Pedro Sánchez descarta pactos con el PP mientras Susana Díaz quiere negociar con Rajoy su investidura

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, dará libertad a los 'barones' territoriales de su partido para que entablen, con fuerzas como Podemos o Ciudadanos, los pactos que hagan posible gobernar en las comunidades y ayuntamientos tras las elecciones del 24 de mayo. Las únicas líneas rojas, es decir, los partidos con los que los socialistas no pactarán en ningún caso, son el PP, Bildu y Foro Asturias. En Andalucía, sin embargo, la presidenta en funciones, Susana Díaz, mantiene una línea abierta con el partido de Rajoy para tratar de desbloquear su investidura.

sanchez-448La directriz de la Ejecutiva federal del PSOE, que el secretario general ha desvelado este domingo en una conversación informal con periodistas en el autobús en el que han viajado a Fuenlabrada, abre el abanico de posibilidades para que los socialistas puedan entablar gobiernos de mayoría siempre que se respeten sus ejes programáticos, en especial sobre regeneración democrática y defensa de las políticas públicas.

Según el líder socialista, entablar una consigna fija sobre “pactos generales” podría condicionar las alternativas para gobernar que se puedan dar en las urnas. Por ello, se inclina por dar margen a las distintas federaciones para que puedan llegar a acuerdos “puntuales” en función de los resultados y de las particularidades de cada territorio.

Esta postura supone autorizar acercamientos y eventuales alianzas con Ciudadanos o con Podemos, las dos fuerzas que, previsiblemente, van a ser la llave de muchos gobiernos autonómicos y locales, de acuerdo con las encuestas. Ferraz no considera incompatible que en unos territorios el PSOE pacte con la organización de Albert Rivera y en otras, lo haga con la de Pablo Iglesias, sin descartar a otros partidos que podrían aportar también a la gobernabilidad, como IU o UPyD.

Sánchez cree que es preciso “gestionar la realidad” y asumir que el escenario que se abrirá tras el 24M ante la entrada en las instituciones de nuevos actores que obligará al diálogo y a un nueva cultura de pactos. Esta estrategia flexible de alianzas se formalizará en el Comité Federal, el máximo órgano del PSOE entre congresos, que se convocará después del 24 de mayo.

No obstante, en la práctica ya se está desarrollando, como en el caso de Andalucía, donde la presidenta en funciones, Susana Díaz, ha determinado por sí misma su política de aproximaciones, pese a que aún no ha logrado un compromiso de investidura. Se da la circunstancia de que la presidenta “no investida” no le ha hecho ascos ni siquiera al PP con tal de sumar apoyos. Ante la pertinaz negativa de los populares andaluces a flexibilizar sus exigencias, el entorno de la presidenta ha hecho circular la posibilidad de una negociación directa con Rajoy. De hecho, la líder del socialismo andaluz ha interpelado varias veces al jefe del Ejecutivo pidiéndole que cumpla su compromiso de que gobierne la lista más votada facilitando su elección.

El PP-A defiende su autonomía y su presidente, Juan Manuel Moreno, tacha esos comentarios de “intoxicaciones socialistas”. “Es un absoluto absurdo motivado por el nerviosismo del PSOE. Rajoy está en la recuperación, no en este debate. El problema de Díaz no está fuera, que mire dentro. Que se pregunte por qué nadie la cree”, ha afirmado Moreno. Pese a la contundencia de estas declaraciones, los populares estarían dispuestos a reconsiderar su postura si la presidenta en funciones acepta sus condiciones: un acuerdo sobre medidas de regeneración, el compromiso de mantenerse dentro de las guías de la política económica definida por el Gobierno y facilitar la llegada al poder de la lista más votada en los ayuntamientos.

Mientras unos y otros de lo piensan, los movimientos andaluces se siguen con mucha atención en Madrid, ante la fragmentación del mapa político que vaticina la encuesta del CIS, con situaciones de gran inestabilidad muy similares a la de Andalucía, y ante el riesgo de que la irrupción de los partidos emergentes acabe dinamitando el bipartidismo.

