Tercer ‘no’ del Parlamento andaluz a la investidura de Susana Díaz: 47 votos a favor y 62 en contra

El resultado de la tercera votación de investidura de Susana Díaz en el Parlamento andaluz ha sido idéntico al de las dos ocasiones precedentes, es decir, 47 votos a favor de la candidata socialista -los escaños con los que cuenta el PSOE-A- y 62 en contra, los de todos los diputados de los cuatro grupos de la oposición. A diferencia de las dos ocasiones anteriores, el presidente de la Cámara regional, Juan Pablo Durán, no ha anunciado una nueva fecha para la votación, que -ha dicho- "será indicada por la Presidencia", con lo que previsiblemente se producirá después de las elecciones municipales del 24 de mayo.

El resultado de la votación en el hemiciclo andaluz se produce después de que los partidos hayan celebrado en los días previos una nueva ronda de contactos para negociar la investidura de la candidata socialista y que ha culminado sin acuerdo para facilitar la investidura. Susana Díaz ha pedido en varias ocasiones “responsabilidad” a los distintos partidos para poder formar gobierno en Andalucía puesto que “ya es mucho tiempo y los ciudadanos no entienden lo que está pasando”. Pero el caso es que ni su partido ni los demás con representación parlamentaria se han movido un ápice de sus posturas iniciales.

Así las cosas, se ha llegado al nuevo fracaso de este jueves que solo tiene un precedente en la historia de la Comunidad andaluza, el de Manuel Chaves, en 1994, cuando el candidato necesitó tres intentos para ser investido inaugurando la legislatura de “la pinza”. Chaves fue nombrado presidente gracias a los votos de los 45 diputados socialistas, el ‘no’ de los 41 del Partido Popular de Javier Arenas, la abstención de los tres miembros en la Cámara del Partido Andalucista de Pedro Pacheco y la ausencia en el Pleno de los 20 de Izquierda Unida, liderados por Luis Carlos Rejón.

Para que Díaz hubiera sido investida este jueves, tendría que haberse abstenido el PP-A -3 diputados- o Podemos y Ciudadanos -15 y 9, respectivamente-. Tras no haberse conseguido la mayoría simple se podrán tramitar sucesivas propuestas que podrán ser sometidas a votación cada 48 horas, siendo competencia del presidente del Parlamento la convocatoria de las mismas. Según el artículo 118.3 del Estatuto de Autonomía, “si, transcurrido el plazo de dos meses a partir de la primera votación, ningún candidato hubiera obtenido la mayoría simple, el Parlamento quedará automáticamente disuelto y el Presidente de la Junta en funciones convocará nuevas elecciones”. La primera votación se produjo el 5 de mayo, lo que significa que si el 5 de julio la presidenta no ha sido investida habrá que convocar nuevos comicios.

“Si hay que ir a elecciones, se irá a elecciones”

Este jueves, no obstante, se ha producido una novedad que aunque es solo de matiz no resulta irrelevante. Hasta ahora, todos los líderes andaluces, incluida Susana Díaz, habían desechado la idea de otra convocatoria electoral para desatascar la situación. Ahora, sin embargo, empiezan a considerar factible esa salida, aunque la sigan viendo como una mala solución.

Antes de que el Parlamento votara, la presidenta en funciones se ha dirigido a su grupo parlamentario para decirle que Andalucía no será “trueque” de nadie el 24 de mayo y que si hay que ir “a elecciones, se irá a elecciones”. Se ha referido así a lo que ha venido siendo el eje central de sus críticas a la oposición: el cálculo electoral que, según ella, estaría retrasando su investidura hasta después de las elecciones municipales y autonómicas para tener una carta con la que negociar la constitución de los ayuntamientos en los que no haya mayoría absoluta.

La socialista ha dejado claro que con el hecho de que ella no sea investida presidenta no pierde el PSOE-A y ganan otros, sino que “pierden” los andaluces. Ha indicado que en Andalucía se está viviendo una situación “surrealista” que empieza a rozar “el ridículo”. Ha manifestado que el PP-A no se ha recuperado del resultado del 22 de marzo; Podemos está mirando de reojo a Ciudadanos y viceversa, e Izquierda Unida no se sabe ni a dónde mira, y mientras los andaluces esperando y “pagando el oportunismo político de algunos que pretenden sacar rédito el 24 mayo”, cuando se celebran elecciones municipales y autonómicas en otros territorios.

