El Gobierno y los partidos critican la 'soberbia' de Pablo Iglesias y le instan a que gane su liderazgo en las urnas

El Gobierno y los partidos políticos han reaccionado con virulencia al debate del Estado de la Nación alternativo que organizó el miércoles Pablo Iglesias. El líder de Podemos pronunció un mitin en un teatro puesto que aún carece de representación parlamentaria y retó a Mariano Rajoy a debatir con él. Tanto el desafío como la pretensión de intervenir en el debate desde fuera del Parlamento han sido desautorizados por el resto del arco parlamentario, que tacha a Iglesias de “soberbio”.

A Iglesias se le reprocha que se arrogue el papel de líder de la oposición cuando aún no se lo ha ganado en las urnas. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha señalado que falta mucho tiempo para las elecciones, que los políticos tienen que trabajar en el lugar en el que los ciudadanos "les han colocado" y que, por tanto, el debate sobre política general se celebró con quien está representado en la Cámara.

También la portavoz de Exteriores del PSOE, Trinidad Jiménez, ha respondido de una forma similar a la vicepresidenta y ha puntualizado que para erigirse en líder de la oposición, "hay que conseguirlo en las urnas". Está bien que tenga "expectativas de voto", pero que Iglesias asegure que va a ganar los comicios no quiere decir que vaya a ocurrir, ha dicho la dirigente socialista que ha calificado de "un poco artificioso" el acto de Podemos.

"Rajoy ha tenido que torear con dos novilleros y ayer saltó al ruedo el espontáneo", ha comparado el portavoz adjunto del PP en Antonio Gallego en los pasillos del Congreso, tras subrayar que Iglesias "nunca ha sido votado por las Cortes". César Luena, secretario de Organización del PSOE, simplemente ha apuntado que el debate está en todos los sitios, "pero está en las Cortes" y el diputado por Madrid y presidente de la gestora del PSM, Rafael Simancas, ha pedido a los representes de Podemos que sean "un poquito más humildes" y que tengan "un poquito más de respeto a la institucionalidad democrática de nuestro país". "Parece que hay otro que perdió el debate", se ha burlado el portavoz de Hacienda y Administraciones Públicas del PSOE, Carlos Saura, tras defender que ayer el que llevó la "voz de la calle al parlamento español no fue Iglesias, sino Pedro Sánchez.

Desde IU, Gaspar Llamazares cree que "falta modestia y sobra prepotencia" tanto en algunos partidos tradicionales como en otros nuevos, en referencia a Podemos y el hecho de que quieran presentarse a las elecciones -ha puntualizado- significa que el debate de la calle les interesa pero también el que hay en las instituciones.

La portavoz de UPyD, Rosa Díez, no ha querido hacer ningún comentario sobre Iglesias más allá de puntualizar que el debate está en la calle y en el Congreso, mientras que su portavoz adjunto, Carlos Martínez Gorriarán, ha ironizado sobre lo "novedoso" del mensaje del líder de Podemos: "El debate soy yo", en línea -ha recordado- con el que se atribuye a Manuel Fraga: "La calle soy yo".

En lo que también han coincidido el Gobierno y el PSOE es en resaltar que Pablo Iglesias cambiara el miércoles su escaño en el Parlamento Europeo, donde se celebraba un pleno importante -los eurodiputados demandaron la liberación del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y el cese de la represión en Venezuela- por el escenario del teatro del Bellas Artes. "Creo que no fue", ha comentado Sáenz de Santamaría y Trinidad Jiménez ha sido más dura: "El señor Iglesias no está dando un buen ejemplo, el absentismo laboral no es un buen ejemplo, porque ayer faltó a un pleno del Parlamento Europeo, mientras se dedicaba aquí a hacer esta especie de artificio de contestación como líder de la oposición, como se autodenomina él mismo". "Lo que debe hacer es ir al Parlamento Europeo a trabajar y justificar los 20.000 euros que gana allí", ha rematado Gallego.

Coincidiendo con el segundo y último día del debate sobre el Estado de la Nación, un exultante Pablo Iglesias dijo, en un acto político con el lema "El otro estado de la nación. Turno de Pablo Iglesias" con el aforo completo, que hacía falta que la oposición respondiera al Gobierno, y por eso estaban allí, porque la fuerza con "más posibilidades" de ganar las elecciones está fuera del Parlamento.

Tras las críticas, el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, ha defendido en La Sexta la exigencia de Pablo Iglesias de participar en un debate televisivo con Mariano Rajoy: "Sería líder de audiencia porque interesa a la sociedad". "Es con Rajoy con quien queremos confrontar nuestro modelo de país", ha asegurado, aunque se ha mostrado abierto a debatir también con Pedro Sánchez: "En Podemos no nos negamos a debatir con nadie". Lo que está claro, para Errejón, es que "el presidente del Gobierno dedicó una parte del debate del Congreso a Podemos sin nombrarlo".

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