Las presiones de la Casa Real y de Letizia para ocultar su aborto comprometen una vez más a la Corona

Apenas un par de días después de la imputación de la infanta Cristina, hija menor de los reyes de España, en un caso de corrupción en el que está acusado su marido, Iñaki Urdangarin, la Casa Real española ha sido golpeada con otro escándalo. Según un libro escrito por David Rocasolano, primo de la princesa Letizia, y que en principio saldrá a la venta este lunes bajo el título «Adiós, princesa» (Editorial Foca), unos años antes de casarse con el príncipe Felipe, e incluso antes de conocerlo personalmente, la joven quedó embarazada y decidió abortar en la clínica Dator de Madrid. El escándalo no es tanto la revelación en sí, puesto que la decisión de abortar pertenece enteramente al ámbito privado de Letizia Ortiz, como los denodados esfuerzos de los Príncipes de Asturias -que Rocasolano también detalla- para ocultar ese hecho y, una vez publicado el libro, para evitar que los medios se hicieran eco de la información. La Casa Real aparece involucrada en las presiones para hacer callar a la prensa. No obstante, la noticia ha sido recogida por medios extranjeros mientras que, en España, el periódico ultraconservador y católico ‘La Gaceta’ la ha llevado este domingo a su portada bajo el título ‘Letizia debe dar explicaciones’, exigiendo a la Princesa que aclare a cuál de los tres supuestos recogidos en la ley española se acogió para practicar dicho aborto, con la excusa de que de no justificar la decisión con estos supuestos (riesgo grave para la salud de la madre, violación o malformaciones del feto), «habría cometido un delito contemplado en el Código Penal». Está previsto que el libro salga a la venta este lunes aunque el hecho de que en él se reproduzca el documento de la clínica sobre el aborto que se le practicó a la Princesa sí que podría constituir un delito de revelación de secretos, lo que justificaría una actuación judicial para frenar su difusión. Y es que el autor, que es una de las personas que mejor conoce sus secretos, no se ha detenido ante nada motivado, según parece, por un profundo resentimiento hacia Letizia.

De David Rocasolano se dice que era más que su primo. Su estrecha amistad le unía de una manera muy especial a la Princesa, tanto es así que él fue quien se encargó de tramitar su divorcio de su primer marido, Alonso Guerrero. Años después, y antes de que se celebrara la boda real, Letizia confió en él, en presencia del Príncipe Felipe, para que se deshiciera de los papeles de su antiguo aborto. La intención era evitar que los reyes, quienes no estaban de acuerdo con la boda de su hijo con una mujer divorciada, se enteraran del pasado de la futura reina de España y prohibieran el enlace.

En ‘Adiós, Princesa’, Rocasolano cuenta que un día recibió una llamada desde el Palacio de la Zarzuela en la que Letizia, en presencia del príncipe Felipe, le pedía que hiciera desaparecer toda la documentación relativa al aborto.

“La voz de Felipe elevó mis niveles de atención. Aún no andaba yo muy habituado a que un príncipe se dirigiera a mí. Ni en esos términos ni en ninguno”, asegura en el libro a algunas de cuyas páginas han tenido acceso medios como el periódico mexicano ‘El Universal’ que reproduce la conversación:

“-Es decir, que lo que queréis, de alguna manera, es que me dirija al centro médico y que, aún no sé cómo, hagamos desaparecer unos papeles: el expediente, ¿no?

-Lo que quiero, David -enfatizó Letizia-, es que desaparezcan todos los papeles. Todos…”.