Citan, por ejemplo, los escenarios con múltiples formaciones y sin mayoría absoluta del PP que se perfilan para Aragón (donde hasta seis partidos entrarían en el Parlamento -PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, PAR y CHA-), Baleares (donde también habría seis fuerzas políticas con representación parlamentaria -PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, MÉS y Gent per Formentera) o Navarra, donde el panorama sería francamente ingobernable con un total de ocho grupos políticos: UPN, Podemos, EH Bildu, PSOE, Ciudadanos, Geroa Bai, PP e Izquierda Ezquerra.

Por otra parte, aunque el CIS da la victoria al PSOE en Extremadura y Asturias, solo tendría opciones de gobierno con la muleta de otros partidos. En el primer caso, los socialistas obtendrían entre 26 y 28 escaños pero seguido muy de cerca por el PP, con un horquilla de entre 24 y 26 diputados. Podemos tendría 8 suficientes para que el PSOE, en el supuesto de que pudiera sumarlos a los suyos, gobernara un Parlamento con 65 asientos. En Asturias, los socialistas obtendrían 13 diputados y necesitarían los 10 de Podemos para alcanzar la mayoría suficiente para gobernar. El PP sería la segunda fuerza con 11.

Estrategia de confrontación sin descartar nada para después del 24M

Con la campaña para las elecciones municipales y autonómicas recién iniciada y de cara al público, la estrategia de los dos grandes partidos sigue siendo de confrontación, ante la evidencia de que cualquier sospecha de ‘gran coalición’ podría influir negativamente en sus respectivos electorados. Además de su rechazo a eventuales pactos con el PP, Pedro Sánchez ha dedicado el fin de semana a criticar a Mariano Rajoy por “presumir” del triunfo de David Cameron en las elecciones del Reino Unido como si fuera propio. El sábado, en un mitin en Asturias, Sánchez afirmó que el PP, “a falta de méritos propios, pretende hacerse con los méritos ajenos” y le envió este mensaje al presidente del Gobierno: “Nada que ver, señor Rajoy. En el Reino Unido, un Gobierno que hubiese aprobado una amnistía fiscal para que se acogiesen a ellas personajes como Bárcenas o Rato, al día siguiente habría dimitido. Es la gran diferencia entre el Reino Unido y el Gobierno de España”.

En el mitin que ha celebrado este domingo en el parque de la Paz de Fuenlabrada, el gran bastión del PSOE en el ‘cinturón sur’ de Madrid, Sánchez ha afirmado que a pesar de que hay ciudadanos que siguen pensando que su partido y el PP son iguales, “no son lo mismo” porque los socialistas asumen en “primera persona” que “la ejemplaridad y la política tienen que ir dos pasos por delante de la legalidad”.

Por parte del PP, el portavoz del Comité de Campaña, Pablo Casado, ha pedido hoy al PSOE que “se aplique las lecciones que da”, en referencia a la presencia de su líder, Pedro Sánchez, en un programa de televisión en lugar de acompañar a los familiares de las víctimas del accidente aéreo de Sevilla. El ministro de Industria, José Manuel Soria, que ha sustituido a Rajoy en la clausura de un mitin en Las Palmas de Gran Canaria tras la cancelación de la agenda de campaña del presidente por el accidente aéreo en Andalucía, ha arremetido por otra parte contra el gobierno de socialistas y nacionalistas canarios por culpar siempre “a Madrid” del desempleo o la desigualdad en la región. “¿Qué es lo que ustedes han hecho para sacar a esta tierra de los índices de desempleo más altos de toda España?”, les ha preguntado.

Y el portavoz del PP en el Parlamento europeo, Esteban González Pons, ha afirmado en Pamplona que se encuentra “completamente alucinado” con el PSOE “que no tiene principios, que intenta llegar al poder a toda costa, no con proyectos sino sólo por llegar al poder”. En su opinión el Partido Socialista “en Andalucía pide que el PP le ayude a llegar al Gobierno y fuera de Andalucía pide a todos que le ayuden a llegar al Gobierno contra el PP”. Para González Pons, el PSOE “intenta formar un cordón sanitario” contra su partido como hace años se planteó en Cataluña.

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