El PSOE gana en Andalucía y se mantiene (47), el PP se desploma (33), Podemos (15) y Ciudadanos (9) irrumpen con fuerza e IU cae (5)

Con casi el 100% de los votos escrutados, el PSOE resiste mejor que el PP el golpe a los partidos mayoritarios. Los socialistas obtendrían 47 escaños, los mismos que tiene ahora mismo y a ocho de la mayoría absoluta en un Parlamento con 109 representantes. El PP, en cambio, se desploma de los 50 actuales a los 33. Podemos irrumpe con 15 diputados, IU también sufre un batacazo y se queda con 5 y Ciudadanos entra en la Cámara con una importante representación de 9 parlamentarios.

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El PSOE ha ganado las elecciones en Andalucía aunque sin alcanzar la mayoría absoluta. Los socialistas han revalidado el resultado que ya obtuvieron en 2012 quedándose con los mismos escaños, 47, ocho menos de los que necesitaban para controlar el Parlamento sin problemas. Aún así, puede considerarse un buen resultado dado que el desplazamiento de votos hacia dos partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos, que irrumpen con fuerza en la Cámara, no parece haberles afectado o, al menos, no lo ha hecho en la misma medida en la que han crecido los partido emergentes. Aunque en el caso de Ciudadanos podría estar más claro que se beneficia de un voto de centro que ha emigrado de las filas populares, en el de Podemos sus apoyos parecen caracterizarse por la transversalidad, es decir, que proceden tanto de antiguos votantes de la izquierda como de la derecha. Eso podría ser lo que ha ocurrido en Cádiz, un “feudo” del PP que desde 1995 gobierna la alcaldesa popular Teófila Martínez, donde el partido de Pablo Iglesias, con el 28,93% de los votos, ha sido la fuerza más votada. Los populares han perdido allí casi 21 puntos respecto a 2012 y los socialistas casi diez.

La formación de Pablo Iglesias tendrá 15 representantes en el futuro Parlamento andaluz, un buen dato si se tiene en cuenta que partía de cero pero no tan espectacular como habían avanzado algunos sondeos, y la de Albert Rivera 9. Este último no podía ocultar su felicidad en la noche del domingo. Iglesias también estaba satisfecho pero sin entregarse a la euforia que sí exhibía su candidata en Andalucía, Teresa Rodríguez. En su cuenta de Twitter, el líder de Podemos ha escrito: “Se hace camino al andar. Gracias Andalucía, gracias @TeresaRodr_ , gracias caminantes, por dar el primer paso. Seguimos”.

De los dos partidos mayoritarios, es el PP el que sufre el mayor castigo ya que, tras haber sido la fuerza más votada en las anteriores elecciones, se desploma de los 50 diputados que tenía a 33. Un mal resultado que retrotrae el partido a convocatorias previas a la época del liderazgo de Javier Arenas, a quien Juan Manuel Moreno Bonilla no ha logrado emular. Izquierda Unida también cae de forma significativa. De 12 escaños pasa a tener 5.

En porcentaje de votos, el PSOE ha logrado el respaldo del 35,47% de los electores, el PP el 26,71%, Podemos el 14,85%, Ciudadanos el 9,26% e IU el 6,90%.

Tal y como auguraban las encuestas, la nueva Cámara autonómica estará muy fragmentada y Susana Díaz tendrá que recurrir a pactos puntuales con otros grupo parlamentarios si decide finalmente gobernar en minoría. Ahora bien, si lo que busca es acabar con la inestabilidad que esgrimió como pretexto para romper el pacto de Gobierno con IU, tendrá que tejer alianzas con una o dos formaciones más. Durante toda la campaña, ella ha insistido en que no iba a pactar ni con el PP ni con Podemos. Le quedan como alternativa Ciudadanos e IU pero, en el caso de la coalición, no parece que lo vaya a tener fácil tras romper con ellos para adelantar las elecciones. El candidato de la coalición a la presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, ya ha dicho que interpreta el batacazo de la coalición como fruto del error que fue participar en el Ejecutivo andaluz.

En cuanto a Ciudadanos, es dudoso que quiera unir su destino al de un partido que, pese a los buenos datos de las elecciones andaluzas, no ha conseguido remontar el desgaste que sufre a nivel nacional desde 2011. De momento, Albert Rivera se ha comprometido en declaraciones a los medios a cumplir su palabra. “Nos parecería absurdo entrar en un Gobierno sin haber sido la fuerza más votada”, ha afirmado en La Sexta, donde también se ha mostrado abierto a acuerdos para temas concretos, especialmente en todo lo relativo a lucha contra la corrupción y por la regeneración democrática, un capítulo en el que espera que también Susana Díaz y Pedro Sánchez cumplan su palabra y propicien la salida de los imputados como Manuel Chaves y José Antonio Griñán del Parlamento de la nación. Su postura se resume en que los nueve escaños les dan “las llave” no de un gobierno, “sino del cambio político” porque la aprobación de muchas leyes dependerá de la posición “constructiva y exigente” de su partido.