Y relata que él, cumpliendo los deseos de ella, los quemó. Sin embargo, alguien en la clínica guardó una copia, que muchos años después se reproduce en el libro. Y esto es justamente lo que podría constituir un delito y dar pie a una actuación judicial que paralizar la venta del libro. Si los hechos objeto de la controversia ocurrieron en 2002, en 2008 cuenta el autor que se sorprendió cuando un periodista se dirigió a él preguntándole por el aborto y mostrándole unos documentos cuya veracidad reconoció. “Me sorprendí a mí mismo dándome cuenta de que me importaba un carajo lo que sucediera con aquellos papeles, con mi prima, con Felipe”, señala Rocasolano. Ahora se ha decidido a publicarlo porque cree que Letizia y Felipe le dieron la espalda tras un escándalo inmobiliario en el ayuntamiento de Ciempozuelos que afectó al primo de la Princesa de Asturias.

“Si me habían elegido a mí para limpiar el rastro era porque no tenían a nadie más. Es decir, que Felipe no se había atrevido a encargárselo a alguien de su entorno porque temía que se le filtrara la información al rey. De todos es sabido que Juan Carlos y Sofía se opusieron frontalmente, desde el principio, a que Felipe se casara con una divorciada. Y solo la amenaza firme de Felipe, dispuesto a renunciar a la sucesión para casarse, logró que Letizia acabara instalándose en Palacio”, añade.

El diario afirma que este es uno de los temas sobre la vida personal de Letizia que su propio primo cuenta en el libro. Un texto que la Casa Real ya se ha encargado de evitar que se difunda con presiones a los distintos medios de comunicación para que no se hagan eco de su publicación. El jueves pasado, dos de los magazines televisivos más vistos en España presentados por Ana Rosa Quintana y Sussana Griso en Tele 5 y Antena 3 respectivamente, anunciaron que tenían una “bomba informativa”. Sin embargo, tras una llamada de la Casa Real, decidieron no informar sobre el tema y a lo largo de todo el programa nunca contaron de qué bomba informativa se trataba. E incluso en el caso de Antena 3, llegaron a mostrar en imágenes la portada del libro del que nunca volvieron a hablar. En cuanto a la prensa escrita, ninguno de los principales medios como El País, El Mundo y Abc, han publicado hasta ahora una sola línea en sus ediciones digitales sobre el polémico texto. ‘El Universal’ asegura que fuentes de la editorial le han confirmado que varios centros comerciales y librerías han recibido presiones de la Casa Real para no vender el libro y que incluso estaban tratando de embargar la tirada.

En el libro, no solo se cuentan las gestiones para borrar todo rastro del aborto de la Princesa. Además, se hace un pormenorizado relato de los cambios de personalidad de Letizia, su manía persecutoria, la mala relación que mantenía con sus hermanas, una de las cuales se suicidó hace unos años, y su paranoia de que existía un topo entre su familia que filtraba noticias a la prensa. “El virus del secretismo y la hipocresía se había ido extendiendo por toda la familia ya incluso antes de la boda. Y yo me convertí en el agente doble por el que pasaba toda la información. Letizia me llamaba constantemente para prevenir cualquier desmadre del clan. Y el clan me llamaba una y otra vez para informarse sobre lo que pensaría la iracunda Letizia de cualquier cosa que fuéramos a hacer. Nos instalamos en la cultura del miedo…”, asegura David Rocasolano.

Su convencimiento de que había un topo en la familia habría llevado a la Princesa a mentir sobre el sexo de su primer hijo al decir que iba a ser un varón y que se iba a llamar Pelayo. Cuando fue niña y se llamó Leonor. Pero la información de que era un niño apareció en la prensa del corazón poco tiempo después confirmando sus sospechas. “Después de esto pensé que alguien debía recomendarle a Letizia unas sesiones de camilla de un psicólogo. Por mucho que el topo, en verdad, existiera, ¿qué sentido tenía ocultar el sexo del hijo?”, dice Rocasolano.

Como no podía ser de otra forma, Alonso Guerrero, su exmarido, tiene cierto protagonismo en algunas de sus páginas. “Él había sido siempre más profesor que novio, pareja o marido. Alonso era para ella un Pygmalión, y Letizia escuchaba e interiorizaba los argumentos de su exmarido hasta hacerlos suyos”. Su relación con David Tejera, compañero de la princesa en su andadura profesional en CNN, era completamente diferente. Ambos eran dos profesionales tan ambiciosos que estaba muy poco dispuestos a renunciar a su independencia por el otro. “Era patente el mutuo empeño por distanciarse sentimentalmente. Por no hacer planes. Por no ser pareja”.

