Compañeros del menor dicen que avisó de que iba a matar a profesores

Compañeros del menor que esta mañana ha matado a un profesor en el instituto Joan Fuster de Barcelona han asegurado que el joven había repetido en varias ocasiones la semana pasada de que iba a matar a todos los profesores y luego se iba a suicidar. Al parecer, el joven tenía una lista de 25 profesores, y así se lo había hecho saber a sus compañeros que, sin embargo, han explicado que consideraron que la lista que hacía el futuro agresor era una broma.

Los hechos han sucedido sobre las 09.15 horas de la mañana, cuando el alumno ha llegado con retraso a su clase en el instituto, ha llamado a la puerta y una profesora, que imparte Lengua Castellana, le ha abierto, momento en el que ha sacado la ballesta, al parecer hecha con bolígrafos, y le ha disparado cerca de la cara, provocándole heridas de diversa consideración.

Según testigos presenciales, el chico ha intentado agredir nuevamente a la profesora con un puñal cuando ésta ya se encontraba tendida en el suelo, antes de disparar nuevamente la ballesta contra una alumna de esa clase, hija de esa misma docente. Al oír los gritos, un profesor de una clase próxima se ha acercado al lugar y el joven le ha disparado a la altura del pecho, por lo que ha quedado malherido tendido en el suelo y, poco después, ha fallecido.

El agresor ha entrado a otra clase y ha agredido a otro alumno con el arma blanca que llevaba, según las mismas fuentes. Al parecer, el profesor fallecido era un sustituto que apenas llevaba unas semanas en el instituto de secundaria.

Los alumnos de tercero de ESO del Instituto Joan Fuster de Barcelona se han encerrado en su clase al enterarse de la agresión. Según ha explicado uno de los alumnos de tercero, cuando han visto pasar corriendo al presunto agresor han salido todos corriendo de la clase hacia el patio, donde se han encontrado con los escolares de segundo que habían salido huyendo.

Los estudiantes también han asegurado que el agresor ha tirado la ballesta, hecha con madera y bolígrafos, a una papelera, antes de salir corriendo.

Los mossos d'esquadra están tomando fotografías, huellas y recogiendo datos dentro del instituto y han comenzado a llamar a declarar a algunos de los alumnos que han presenciado el suceso, algunos de los cuales han tenido que ser atendidos por crisis de ansiedad.