundencia del que se ha producido este viernes para evitar la deriva secesionista. Concretamente, se lo plantearon ante la consulta soberanista que Mas se empeñaba en convocar para el 9-N y que finalmente se quedó en un simulacro de referéndum. De todas formas, los grandes bancos han preferido optar por la prudencia y no lanzarse a la arena del debate político con el pretexto de que solo definirían su postura cuando hubiera “hechos consumados”.

En la decisión de lanzar la advertencia que hemos conocido en las últimas horas puede haber pesado el ejemplo de Royal Bank of Scotland (RBS) y Lloyd’s en Escocia, que anunciaron que abandonarían Edimburgo y se marcharían a Londres si ganaba el “sí” en el referéndum sobre la independencia de Escocia del 18 de septiembre de 2014, hace exactamente un año. El grupo Lloyds, que incluye al Halifax y al Bank of Scotland, indicó que tenía planes de contingencia para establecerse en Inglaterra ante una eventual independencia, mientras que el RBS, con registro en Escocia desde 1727, hizo lo mismo. La decisión de estas dos importantes entidades británicas se tomó después de que numerosos clientes solicitasen una aclaración sobre la situación de sus finanzas en el caso de que se declarara la independencia. De todas formas, tanto en el caso de los bancos escoceses como en el de los catalanes parece que ha habido un manejo de los tiempos. El anuncio de los escoceses se produjo a solo seis días de la celebración del referéndum. Los bancos catalanes se han pronunciado a nueve días de las elecciones autonómicas.

El futuro de la banca en Cataluña ha estado hasta este momento fuera del debate de la campaña electoral, al contrario de lo que ha pasado con cuestiones como la permanencia o no en la UE, cuestión que sí ha polarizado a los distintos partidos en liza. Una posible salida de la UE colocaría también la conjunto de los bancos catalanes al margen de la regulación del BCE, lo que en tiempos de gran preocupación por la solvencia y la calidad de los recursos propios sería otro problema difícilmente asumible tanto para las grandes entidades como para bancos más pequeños, como puede ser el caso de Fibanc, que también operan con sede en Cataluña.

RELACIONADO