Con respecto al autor, parece ser que se encuentra en paradero desconocido y que no tiene previsto dar entrevistas. Según, Vanitatis, las razones que han motivado que se decidiera a contar los aspectos más controvertidos del pasado de Letizia son una incógnita, aunque fuentes cercanas al primo de la Princesa han asegurado que la relación que les unía se rompió repentinamente y que él no está especialmente contento con el trato que ha recibido su familia por parte de la Casa Real en relación al que han recibido los Ortiz, la otra rama del árbol genealógico de la Princesa. “Durante muchos años se ha culpado a los Rocasolano de los males de Letizia. Se ha dicho que esa rama de la familia estaba formada por aprovechados que, en ocasiones, han querido beneficiare de su vínculo familiar. Esto es algo que a David le molesta mucho”, relatan las mismas fuentes, que añaden: “No han sido David ni los suyos los que han utilizado el surtidor de gasolina que hay en Zarzuela para llenar el tanque de su coche. Hay una guerra entre los Ortiz y los Rocasolano y David ya ha aguantado tantos desplantes por parte de los Borbones y de la propia Letizia que ha decidido contar su historia”.

Otra posible explicación es que las revelaciones de David Rocasolano sean una ‘vendetta’ hacia su prima por haberle dado la espalda cuando se vio involucrado en un escándalo de corrupción, el ‘caso Ciempozuelos’, que se destapó en 2006 a raíz de una denuncia interpuesta por el pseudosindicato Manos Limpias, que revelaba que dos exalcaldes socialistas, Pedro Antonio Torrejón y Joaquín Tejeiro, pactaron una comisión con la inmobiliaria Esprode de 40 millones de euros a cambio de unos terrenos. A los los exregidores y a otras 12 personas, entre ellas sus esposas y la hija de Tejeiro, se les acusó de un delito continuado de blanqueo de capitales y de falsedad documental, y de cohecho.

Rocasolano fue llamado a declarar en calidad de testigo por el juez cuando se descubrió que en octubre de 2009, extrajo 385.000 euros en efectivo de la cuenta de Frangest SL, una de las sociedades de Francisco Javier Marazuela, testaferro de Pedro Torrejón. Frangest era una de las compañías utilizadas por los miembros de la trama para blanquear el dinero obtenido ilícitamente de las comisiones pagadas por distintos constructores a los responsables del Ayuntamiento. El primo de Letizia Ortiz aseguró al juez que sacó ese dinero para comprar una vivienda, con su correspondiente garaje, que había salido a subasta. David Rocasolano adquirió en septiembre de 2006 este inmueble que se encuentra en la urbanización Las Lomas, en Marbella (Málaga). Curiosamente, Manos Limpias denunció en su momento un trato de favor a Rocasolano que obtuvo del juez un receso de diez minutos para poder pensar la repuesta a una pregunta sobre el presunto cobro de comisiones por su parte y que abandonó el juzgado acompañado de dos guardias civiles para poder sortear a los numerosos periodistas que le esperaban en la puerta.

Sea como fuere, el libro sobre su prima puede estar al alcance del público, salvo que el juez decida lo contrario. Según la editorial, ni la Casa Real ni la propia Princesa han tenido acceso a las galeradas del libro. Para ellos el contenido será una sorpresa pero es seguro que no les va a gustar. El título, ‘Adiós, Princesa’, no deja lugar a la duda sobre las intenciones de su autor. La fecha prevista para ver la luz era el viernes 5 de abril, pero finalmente se trasladó a este lunes, día 8. Consta de 304 páginas y, lo más importante, cuenta con un archivo de fotos familiares y algunos documentos que prometen sembrar la polémica.