La moda emergente se da cita en el South 36.32N Festival de Cádiz

Unos setenta diseñadores noveles y emergentes se dan cita en el South 36.32N Festival, que convierte durante tres días a Cádiz en un escaparate

Unos setenta diseñadores noveles y emergentes se dan cita en el South 36.32N Festival, que convierte durante tres días a Cádiz en un escaparate de sus trabajos y en escenario del diálogo de la moda y otras disciplinas artísticas, como la música o la fotografía.

Desfiles, exposiciones, talleres, mesas redondas y conferencias forman parte de la programación de la novena edición de este festival.

Una pasarela que sigue apostando por “los nuevos talentos” y por apoyar a “diseñadores emergentes locales, regionales o nacionales e internacionales”, según explica a EFE la directora Ana Sánchez.

La Casa Pemán y el Baluarte de la Candelaria son los escenarios principales que acogen, hasta el sábado, este evento, en el que la moda confluye con otras artes, especialmente la música, con actuaciones entre las que destaca la del grupo sueco Grebnellaw.

Unos diez artistas andaluces de distintas disciplinas, desde la fotografía hasta la videocreación, participan en este festival que ofrece una exposición de 50 diseñadores y desfiles de una veintena.

El festival arranca hoy con una jornada dedicada a la moda sostenible, hecha con materiales naturales y que cuidan tanto el medioambiente como las condiciones laborales de quienes las producen.

La Casa Pemán de Cádiz se ha convertido en un sala de muestras de marcas que forman parte de la Asociación de Moda Sostenible de Andalucía (AMSA), una entidad que surgió el pasado mes de febrero y que trata de buscar sinergias y apoyos para el desarrollo de un sector que aúna ecología, artesanía y diseño y que trata de impulsar la creación local y de fomentar el consumo responsable.

También desde la moda podemos contribuir a un cambio positivo para todos y para el mundo”, ha explicado a Efe Silvia Muñoz, profesora del máster de Emprendedores en Comunicación y Moda de la Universidad de Sevilla, del que surgió la idea de crear esta asociación, que ella misma preside.

La moda sostenible se apoya en “un cambio de conciencia” que hace que los consumidores, además de preocuparse más por el medioambiente, se pregunten “¿quién hace mi ropa?”, que fue el lema de la campaña internacional Fashion Revolution y que lleva a la gente a cuestionar “qué se esconde la mayoría de las veces detrás de una camiseta de dos euros, que normalmente es mucho sufrimiento”.

Por eso, la moda sostenible busca tejidos, tintes y materiales naturales y también una producción local, alejada de la que suelen llevar a cabo las grandes corporaciones “con mano de obra infantil, jornadas extenuantes, en un régimen casi de esclavitud”.

Por contra, los diseñadores de moda sostenible buscan también un sistema de producción sostenible, que apoya iniciativas sociales o cooperativas como el Taller Central de Moda Ética Ochiena de Sevilla, en el que trabajan mujeres en exclusión social.

Tienen “mucha pasión, mucha ilusión”, pero les falta “apoyo” y sobre todo financiación para sus proyectos, uno de los motivos por los que han aunado esfuerzos en esta asociación.

Buscan, dice la presidenta, el apoyo de las administraciones porque creen que la moda sostenible puede convertirse en un motor económico y en una fuente de innovación.

“Es lo que viene: tener conciencia, cuidar el planeta y a su gente. Los precios suben pero la conciencia está tranquila”, ha explicado a EFE Ana Sánchez, directora de la novena edición del South 36.32N Festival.

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