Condena occidental y del mundo árabe del ‘odioso’ acto terrorista

Gobiernos e instituciones occidentales condenaron enérgicamente el atentado contra el semanario satírico francés "Charlie Hebdo", que hoy se cobró la vida de doce personas, como un "intolerable" ataque contra la libertad de expresión. Muchos países del mundo árabe, incluido Irán, se han sumado a la condena.

Tres hombres encapuchados y armados con fusiles kalashnikov abrieron hoy fuego en París contra la redacción del semanario, que en el pasado recibió amenazas por publicar caricaturas de Mahoma, y mataron a doce de sus integrantes, entre ellos su director, Stéphane Charbonnier, alias “Charb”, y tres conocidos dibujantes, Cabu, Tignous y Wolinski.

Desde el lugar de la masacre, el presidente francés, François Hollande, dijo que “no hay duda” de que se trata de “un atentado terrorista” y pidió al país que esté “unido” pues “nadie puede actuar en Francia contra los valores de la República”.

La Casa Blanca, la Unión Europea (UE), la Unesco y la mayoría de los gobiernos de Europa reaccionaron con horror al atentado de París, que interpretaron como un ataque a la libertad de expresión, y ofrecieron su colaboración a las autoridades francesas, que aún no han dado caza a los culpables.

Egipto ha sido el primer país musulmán que ha condenado de forma “enérgica” el ataque de París. Su ministro de Exteriores, Sameh Shukri, expresó en un comunicado que “el terrorismo es un fenómeno internacional cuyo blanco es la seguridad y la estabilidad en el mundo” y pidió que se unifiquen los esfuerzos internacionales para acabar con esta lacra.

Después, hasta Irán ha condenado el atentado calificando de “ajeno a la educación del Islam” cualquier acto terrorista contra el pueblo. La portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Marzie Afjam, ha afirmado que “este tipo de conductas es la continuación de una ola sin precedentes de extremismo y de violencia física y pensamiento que durante la ultima década se ha desarrollado en el mundo”, según la agencia oficial de noticias IRNA. Lo que ha llevado a que se promuevan estos comportamientos son “las políticas erróneas y las colisiones binarias (doble conducta) frente a la violencia y el extremismo”, ha considerado.

Un comunicado de la Autoridad Palestina señala que “el presidente (Abás) expresó al presidente francés y a los franceses, amigos de Palestina, y a las familias de las víctimas, nuestras condolencias, y pidió misericordia para las almas de las víctimas y una pronta recuperación para los heridos”.

En otro comunicado, el ministerio de Exteriores argelino ha precisado que “el horror que ha caracterizado este ataque asesino descalifica por completo a quienes lo han cometido de toda pretensión de erigirse en defensores de cualquier causa que sea o en representantes de cualquier comunidad”, en referencia a su carácter aparentemente musulmán radical.

Mohamed VI de Marruecos ha enviado un mensaje al presidente de Francia, François Hollande, en el que condena “con firmeza este acto odioso”. El rey de Marruecos afirma que ha sido informado “con profunda emoción de la triste noticia del cobarde atentado terrorista” cometido en París, según el mensaje divulgado por la agencia oficial MAP.

En Washington, el presidente estadounidense, Barack Obama, condenó el “espantoso” ataque contra “Charlie Hebdo” y ofreció ayuda a Francia para llevar a los “terroristas” responsables ante la Justicia.

EEUU colaborará con Francia para determinar quién es “responsable” del ataque y “cuáles fueron los motivos”, así como para llevar ante la justicia a los culpables, había prometido poco antes su portavoz, Josh Earnest.

En Bruselas, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, fue de los primeros en expresar su consternación por lo que calificó como “acto intolerable” y “barbarie”, del que dijo “nos concierne a todos como seres humanos y como europeos”.

Otras instituciones, como la Unesco, se declaraban también “horrorizadas” por este ataque, mientras Amnistía Internacional (AI) afirmó que “marca una jornada negra para la libertad de prensa en Francia”.

Reporteros sin Fronteras (RSF) se expresó “profundamente impactado” por un suceso que remite a “un tipo de violencia que se ve en Irak, Somalia o Pakistán” y “a una pesadilla que se ha hecho realidad”, en palabras de su secretario general, Christophe Deloire, desde el lugar del atentado, en pleno centro de París.

En Europa, la mayoría de los jefes de Estado o de Gobierno reaccionaron también con palabras muy enérgicas contra la masacre terrorista de París, subrayaron la necesidad de defender la libertad de prensa y ofrecieron cooperar con Francia.

Fue el caso del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quien envió un telegrama de condolencias a Hollande en el que le ofrece la total colaboración de España en la lucha contra el terrorismo.

El Gobierno de Rajoy apuesta “hoy con más rotundidad que nunca por la libertad de prensa como un derecho fundamental e irrenunciable” y reitera su “repulsa categórica ante cualquier tipo de acto terrorista, sea cual sea el lugar en que se produzca e independientemente de las motivaciones subyacentes”, indicó en un comunicado el ministerio español de Exteriores.

También la canciller alemana, Angela Merkel, expresó su más rotunda condena por este atentado “injustificable”, del que señaló fue dirigido “contra la libertad de prensa y expresión”, dos “puntales de la “sociedad democrática”.

En Londres, el primer ministro británico, David Cameron, dijo que en el Reino Unido “estamos con el pueblo francés en la lucha contra el terror y en la defensa de la libertad de expresión” y aseguró que los autores del atentado están “enfermos”.

Otro de los líderes europeos, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, se mostró además convencido de que “la violencia perderá contra la libertad”, al expresar también su “horror y consternación por la matanza de París”.

Dentro de Francia, el líder opositor y expresidente francés, Nicolas Sarkozy, condenó también el atentado “salvaje” contra “uno de los principios republicanos, la libertad de expresión”, y prometió apoyar “sin reservas” al Gobierno de Hollande, al que pidió “medidas fuertes contra el terrorismo”.

También las formaciones ultraderechistas francesas Frente Nacional (FN) y Rassemblement Bleu Marine (RBM) expresaron un frente común ante el atentado, que calificaron de “odioso” y ante el que se mostraron “horrorizadas”.