La detención de 35 cargos por el fraude en la formación complica la investidura de Susana Díaz

Coincidiendo con la última y definitiva ronda de contactos de la presidenta en funciones de la Junta de Andalucía de cara a su investidura, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía (UDEF) ha lanzado este lunes la tercera fase de la Operación Edu, la investigación contra el presunto fraude con las ayudas públicas de la Junta de Andalucía a los cursos de formación. La investigación, que abarca siete años durante los que la Junta de Andalucía destinó más de 3.000 millones de euros a esos programas, se ha llevado por delante a decenas de detenidos.

diaz-moreno-700El caso viene de lejos pero este nuevo brote coincide con un momento político muy delicado en el que a Susana Díaz solo le queda recurrir a Podemos y Ciudadanos, ambos partidos muy beligerantes contra la corrupción, para sacar adelante su investidura.

De hecho, antes de que eclosionara la tercera fase de la operación Edu, que ya ha sido bautizada como EDUduende, se daba prácticamente por seguro que Díaz lograría el voto afirmativo de Ciudadanos, deseoso de preservar su centralidad política mediante un pacto con los socialistas que sirva de contrapeso al que previsiblemente suscriba en Madrid con el PP para convertir en presidenta a Cristina Cifuentes. A cambio, el partido de Albert Rivera se habría conformado con la firma de un documento en el que el PSOE-A se comprometiera, negro sobre blanco, a exigir a Manuel Chaves que entregara el acta de diputado en el caso de que se confirme su imputación por el Tribunal Supremo.

Ambos pactos entrañan riesgos para un partido que mira con lupa la corrupción y que se juega mucho de cara a las próximas elecciones generales si muestra el menor signo de debilidad en su campaña para limpiar la política de corruptos. Rivera ha pedido a Díaz en repetidas ocasiones que "se comprometa a firmar un pacto contra la corrupción" y que decida "si suelta lastre del PSOE de los ERE o si sigue siendo el PSOE de los ERE". Y en Madrid, Ciudadanos quiere arrancar a Cifuentes las garantías de que no van a seguir apareciendo nuevos imputados por la operación Púnica.

En el caso de Andalucía, Ciudadanos volverá a reunirse con Susana Díaz este martes con un panorama más complejo que el que existía hace veinticuatro horas. La culpa de la perturbación la tienen los más de 30 exresponsables del Gobierno andaluz -exdelegados de Empleo, jefes de servicio y jefes de departamento- que junto a un ramillete de empresarios han sido detenidos por los presuntos delitos de estafa, fraude en las subvenciones y falsedad documental por las irregularidades en las ayudas a la formación. La cifra de arrestados no es nada comparada con las 140 detenciones que la policía prevé haber realizado cuando concluya toda la operación. Entre los implicados hay incluso un exconsejero de la Junta, Ángel Ojeda, cuyo nombre saltó en la primera fase de Edu. La investigación se desarrolla en las provincias de Almería, Granada, Córdoba, Jaén, Málaga y Cádiz. En Sevilla y Huelva ha sufrido un retraso por discrepancias en la instrucción judicial.

En cuanto a la operativa del fraude, se han detectado varias modalidades: desde cursos programados que nunca llegaron a celebrarse hasta el incumplimiento de contratar a un número determinado de alumnos pasando por el amaño de contratos a profesores que eran seleccionados previo compromiso para que estos devolvieran parte del sueldo acordado.

Este martes, día clave para conseguir que Podemos y Ciudadanos cedan

Estos son los prolegómenos de la cita programada para este martes en el Palacio de San Telmo y que está rodeada de grandes expectativas de cara al desbloqueo de la investidura de Susana Díaz, toda vez que ella se ha dado un ultimátum a sí misma asegurando que no habrá más rondas negociadoras. Los 9 votos del partido de Albert Rivera sumados a los 47 de los socialistas arrojan un total de 56 votos afirmativos frente a los 53 de los que disponen el resto de los grupos: 33 del PP, 15 de Podemos y 5 de Izquierda Unida.

La otra alternativa hubiera sido que el PP facilitara que la candidata socialista fuera investida simplemente absteniéndose. Pero esa posibilidad ha quedado descartada tras el encuentro celebrado este lunes entre Díaz y el presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno, que ha dado por fracasada la negociación desde el momento que su interlocutora se ha negado a apoyar la lista más votada en los ayuntamientos. Perder alcaldías como las de Córdoba, Sevilla, Jerez y Marbella a manos de tripartitos y cuatripartitos del PSOE no le hace ninguna gracia al PP, que sigue valorando en términos apocalípticos esos pactos y hablando de los peligros de la “deriva socialista”.

Lo que ha quedado claro tras la entrevista de hoy es que cualquier atisbo de acercamiento que pudiera existir ha quedado reducido a cenizas. Tanto es así que Moreno ha llegado a sugerir al PSOE que proponga a un candidato a presidir la Junta que no sea Susana Díaz. "Quizá lo razonable sería que el presidente del Parlamento llame a consultas y pida al PSOE otro candidato para ver si hay más suerte", ha dicho y ha considerado que “quizá con otro con actitud más dialogante y cercana se pueda llegar a un acuerdo". Esó sí, ha descartado que él pueda presentarse en representación del PP puesto que respeta el principio de la lista más votada y cree que le corresponde gobernar al PSOE. Y ha explicado que el Estatuto de Autonomía andaluz contempla la salida que él plantea dentro de las competencias del presidente de la Cámara -en este caso el socialista Juan Pablo Durán-, que es "el árbitro de este partido" y cuya "obligación", ha dicho, es "hacer otra ronda cuando un candidato da síntomas de agotamiento".

La aparente cordialidad que han exhibido ante las cámaras Díaz y Moreno no se ha correspondido en absoluto con las conclusiones de la reunión. Tanto es así que el dirigente popular ha acusado a la socialista de mantener una"actitud altiva que roza la soberbia" y de “echarse en brazos" de algunas formaciones políticas "con un sólo objetivo: apartar al PP de las instituciones".

Por su parte el consejero de la Presidencia en funciones, Manuel Jiménez Barrios, ha señalado que la propuesta de Moreno muestra "la debilidad total del presidente del PP andaluz, que carece del más mínimo rigor" y ha mantenido que le tendría que "provocar un azoramiento" el hecho de pedir "ochenta días después" de las elecciones" que Díaz no sea la candidata. "La lista de incoherencias es tan larga que empieza a ser un clamor", ha proseguido Jiménez Barrios, que ha opinado que el PP "tiene un problema con el señor Moreno Bonilla" y le ha instado a explicar "por qué no hay acuerdo" si hay una "coincidencia del 95 por ciento" en las propuestas planteadas por el PP.

Así las cosas, este martes es un día clave para saber si Andalucía tendrá un nuevo gobierno en un plazo razonablemente breve o si habrá que ir a unas nuevas elecciones, que se celebrarían el próximo mes de septiembre. Podemos y Ciudadanos tienen ahora la última palabra. Díaz necesita que los dos se abstengan o que uno de los dos vote sí.

 

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