Schäuble: 'Lo siento por los griegos pero han elegido un gobierno que es bastante irresponsable'

Grecia y sus socios europeos afrontaban este lunes una nueva etapa en el tenso proceso de negociación. El Gobierno de Tsipras se mantiene inflexible en su pretensión de conseguir un ‘programa puente’ que sustituya al rescate una vez que expire el próximo 28 de febrero y que le dé tiempo para cerrar con sus acreedores un compromiso permanente de cara al verano. Las ‘instituciones’, el nombre con el que ahora se conoce a la troika, insisten sin embargo en la aplicación del programa (de condiciones asociado al rescate) actual. Y en estas estamos cuando unas declaraciones del ministro alemán de Finanzas han tensado aún más la cuerda entre Atenas y sus interlocutores.

Aunque en general todos los actores del drama apuestan porque más tarde o más temprano se llegará a un acuerdo de compromiso -Grecia no se puede quedar sin la ayuda que necesita para sobrevivir y para aplicar las reformas que ha prometido y la Eurozona no puede sentar un precedente al que apelarían otros países en dificultades- Wolfgang Schäuble se ha mostrado este lunes "muy escéptico" al respecto. Es más, en declaraciones a la emisora alemana Deutschlandfunk, Schäuble ha hecho una declaración que ha caído en Atenas como un jarro de agua fría: "Lo siento por los griegos. Han elegido un gobierno que de momento se comporta de manera bastante irresponsable".

Según Schäuble, Grecia estaba en un buen camino para resolver la crisis hasta que llegó el nuevo gobierno presidido por Alexis Tsipras. El ministro alemán ha insistido en que, para seguir recibiendo ayuda de los otros países de la eurozona, Grecia tiene que mostrar cómo en el futuro va a asegurar los medios suficientes para financiar sus propias pretensiones De momento, según Schäuble, no hay nada que indique que el gobierno de Tsipras vaya a presentar una propuesta en ese sentido. Grecia y el Eurogrupo están bajo presión para llegar a un acuerdo pues el programa de ayuda vigente vence a finales de este mes después de lo cual los griegos podrían quedar en situación de insolvencia.

De todas formas, el portavoz del Gobierno griego, Gavriil Sakelaridis, no ha tardado en responder a Schäuble diciendo que él también podría afirmar que Alemania tiene un comportamiento "irresponsable". "Qué es irresponsable y qué es responsable es subjetivo", ha dicho Sakelaridis en declaraciones a la radio local Parapolitika. Sobre la negociación, Sakelaridis ha afirmado que espera que se llegue a un acuerdo pronto con los socios europeos para que empiecen las iniciativas legislativas.

Sakelaridis ha destacado que el Gobierno griego está en conversación permanente con los socios y los líderes europeos y ha insistido en que "el problema no se puede resolver en un plano tecnócrata, sino que se debe resolver a un nivel político". "No nos gusta tirar de la cuerda, pero no podemos dar por terminada la negociación si no hay un acuerdo beneficioso para todos. Debemos poner fin al absurdo", ha sentenciado.

Otro país que se muestra inflexible con Grecia es Austria. A su llegada a la reunión del Eurogrupo, el ministro austríaco de Finanzas, Hans-Jörg Schelling, ha explicado que de cara al acuerdo hay que tener en cuenta dos fechas clave, de las que una es la disolución del Parlamento finlandés por las elecciones que se celebrarán en abril próximo. "Si no hay una respuesta hasta entonces tengo entendido que el Parlamento solo puede volver a tomar decisiones en mayo y eso es demasiado tarde", ha advertido y ha recordado que el 24 de febrero Grecia debe devolver un tramo del rescate, lo que evidencia la urgencia de llegar a una decisión.

Para Schelling, hay tres condiciones para Grecia por parte de la eurozona, que empiezan por "no poder hablar de un nuevo programa sin que el actual haya finalizado". "Cuando en la vida privada uno no puede devolver un crédito, uno no va al banco a insultar al director y a dictarle las condiciones", ha censurado el austríaco. Sobre la reducción del superávit primario (sin el pago de intereses) ha comentado que "no es una cuestión de si lo queremos o no, sino si se garantiza aún la sostenibilidad de la deuda". En tercer lugar, ha reiterado que "una quita como la que quiere Grecia no es aceptable para los Estados miembros".

