Bárcenas saldrá de prisión tras pagar una fianza de 200.000 euros

Luis Bárcenas podrá pisar la calle tras 19 meses de encierro en la cárcel de Soto del Real si paga los 200.000 euros de fianza en metálico que le ha impuesto la Audiencia Nacional. Teniendo en cuenta que tiene todas sus cuentas bloqueadas por orden del juez Pablo Ruz que instruye su causa, será interesante ver cómo reúne el dinero. La Audiencia ha estimado solo en parte el recurso de la defensa del extesorero contra la última resolución del juez que le denegaba la libertad provisional.

La sección cuarta de la Audiencia Nacional considera que la instrucción del caso Gürtel está prácticamente agotada y que Bárcenas ya ha cumplido casi dos años de prisión preventiva. Hay que recordar que el extesorero del PP ingresó en Soto del Real el 27 de junio de 2013 por orden del juez Pablo Ruz y ahora la sala cree, que una vez transcurridos 19 meses, hay otras medidas cautelares que pueden mitigar la medida de prisión. Por eso, le impone la obligación de comparecer en la Audiencia Nacional los lunes, miércoles y viernes y de designar domicilio, al tiempo que le prohíbe abandonar el territorio nacional y mantiene su retirada de pasaporte.

La sala pondera los delitos que se le imputan, con una instrucción ya terminada en el caso de una pieza de Gürtel -la de “primera época” de la trama, desde 1999 a 2005-, y el largo tiempo transcurrido en prisión preventiva, próximo a los dos años, y apuntan “el pleno arraigo del apelante en España y su carencia de antecedentes penales, lo que disminuye el riesgo de huida”. De esta manera, acoge parte de los argumentos de la defensa de Bárcenas (ejercida por el abogado Javier Gómez de Liaño hasta este lunes, cuando renunció a representarle por pérdida de confianza).

Sin embargo, la Audiencia no cuestiona en ningún momento la actuación del juez Ruz, afirmando que la resolución recurrida en la que denegaba la libertad provisional no adolece de inmotivación ante “la gravedad de las conductas con visos de delictivas que se le atribuyen y la existencia de ingentes cantidades dinerarias de las que puede disponer y que por ahora se mantienen fuera del alcance de los Tribunales”. Rechaza “rotundamente” las dudas sobre “la carencia de imparcialidad objetiva expresadas por dicha defensa acerca de la actuación del Magistrado Instructor, sin apoyo indiciario alguno”.

La sala, por otra parte, cree que “la afirmación de la defensa del recurrente acerca de que el mismo ha mostrado una actitud colaboradora con los órganos investigadores no se adecua a la realidad” por la “ostensible opacidad” con la que ha actuado el extesorero durante la fase de instrucción del caso Gürtel, dada la “cadena de declaraciones vagas y confusas” que ha prestado desde su imputación en 2009. Y, rehúsa tomar en consideración el argumento del agravio expuesto por el propio Bárcenas afirmando que no puede adentrarse “en el estudio comparativo de otras causas por delitos de índole económica en las que los implicados permanecen en libertad provisional”.

La última vez que Gómez Liaño representó al extesorero fue el pasado viernes en la vista del recurso de apelación que interpuso ante la sección cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional contra la negativa del juez a atender a su quinta petición de libertad. En esa ocasión, Liaño leyó una carta escrita por Bárcenas en la cárcel en la que reclamaba su excarcelación invocando la situación de libertad que gozan otros imputados por delitos similares al suyo como es el caso del marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin.

En su recurso, Gómez de Liaño esgrimió que “gran parte de los hechos supuestamente constitutivos de delitos fiscales no podrán ser perseguidos en España”, según la comunicación de las autoridades suizas del 15 de enero de 2015. La Audiencia, sin embargo, constata que eso es así conforme al Derecho helvético pero que “no puede concluirse que en España no pueda seguir siendo investigada gran parte de la conducta del recurrente referida a la posible actividad defraudatoria fiscal desplegada”. Incluso, recuerda que en su comunicación, la Oficina Federal de Justicia de Suiza queda pendiente de “recibir las correspondientes precisiones que contradigan lo anterior”, en cuyo caso -dice el escrito- “estaríamos dispuestos a comprobar el estado de los hechos nuevamente”.

