Rajoy sella un acuerdo con Andorra para evitar fraudes como el de Pujol

Andorra recibe hoy la visita del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, después de varios años trabajando para dejar atrás su pasado como paraíso fiscal, mientras toma medidas con el objetivo de seguir siendo un país atractivo para captar capitales de ciudadanos extranjeros. Rajoy protagoniza desde esta tarde una visita de dos días a Andorra con la idea de cerrar el convenio bilateral que evite la doble imposición fiscal, una cuestión de vital importancia para el Principado.

Éste es uno de los acuerdos más importantes que tiene en cartera el Principado y que implica un gran cambio para el empresariado andorrano que opera en España.

Actualmente un empresario andorrano, por ejemplo, debe tributar por partida doble por un mismo concepto en España y en el Principado y se espera que, en consecuencia, el convenio impulse los acuerdos comerciales entre los dos países.

La firma del acuerdo, además, reforzará las relaciones entre España y Andorra en un momento en que los escándalos por la evasión de capitales españoles ha generado un clima de tensión, especialmente desde este verano con el estallido del caso Pujol.

El Principado dejó de ser considerado como un paraíso fiscal para las autoridades españolas en febrero de 2011 después de la entrada en vigor del acuerdo de intercambio de información fiscal entre los dos países y dos años después de que la OCDE eliminara Andorra de la lista negra de paraísos fiscales.

Los cambios que ha experimentado el país desde el 2009, de hecho, tienen por objetivo abrir al máximo la economía y liberalizarla.

Así pues, la Ley de inversión extranjera, y que permite desde 2012 a los empresarios no nacionales poner en marcha un negocio sin necesidad de un socio mayoritario andorrano, empieza a mostrar cambios reales en la economía del país.

Entre enero y septiembre de 2014, el Gobierno andorrano había recibido solicitudes para crear sociedades con un volumen de dinero invertido de 74,22 millones, lo que representa ya el 2 % del PIB.

España sigue siendo el principal origen de las empresas extranjeras que operan en Andorra, con más del 50 % del total.

Todas las solicitudes de inversión foránea, antes de formalizarse, son analizadas por el Gobierno andorrano, que evalúa la conveniencia de la actividad para el país.

Además, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el organismo independiente de prevención del blanqueo, verifica que las candidaturas no estén relacionadas con actividades de blanqueo.

Paralelamente, y con el objetivo de convertirse en plaza atractiva para los capitales foráneos, el ejecutivo modificó en 2012 la ley de inmigración para favorecer la llegada de profesionales que puedan desarrollar desde Andorra actividades con proyección internacional o con una tarea catalogada de interés científico, cultural y deportivo.

Para obtener la residencia pasiva se exige que los solicitantes realicen inversiones en activos, ya sean muebles o inmuebles, situados en Andorra por un importe mínimo de 400.000 euros, 30.000 de los cuales deben colocarse obligatoriamente en un depósito no remunerado en el Instituto Andorrano de Finanzas (INAF).

Para obtener la residencia por razones de interés científico, cultural y deportivo se exige el depósito de 30.000 euros en el INAF.

Dentro de las reformas para la armonización con Europa, el Gobierno andorrano acaba de introducir la figura del IRPF, en vigor desde el 1 de enero de este año, y con un gravamen fiscal mucho más bajo que los países vecinos (10 % a partir de los 24.000 euros).