Pedro Sánchez: ‘No me da vértigo ser presidente del Gobierno. Me da respeto’

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, asegura que no le da "vértigo" llegar a ser presidente del Gobierno pero sí "respeto"; confiesa que le sigue "temblando el pulso" cada vez que se sube al estrado del Congreso y, sin embargo solo siente "nervios" colgado en el vacío, a 70 metros de altura.

Así lo ha demostrado Sánchez en el programa de Cuatro tv “Planeta Calleja”, donde el líder de los socialistas ha compartido su día a día con el aventurero Jesús Calleja, al que ha explicado algunas curiosidades de faceta profesional, algunos “secretos” de sus compañeros y adversarios parlamentarios, e incluso, ha confesado algunas particularidades de su vida personal y familiar.

“Estoy viviendo un sueño como el tuyo”, le ha dicho Sánchez a Calleja colgado de lo alto de un moderno molino de viento de 70 metros de altura, refiriéndose a su papel de líder socialista y antes de aceptar el reto que le ha lanzado el aventurero de hacer lo propio en el Peñón de Ifach, un sueño que también ha visto cumplido el secretario general socialista.

Y ha sido en lo alto del alicantino Peñón de Ifach donde Pedro Sánchez ha lanzado un consejo a Podemos para advertirles de que “lo que tienen que hacer es cambiar ese mal rollo y esa rabia que tiene por propuestas y algo positivo” porque, ha dicho, esa “es la única manera de construir país”.

En su vida personal Sánchez se ha mostrado como una persona familiar, que cocina y pone el lavaplatos y se bebe algún que otro “gin-tonic, y en la profesional ha declarado que muchas veces ha soñado estar donde ahora está y que pensaba que “ni de coña (sic)” podría lograrlo, por lo que confiesa estar “disfrutando” de la responsabilidad que ha alcanzado.

Se ha declarado “republicano de valores” aunque admirador del “buen rey que tenemos en España”, y sobre las peculiaridades del Congreso y los diputados, ha contado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se toca el ojo izquierdo cuando se pone nervioso o que la vicepresidente, Soraya Sáenz de Santamaría es “dura” pero “buena parlamentaria”.

Y sobre él mismo ha dicho que antes de ser secretario general del PSOE su escaño estaba en la “bancada de la izquierda”, lo que los parlamentarios denominan “tendido ocho”, y que allí, ha ironizado, ocupaba un sillón de “castigado, al fondo, el último de la fila” pero, sin embargo, con mejor perspectiva que la que tiene ahora.