Más conciliador se ha mostrado el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, para quien una extensión del programa actual en unas condiciones que sean respetuosas con el nuevo Gobierno griego sería "la buena solución, la que permite a la vez tener seguridad y el tiempo de discutir un nuevo programa". Respecto a si hoy será posible llegar a un acuerdo en la reunión del Eurogrupo, el titular galo ha respondido que así lo "espera".

También el vicepresidente de la CE para el Euro y el Diálogo Social, Valdis Dombrovskis, ha asegurado que para ese organismo "el camino más realista es una extensión del actual programa", de entre "un par y seis meses", porque dejaría tiempo para negociar aunque admitió que la "flexibilidad es limitada".

A estas opiniones se suma la del ministro de Finanzas de Irlanda, Michael Noonan, que cree que una extensión del programa actual es la manera más inmediata de lograr progresos y permitiría que luego se negocie otro nuevo, en torno a mediados de verano. Si no se logra un acuerdo este lunes, Noonan tampoco descarta que pueda haber una nueva reunión del Eurogrupo el viernes próximo, aunque otras fuentes contemplan que pueda celebrarse el jueves.

Guindos, optimista pero "dentro de las normas"

En cuanto al ministro de Economía y Competitividad de España, Luis de Guindos, se encuentra a medio camino entre el pesimismo de Schäuble y otras actitudes menos radicales. "Yo espero que haya acuerdo, ya saben que soy optimista en este tipo de cuestiones, creo que venimos con un espíritu abierto, (pero) dentro de las reglas", ha dicho a su llegada al encuentro en Bruselas. Ahora bien, inmediatamente ha añadido el 'pero': "El Gobierno español ha sido muy claro: para nosotros hay una línea roja que no se puede pasar y es que los préstamos hay que devolverlos en su integridad, ese es un tema importantísimo que yo creo que está aceptado por prácticamente todos".

De Guindos ha apuntado que los países escucharán a los servicios técnicos de las instituciones sobre el cumplimiento de los compromisos incluidos en el programa de condiciones asociado al rescate griego y ha expresado su esperanza de que "se alcance una solución que sea constructiva para todo el mundo, es decir, para Grecia y el resto de la zona del euro".

Lo que no ha querido es valorar qué tipo de soluciones podrían ser finalmente consensuadas, pero ha recalcado que hay que tener en cuenta que algunos parlamentos nacionales "necesitan tramitar una petición formal de la extensión del programa" -en el caso de que Grecia la solicitara-, lo que requiere tiempo. "Hay que cerrar el programa actual, hay que cerrarlo viendo fundamentalmente el análisis de la situación del cumplimiento de los compromiso griegos y los desembolsos que quedan pendientes, ese es el contrato entre las dos partes", ha añadido. En cualquier caso, el ministro español asegura que la salida de Grecia del euro "no está encima de la mesa en este momento en absoluto".

Preguntado por si las tensiones reflejadas en los mercados en torno a la deuda griega podrían extenderse, De Guindos ha señalado que la deuda española "sigue en niveles muy reducidos de tipos de interés". "Podemos decir que en este momento España, viendo los datos del cuarto trimestre, es el país de las grandes economías, junto con Alemania, que más crece de la zona del euro y creemos que se va a mantener en los próximo trimestres", ha dicho y ha considerado que "hay una política macroeconómica que funciona, que permite sacar a los países de la recesión, que permite que empiece a haber crecimiento económico, de generación de empleo, y ese es un ejemplo para todos".

No ha querido comentar las declaraciones del ministro alemán de Finanzas. Y respecto a las afirmaciones del nuevo ministro griego, Alexis Tsipras, tras su primer encuentro el jueves con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en las que aseguró que éste "se equivocaba" y que lo había visto "nervioso" cuando surgía la cuestión griega, De Guindos se ha limitado a puntualizar que Rajoy "no es una persona que se ponga nerviosa".