Colombia y las FARC vuelven a reunirse tras la liberación del general Alzate

El militar, muy criticado por fotografiarse con un guerrillero tras ser liberado del secuestro que frenó las conversaciones, pide el retiro del Ejército

Un secuestro, unas conversaciones enturbiadas y un general cuyo papel no está claro y al que la guerrilla defiende. El Gobierno de Colombia y la delegación de paz de las FARC intentan abonar el terreno para retomar las negociaciones después del rapto del militar Rubén Darío Alzate, que ha pedido su baja del Ejército tras revelar que durante su cautiverio fue esposado y amenazado de muerte. Los representantes de la guerrilla han advertido al Ejecutivo de que no pueden imponer la fecha de reanudación de las conversaciones de paz después de haberlas suspendido porque es necesario "recomponer las reglas" del proceso y ver la posibilidad de fijar las condiciones de un "armisticio".

"Quien impuso la suspensión de las conversaciones no puede regresar con la pretensión de imponer también la fecha de su reinicio, como si nada hubiera ocurrido", expresan los negociadores de la guerrilla en un comunicado.

Las FARC añaden que hay que "recomponer las reglas que conduzcan la marcha del proceso, pues el Gobierno las rompió averiando de paso el puente de confianza" que se había construido, y afirman estar en "plena disposición de proceder en consecuencia", incluyendo la posibilidad de "blindar de manera definitiva las conversaciones pactando el armisticio".

Los negociadores de la guerrilla coinciden con el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, en que ha llegado el momento de "pasar de la discusión a la acción", lo que, a juicio de las FARC, implicaría "que por lo menos se comiencen a ejecutar las transformaciones" plasmadas en los acuerdos parciales que se han alcanzado en los dos años que dura el proceso de paz en La Habana.

Por otra parte, las FARC consideran "sorprendentes" y un "desatino" las críticas de Humberto de la Calle a la guerrilla por divulgar imágenes de la liberación del general Rubén Darío Alzate en las que se ve al militar en actitud distendida con miembros del grupo subversivo.

La foto de la discordia

En una de esas fotografías, el general posa junto a 'Pastor Alape', negociador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana y líder del Bloque Iván Ríos, que lo secuestró. Sin embargo, para las FARC esa imagen "es la foto de la paz y la reconciliación que la gran mayoría de los colombianos anhelan".

La guerrilla indica que no existe ninguna cláusula "que prohíba la difusión de hechos de paz, como es el momento de una liberación y la expresión de concordia que los abriga".

"Lo que sí es realmente grave es la publicación de fotos y filmaciones de ataques de la Fuerza Aérea a campamentos guerrilleros que exhiben los cadáveres destrozados de comandantes y combatientes guerrilleros caídos", reprochan las FARC.

La guerrilla aprovecha para expresar su "respeto" por el general Alzate y asegura entender "la dura encrucijada de su vida", al tiempo que invitan a las fuerzas militares y policía "a cerrar filas en favor de la paz".

Este mismo lunes, el general Alzate anunció en Colombia que ha solicitado su baja del Ejército, una petición que ha sido aceptada por el presidente Juan Manuel Santos.

En referencia a las imágenes distribuidas por las FARC, el general Alzate dijo en Bogotá que fue "forzado a tomar parte de un show mediático" en el que realizaron fotos y vídeos del día de su liberación.

"Uno cree que le pidieron la renuncia", comentó el número dos de las FARC y jefe de los negociadores guerrilleros, 'Iván Márquez', quien leyó a Efe vía telefónica el comunicado de su delegación minutos antes de divulgarlo en el blog del grupo.

Tras la liberación el domingo del general Alzate y otros secuestrados por las FARC, los negociadores del Gobierno y la guerrilla se reunirán este martes en La Habana para analizar la situación del proceso de paz, después de dos semanas de suspensión de las conversaciones por este episodio, que ha supuesto la peor crisis de los diálogos desde que comenzaron.

"Vamos a conversar (...) para analizar y para ver cómo reconstruimos la confianza. Tenemos que hacer un balance de lo sucedido en este tiempo", dijo Márquez a Efe.

Según fuentes cercanas al proceso de negociación, los delegados del Gobierno y la guerrilla tienen previsto reunirse con carácter "privado" el martes y miércoles en la exclusiva zona de El Laguito y no en el lugar habitual de las conversaciones, el Palacio de Convenciones de La Habana.

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