Una vez más, Susana Díaz se ha dirigido al presidente del Gobierno al asegurar que no esperaba que Mariano Rajoy se “comportara como líder del PP”, sino “como presidente de nueve millones de andaluces”, y ha espetado: “Como han tenido un mal resultado le dice a los andaluces, castigándolos, que van a tener que esperar”. “Me decía (Mariano) Rajoy, así como la vicepresidenta del Gobierno estos días, que ejerciera mi responsabilidad, pues eso es lo que quiero: ejercer la responsabilidad de haber ganado las elecciones”, ha clamado Díaz. Soraya Sáenz de Santamaría le ha respondido desde la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en estos términos: “La señora Díaz es quien decidió convocar unas elecciones. Sobre ese punto solo tiene responsabilidad una persona, quien decidió disolver. Cuando uno toma este tipo de decisiones tiene que ser consecuente con lo que puede pasar. Lo que empezó como un error se está convirtiendo en un fracaso, personal y propio”.

El impacto del escándalo de Aznalcóllar en el bloqueo político

Susana Díaz ya tenía serias dificultades para superar esta tercera votación del Parlamento andaluz, pero no cabe duda de que el escándalo de la adjudicación de Aznalcóllar ha complicado aún más las negociaciones que mantiene abiertas con los partidos. Así lo ha resaltado Sáenz de Santamaría, que ha pedido explicaciones a la Junta por las irregularidades que ha detectado la jueza que tramita la denuncia de la empresa que perdió el concurso. “Lo que estamos viendo son unas deficiencias de gestión de la Junta”, ha dicho la vicepresidenta, que ha recalcado la doble preocupación del Gobierno: que no se hayan respetado los principios de legalidad y concurrencia en la adjudicación de la explotación de la mina -“nos preocupa y nos asusta”, ha dicho- y, en segundo lugar, que se retrase un proyecto del que puede depender una importante creación de empleo en Andalucía.

En cuanto a los líderes andaluces, el presidente del PP-A, Juanma Moreno, ha lamentado el “espectáculo esperpéntico” y ha urgido a la socialista a que lidere personalmente la negociación “si quiere llevar a buen puerto” este proceso. Moreno ha dicho a los periodistas, al término de la tercera votación, que se trata del “tercer fracaso consecutivo de Díaz” y ha afirmado que le darán “un plazo razonable” en las próximas semanas para que intente generar una mayoría de apoyos, que en su opinión pasa por que encabece ella de forma directa las negociaciones. “No puedo entender que hayan pasado dos meses y no haya tenido ni una sola llamada de Díaz”, ha agregado Moreno, quien ha asegurado que le darán tiempo “a ver si de una vez por todas, aunque sea por las malas, se da cuenta de que esto ha cambiado y que Andalucía no se maneja como un cortijo”. Sobre la posible convocatoria de nuevas elecciones, que se produciría si Díaz no es investida antes del 5 de julio, Moreno ha lamentado que se pueda llegar a ese extremo y ha bromeado con que “si hay que ir se va, pero ir para nada no”.

Por otro lado, la portavoz de Podemos en el Parlamento andaluz, Teresa Rodríguez, ha afirmado que la repetición de las elecciones andaluzas supondría “certificar el fracaso del PSOE”, al que ha pedido la “responsabilidad y altura de miras suficiente” para responder a sus propuestas para la investidura de Susana Díaz. Rodríguez ha afirmado que “si Díaz está echando cuentas otra vez y poniendo en marcha su máquina demoscópica está demostrando quién tiene de verdad intereses electoralistas en este debate”. “Si se tienen que repetir las elecciones será porque el PSOE no es capaz de ejercer la necesidad de que se dé un gobierno en un Parlamento plural”, ha argumentado Rodríguez, que considera que eso sería “certificar el fracaso del PSOE”, al que ha acusado de mantener “un muro de intransigencia” durante las negociaciones.

La responsable andaluza de Podemos ha mostrado su confianza en que “en los próximos días, cuando ya hayan pasado las elecciones municipales que preocupan mucho a PP y PSOE, las conversaciones puedan ser más sinceras y más normales” y ha apostado por que la siguiente votación se produzca “cuando existan los mimbres para haber facilitado un diálogo”.

El coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, ha dicho que le parece “oportuno” que Durán haya “rectificado” y no haya fijado de momento una nueva fecha para la votación de la investidura de la candidata socialista, Susana Díaz, a la Presidencia de la Junta. “Es oportuno que haya cambiado de criterio, que haya tenido la prudencia de no ponerla, porque fue una decisión errónea que pusiera una fecha sin saberse nada”, ha dicho en declaraciones a los periodistas en referencia al hecho de que se hayan celebrado tres votaciones sin que se hubiese alcanzado ningún acuerdo para facilitar la investidura.

Según Maíllo, la próxima votación se tiene que celebrar “cuando la señora Díaz se arremangue y encabece la negociación si tiene voluntad real de llegar a acuerdos”. “El problema es que hay mucha teatralización y poca narración de hechos sobre propuestas políticas”, ha interpretado el dirigente de la federación de izquierdas, que ha insistido en que su formación no va a apoyar la investidura “para que las políticas de Andalucía giren a la derecha”.

 

RELACIONADO