UPyD sigue quedándose fuera del Parlamento andaluz. Un diputado de la formación que lidera Rosa Díez, Álvaro Anchuelo, ha opinado en Twitter que “el resultado de @UPyD es malo sin matices y habrá que extraer de una vez las consecuencias. Ya no se trata de opiniones, ni de encuestas”. El comentario anticipa un debate interno en el partido que quizá implique reclamar la convocatoria de un congreso para renovar la dirección y la línea seguida hasta ahora.

En lo que respecta al PSOE, por otra parte, no puede considerarse que el golpe al bipartidismo haya tenido la envergadura que se pronosticaba. Ese factor habrá de ser tenido en cuenta en clave nacional de cara a las próximas citas con las urnas. Como también habrá que tener presente que los recién llegados, Podemos y Ciudadanos consolidan su base electoral y previsiblemente van a propiciar un cambio en el equilibrio de poder. Hoy por hoy, PSOE y PP, que han alcanzado y superado tradicionalmente el 80 por ciento de la representación del Parlamento, absorben esta vez el 73% del total, pese al desgaste de los ‘populares’ y la irrupción de Podemos y C’s. De hecho, los dos grandes partidos han sido los más votados en todas las provincias andaluzas, seguidos por Podemos, por Ciudadanos y por IU, salvo en Córdoba, donde esta coalición de izquierda ha mantenido el tercer lugar.

Susana Díaz puede considerarse la gran vencedora de las elecciones ya que ha superado la prueba de las urnas con el mismo resultado que su antecesor, José Antonio Griñán, con la diferencia de que a él le ganó Arenas, que obtuvo más votos aunque luego no pudiera formar Gobierno por el pacto PSOE-IU. La propia Díaz lo ha subrayado en su comparecencia para valorar los resultados electorales. “Algunas cosas han quedado muy claras”, ha dicho y ha destaco que “el Partido Socialista ha vuelto a ganar las elecciones en Andalucía, después de tres años cuando no fuimos el partido más votado. Es una victoria histórica e indiscutible que a mí me llena de satisfacción”. Aunque ella no lo ha mencionado, la dirigente socialista puede presumir de haber hecho una campaña prácticamente sin apoyo de dirigentes nacionales -el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, solo la ha acompañado en dos mítines- y teniendo como principal adversario no a Moreno Bonilla, que era prácticamente un desconocido, sino al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que se ha volcado en la campaña del PP-A con frecuentes apariciones por tierras andaluzas.

No cabe duda de que el liderazgo de Díaz, que se convirtió en presidenta por la dimisión de Griñán y sin el refrendo de los votantes, sale fortalecido de estas elecciones y de que a partir de ahora cuenta con más créditos para dar el salto a la política nacional, en el supuesto de que decidiera dar ese paso. Ella ha repetido por activa y por pasiva que quiere dedicarse en cuerpo y alma a Andalucía, pero falta mucho tiempo para las elecciones generales y si Pedro Sánchez no consigue cuajar su propio liderazgo al frente del primer partido de la oposición, Díaz volvería a estar en las quinielas como posible recambio. Sánchez no ha hecho declaraciones aunque estaba en la sede de Ferraz cuando se ha conocido el triunfo del PSOE-A. Sí ha dejado constancia de su felicitación en Twitter con este mensaje: “Enhorabuena socialistas andaluces! Enhorabuena @_susanadiaz por tu gran victoria y por ser la primera presidenta de Andalucía!”

El ‘popular’ Juanma Moreno representaba este domingo el reverso de la moneda de una Susana Díaz exultante. El candidato del PP-A, sin embargo, ha tenido que admitir que el resultado no es el que el partido esperaba y ha advertido de que un Parlamento “mucho más fraccionado y plural” necesitará “dialogar, escuchar y buscar puntos de encuentro”. Ha aprovechado también para reprochar a la candidata socialista que el adelanto de los comicios no buscara la estabilidad sino “un interés electoral”, como a su juicio se ha demostrado, y ha reclamado que los plazos de constitución del Parlamento y del nuevo Gobierno “sean lo más breves posibles porque los andaluces no entenderían que tras las prisas no hubiera celeridad en gobernar”.

El Parlamento andaluz se constituirá el próximo 16 de abril. Díaz podrá ser presidenta por mayoría simple porque así lo establece el Reglamento legislativo autonómico: si transcurridos dos meses desde que arrancan las votaciones y ningún candidato suma mayoría absoluta, quedará designado el más votado por mayoría simple. Si se cumplen las previsiones, la candidata socialista podrá ser presidenta a finales de junio

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