Pablo Iglesias dispara la audiencia en el ring de ‘La Sexta Noche’

El efecto Pablo Iglesias sigue siendo infalible a la hora de subir el share. El líder de Podemos disparó anoche la audiencia de La Sexta Noche. Una vez más.

2.107.000 espectadores, lo que supuso un 16 por ciento de cuota de pantalla, siguieron la entrevista al Secretario General de Podemos en el canal verde. Récord de espectadores para la tertulia política que dejó herido al programa musical de La 1, The Hit. El talent de compositores, presentado por Jaime Cantizano, ha vuelto a marcar mínimo con un fatal 5,4 por cuento de share, que supone menos de un millón de espectadores. También sufrieron a Iglesias en el formato ‘Un tiempo nuevo’. El espacio de Telecinco, con la presencia de Miguel Ángel Revilla, se quedó en un mal 9,5 por ciento de share y 1.223.000 fieles.

Al contrario que La Sexta Noche, que multiplicó ayer su audiencia, aunque lleva semanas evidenciando su fortaleza. Y es que la televisión en el prime time de los sábados ha cambiado mucho. Los programas lúdicos de variedades han dado paso al interés por el torbellino de la actualidad política. Si bien, también este tipo de programas de información beben en gran medida de elementos de los más frívolos shows de espectáculo.

De hecho, Pablo Iglesias sabe medir muy bien el discurso para llegar a la masa. Ilusiona a la vez que entra en el fango de la dialéctica contra los demás contertulios del formato. Este tira y afloja, como si fuera un ring del estás conmigo o contra mí, del eres casta o no eres casta, es clave en el éxito de un show televisivo que posiciona radicalmente al espectador en un bando u otro.

La audiencia, como si se tratara de un partido de fútbol, se postula. Y vive con nervio un debate que ha recuperado la curiosidad por este tipo de formatos políticos tras años en el que este género seguía una estructura demasiado institucional, que lo convertía en soporífero.

Formatos como El Gran debate de Telecinco o La Sexta Noche han incorporado, para bien y para mal, elementos del show catódico a la política en tiempos de turbulencias sociales. Y es que la población demanda más que nunca ver a los representantes políticos dar la cara y es positivo que se atrevan, cada vez más, a participar en todo tipo de programas. Aunque también es importante que no se queden en el titular grandilocuente que sube la efímera audiencia en el prime time y, sobre todo, apuesten por las ideas de fondo, esas que hacen al país mejor en el largo recorrido.