Empresarios y banqueros insisten en el gran pacto PP-PSOE tras la metedura de pata de Cospedal

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha despachado la propuesta de gran coalición que lanzó el martes la secretaria general del PP con una frase lapidaria: "Los españoles, si algo han aprendido a lo largo de estos años, es que a la señora De Cospedal no hay que hacerla caso". La número dos de los populares dijo que no descartaba un pacto con el PSOE si en las próximas elecciones generales su partido pierde la mayoría absoluta.

Bien es cierto que después tuvo que enmendarse a sí misma y cuando en una rueda de prensa en Génova se le preguntó por la gran coalición, tuvo que admitir que “es una hipótesis en la que no estamos ni nos planteamos”. Pero la nueva metedura de pata de Cospedal ya había reactivado las expectativas de quienes sí confían en ese pacto para garantizar la estabilidad política y económica y frenar a fuerzas emergentes como Podemos que les producen una gran inquietud. Banqueros y empresarios, fundamentalmente.

Hace un par de días, ‘El Mundo’ publicaba sendas entrevistas con el presidente de la CEOE, Juan Rosell y el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, en las que ambos se decantaban a favor de la gran alianza entre los dos principales partidos. “Los pactos políticos siempre son buenos y deben ser con contenido”, decía el jefe de la patronal. “Necesitamos partidos fuertes que compartan los mismos principios; lo importante ahora es la estabilidad”, apuntaba el banquero. El martes, en un foro empresarial organizado por la consultora AT Kaarney, en el que participaron los máximos responsables de Telefónica (César Alierta), Repsol (Antonio Brufau) y Bankia (Goirigolzarri), volvieron a escucharse reflexiones muy similares.

“El bipartidismo ha funcionado en España, está clarísimo”, afirmó Alierta que preside además el llamado Consejo Empresarial para la Competitividad, que agrupa a las principales empresas de España. El presidente de Telefónica recordó que la renta per cápita ha mejorado un 60% desde la Transición y que la economía española ha llegado a superar a la de Holanda y Suecia juntas en este periodo. Para él “es clave” que el bipartidismo continúe y ha confiado en que “va a seguir funcionando”.

Brufau también defendió el bipartidismo con esta declaración: “Se asegura más la estabilidad con el bipartidismo que con una multiplicidad de partidos”. En consecuencia, reclamó pactos entre PP y PSOE. “Les pido generosidad para entender la posición del otro e intentar aproximarse. El pacto no es malo para nadie”, dijo.

Por su parte, el tercer participante, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, se ha ratificó en pedir estabilidad política, aunque eludió pronunciarse concretamente sobre el bipartidismo:”Yo más que de bipartidismo hablaría de una serie de principios en los que hay que estar de acuerdo todos”.

En el PSOE, sin embargo, no quieren ni oír hablar de una propuesta que ven como su ‘tumba política’. Pedro Sánchez ha hecho hincapié en que no habrá una gran alianza con el PP porque “la gente lo que quiere no es hablar de coaliciones, sino de soluciones a sus problemas diarios”. No obstante, ha ofrecido al PP y al resto de partidos sellar cuatro grandes pactos “en beneficio de los ciudadanos” si el PSOE gobierna en la próxima legislatura.

Ha hablado de la modificación de la Constitución; de poner en marcha un sistema educativo que dé estabilidad y excelencia al sector; una reforma energética para reducir la factura de la luz a empresas y familias, y un acuerdo sobre dependencia y servicios sociales. “En eso va a estar el PSOE, en aportar soluciones y hablar menos de coaliciones. Y el PP debería hacer también lo mismo, no pensar en el futuro, sino en resolver los problemas del presente, que son muchos y que desgraciadamente afectan a los que menos tienen”, ha comentado Sánchez.

Preguntado por si la oferta del PP sobre una gran coalición busca desgastar al PSOE, Sánchez ha remarcado que su partido ha dicho por “activa y por pasiva en estos meses” que no está dispuesto a ello. Sánchez ha vuelto a tender la mano al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para abrir el debate de la reforma constitucional, pero le ha advertido de que si no lo hace, lo hará él si el PSOE gana las próximas elecciones generales. “Es importante abordar reformas que nos exige la ciudadanía y no hablar sobre supuestos hipotéticos que no se van a dar”, ha insistido en alusión a la posible coalición con el PP.

Más gráfico ha sido el portavoz en el Congreso del PSOE, Antonio Hernando, quien también ha rechazado el gran pacto con el PP con esta afirmación: “Somos agua y aceite”. De hecho, los socialistas admiten que su pelea, de cara a las elecciones de 2015, es dejar claro al electorado que no son lo mismo que el partido que está en el poder. Ese es el empeño en el que están volcados sobre todo después de que, en plena campaña para las elecciones europeas, Felipe González apostara por la gran coalición “si el país lo necesita”.