En definitiva, los magistrados Ángela Murillo, Carmen Paloma González y Juan Francisco Martel destacan las “sólidas conclusiones” de Ruz “acerca de la permanencia del peligro de fuga” de Bárcenas, pero creen que en el momento procesal actual es apropiado imponerle medidas cautelares que suavicen la de prisión incondicional. Se refieren, además, a que “en ningún momento consta que (Bárcenas) haya intentado sustraerse de la acción de los diversos órganos judiciales que han venido conociendo de las actuaciones desde que a mediados de 2009 la acción penal se dirigió contra el interesado”.

Si bien remarcan las altas penas y los graves delitos (cohecho, delito fiscal, blanqueo, apropiación indebida y falsedad) a los que se enfrenta en la pieza de Gürtel por la que se le enjuiciará previsiblemente a finales de este año, los jueces añaden que no pueden “desdeñar el largo tiempo transcurrido” desde que entró en prisión. Atendiendo a estos “factores favorables del transcurso del tiempo, agotamiento de la investigación y del arraigo del apelante, y a los factores desfavorables de la gravedad de los hechos supuestamente perpetrados y las penas con que se castigan, resulta acorde y proporcionada” la imposición de esta fianza de 200.000 euros para “moderar” la intensidad de la medida cautelar de prisión.

El extesorero sale de la cárcel antes de que comiencen las campañas electorales

La noticia de la próxima excarcelación del antiguo tesorero del PP se produce después de la conmoción provocada por el auto del pasado mes de noviembre del juez Ruz (de transformación de las Diligencias Previas en Procedimiento Abreviado) y del escrito de la Fiscalía Anticorrupción. Este último se conoció el viernes pasado y en él se piden 42 años y medio de cárcel para el extesorero del PP.

Pablo Ruz, que el próximo mes de marzo podría tener que dejar la instrucción cuando la plaza que ocupa en comisión de servicios salga a concurso, ha dado un acelerón en los últimos meses que ha sembrado la alarma en los despachos de Génova ante la posibilidad de que uno de los casos de corrupción de mayor envergadura que salpican a la clase política española interfiera en las campañas electorales previstas para este año. De hecho, tanto en el auto del juez como en el escrito del fiscal se apunta a la responsabilidad del PP, como partícipe a título lucrativo, en las actividades de la trama corrupta.

La libertad provisional de Bárcenas podría mitigar el temido revanchismo del extesorero, que sigue teniendo en su poder abundante documentación sobre las entradas y salidas de fondos de la supuesta caja B de su antiguo partido. Últimamente, ha observado un prolongado silencio, roto solo por la entrevista que concedió al diario ABC la semana pasada, en la que básicamente arremetía contra el juez Ruz y las fiscales del caso.

Al margen de sus quejas por no ser tratado como Rato y Pujol -otros dos nombres sobresalientes del fraude fiscal y de una larga lista de posibles delitos de corte económico- Bárcenas no lanzaba en la entrevista ninguna ‘bomba’ informativa contra el PP. Hubo un tiempo, sin embargo, en el que cada vez que abría la boca temblaban los cimientos de la sede nacional del partido. Quizá cuando hizo las declaraciones ya fantaseaba con la expectativa de volver pronto a su domicilio del barrio de Salamanca.

Bárcenas tendrá que sentarse en el banquillo -probablemente durante mucho tiempo dada la complejidad del ‘caso Gürtel’ y su división en varias piezas separadas- pero, de momento, sale de la cárcel donde su estancia se habrá visto aliviada por noticias como las dimisiones de los dos máximos responsables de que acabara entre rejas: el exministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y el exfiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce. Quien estampó su firma al pie del auto que ordenó su encarcelamiento, el juez Pablo Ruz, tiene los días contados al frente del juzgado de la Audiencia Nacional desde el que actualmente instruye el ‘caso Gürtel’. Y ya se verá si puede continuar como juez de refuerzo porque no es seguro que así sea. “Felizmente, Ruz está fuera en el mes de marzo”, decía Bárcenas en su entrevista con ABC. Ahora, solo le quedan las fiscales, a las que considera sectarias porque “fueron puestas expresamente por Cándido Conde-Pumpido (exfiscal general del Estado, anterior a Torres-Dulce) por su proximidad ideológica”.

 

 

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