De la silueta de Euskal Herria al fiasco de Canal Sur pasando por las transparencias de Cristina Pedroche

Una silueta de Euskal Herria junto a las flechas que reivindican la repatriación de los presos vascos ha acompañado el inicio del año 2015 en la Puerta del Sol de Madrid. Pero lo más comentado en las redes sociales no ha sido eso, sino las transparencias que lució Cristina Pedroche en La Sexta y el fiasco de Canal Sur que, en lugar de retransmitir las campanadas, se fue directa a la publicidad.

Todas las televisiones nacionales que retransmitieron las doce campanadas desde este lugar tradicional emitieron el conocido icono en sus pantallas.

En una nota de prensa, los impulsores de la iniciativa han reivindicado que “debemos defender el diálogo y el fin de la dispersión para avanzar hacia la paz y la reconciliación social”. Asimismo, subrayan que se ha tratado de “una iniciativa desobediente y pacífica” y que pretendían denunciar la vulneración de derechos que sufren las presas y presos vascos en las cárceles españolas y francesas.

Pero lo más comentado en las redes sociales no ha sido eso, sino las transparencias que lució Cristina Pedroche en La Sexta y el fiasco de Canal Sur. De todas las presentadoras de las distintas cadenas, la que, sin duda, ha puesto toda la carne en el asador ha sido Pedroche. Firmado por Charo Ruiz, el vestido era más transparente que cualquier salto de cama de cualquier firma de lencería, incluso más que el que llevó Blanca Suárez en los Goya.

Entretanto, los andaluces que decidieron despedir 2014 a través de las campanadas de Canal Sur fueron testigos de una auténtica “campanada” de la televisión autonómica, que les dejó con las uvas en la mano al cortar la emisión dos veces con publicidad mientras se entraba en el nuevo año. “Muy atentos. Hay que estar muy atentos para no equivocarse. No nos tenemos que equivocar. ¿Vale?. Ahí está el reloj, ¿preparados?…”, fueron las palabras de la actriz Ana Ruiz antes de que un anuncio de café cortara la retransmisión.

De esta forma, las campanadas de Canal Sur entrarán a formar parte del rico anecdotario televisivo de la Nochevieja, algunos de cuyos momentos cumbres fueron los protagonizados por la presentadora Marisa Medina en Televisión Española en 1989, cuando confundió los cuartos con las campanadas, o cuando desde Telecinco, en la bienvenida de 1994, Carmen Sevilla deseó un feliz 1964.

Las redes sociales fueron las primeras en hacerse eco de esta metedura de pata, de la que los presentadores, la actriz Ana Ruiz y el chef Enrique Sánchez, no tuvieron constancia hasta un poco más tarde, aunque no tardaron en pedir disculpas.

En su cuenta de Twitter, Enrique Sánchez, que presenta un programa de cocina en Canal Sur con muchos seguidores, escribía a las 00:47 horas: “Lamento profundamente lo ocurrido. Me he enterado después y me siento fatal. Mil perdones. No tengo palabras. Trabajar duro para esto”. Unos diez minutos antes Ana Ruiz también se lamentaba en Twitter: “Enrique y yo acabamos de enterarnos de lo ocurrido y os pedimos disculpas a todos… mil perdones”.

A la una de la madrugada en la cuenta oficial de Twitter de la Radio y Televisión Pública Andaluza (RTVA) se leía: “Consternados, se ha ordenado la apertura inmediata de una investigación que aclare lo ocurrido. Nuestras más sinceras disculpas”.

La RTVA baraja “uno o varios errores humanos en la manipulación del sistema de continuidad de emisiones” como la causa de la interrupción de las campanadas, según han dicho a Efe fuentes del ente público. Directivos de la RTVA han mantenido hoy una reunión para analizar las causas de lo ocurrido y la investigación sigue abierta. El resultado ha sido la dimisión del director de Emisiones y Continuidad, José Luis Pereñiguez.

Almería, que celebra el Milenio de su Reino, fue la ciudad elegida este año por Canal Sur para retransmitir las campanadas de fin de año desde la plaza de la Catedral, donde se congregaron cientos de ciudadanos para tomarse las uvas. Canal Sur Televisión desplazó hasta Almería para este evento un equipo técnico de más de treinta personas, una unidad móvil con seis cámaras y dos potentes teleobjetivos.

A tan sólo un minuto de las doce de la noche, aparecía en la pantalla el reloj de la catedral y, justo después, la careta de Canal Sur y un anuncio de café; volvió la imagen del reloj (flanqueada por el logo de una marca de refrescos) justo cuando daba la primera campanada, de forma sorpresiva y sin previo aviso. Y a la tercera campanada la imagen se fue de nuevo y se vio un anuncio del mundial de motociclismo en Jerez, que se interrumpió poco después, la pantalla se quedó un instante en negro y regresaron las campanadas cuando el reloj daba la novena.

El tema se ha convertido en tendencia en las redes sociales, no solo en España, sino incluso en todo el mundo, con comentarios y bromas, así como vídeos de alguna familia andaluzas esperando a que den las campanadas para seguir tomando las uvas, y con burlas como el hastag #uvasinterruptus.

Las críticas por el “error y el escándalo” son generalizadas en Twitter, en la que también se vierten opiniones en las que se cuestiona la televisión pública y el dinero público destinado a mantenerla. No obstante, también hay muchos mensajes de apoyo, sobre todo a los presentadores de las campanadas, y otros con palabras de ánimo a los profesiones de la RTVA.

En la calle y en los bares, lo sucedido en Canal Sur se ha convertido hoy en la “comidilla” y la mayoría de las personas con las que ha hablado Efe han manifestado su bochorno por lo sucedido y su indignación por no haberse podido tomar bien las uvas, si bien algunos van más allá y piden responsabilidades por lo ocurrido.