Bárcenas regularizó 10 millones con la amnistía fiscal del Gobierno de Rajoy

El abogado del extesorero del PP y exsenador,Luis Bárcenas, Alfonso Trallero, ha insistido este jueves en que su cliente declaró en 2012 a Hacienda la totalidad del dinero existente en la cuenta a su nombre hallada en Suiza y que ha pagado las cantidades correspondientes en su declaración. Trallero ha hecho estas manifestaciones tras conocer que la Agencia Tributaria había desmentido que el ex tesorero del PP se hubiera acogido a la amnistía fiscal, un extremo que el letrado había desvelado horas antes en una entrevista televisiva. El PSOE y el PP no han tardado en enzarzarse en torno a este asunto. Los socialistas han pedido la comparecencia urgente del Gobierno para que aclare si Bárcenas se acogió a la “indecente amnistía fiscal” aprobada por el Ejecutivo porque, según su portavoz en el Congreso, Soraya Rodríguez, “la mera sospecha” de que se adoptaron estas medidas para “encubrir” a “amigos” del PP exigiría la depuración de responsabilidades. El portavoz del PP en la Cámara Baja, Alfonso Alonso, ha acusado a Rodríguez de ‘mala fe’ y le ha exigido una rectificación. Alonso ha descartado que el extesorero haya podido beneficiarse de la amnistía puesto que “con la ley en la mano” la medida no puede beneficiar a “nadie incurso en un procedimiento judicial”. Ha añadido, no obstante, que nadie que se acoja a la regularización fiscal puede quedar libre de la responsabilidad penal si se demuestra la comisión de un delito.

Pese a lo señalado por Hacienda, el abogado ha insistido que su cliente ha declarado a la Agencia Tributaria “la totalidad de los dineros” que aparecen en dicha cuenta, si bien afirma desconocer si la regularización se ha producido al acogerse su cliente a la amnistía fiscal o a otro tipo de procedimiento.

Sobre el resto del dinero que la investigación judicial sitúa en la citada cuenta de Dresdner Bank – que a finales del 2007 arrojó un saldo superior a los 22 millones de euros- el abogado señala que no pertenece a Bárcenas sino a sus socios, que son empresarios sudamericanos. “No son del Partido Popular“, ha manifestado el letrado.

Además, Trallero ha puntualizado que el restante del dinero, si restamos los millones correspondientes a Bárcenas, no alcanza los 22 millones de euros porque parte corresponde a revalorizaciones de acciones que han venido disminuyendo al caer la Bolsa.

El abogado ha rechazado que vaya a recurrir el auto por el que el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 traslada a Hacienda la nueva documentación de la comisión rogatoria remitida a Suiza, alegando que su cliente es el más interesado en aclarar la situación. Además, ha anunciado que aportarán al juez documentación complementaria sobre estos depósitos.

En su declaración televisiva, Trallero aseguró que su cliente se acogió a la amnistía fiscal del Ministerio de Hacienda, regularizando 10 millones de euros y admitió que su “error” fue no declarar ese dinero antes a Hacienda.

El letrado explicó que ese dinero, que se remonta a 1988, no tiene “nada que ver” con el PP, sino que es de origen mercantil, procedente de beneficios de operaciones mercantiles e industriales realizadas con socios extranjeros y fuera de España, “básicamente en Sudamérica”.

Hacienda lo niega

Hacienda niega que la regularización de la que habla Trallero se haya hecho a través de la amnistía fiscal parcial, si bien no concreta si se ha producido a través de una declaración extemporánea. No obstante, aclara que la Agencia Tributaria actúa de oficio siempre que hay indicios de actuaciones fiscalmente irregulares y se persona en los procesos judiciales en los que pueda haber perjuicio a la Hacienda Pública. Asimismo, recuerda que cuando se aprecia la existencia de delito contra la Hacienda Pública el caso es siempre remitido a los órganos judiciales o al Ministerio Fiscal.

El Partido Popular, que en un primer momento intentó desvincularse de su extesorero Luis Bárcenas y de la cuenta que tenía en Suiza con una media de 15 millones de euros, ha puesto en marcha, un día después, otra línea de defensa. Ahora, asegura que es “rotundamente ajeno” a cualquier cuenta bancaria que no esté reflejada en su contabilidad ante el Tribunal de Cuentas. En un mensaje que ha colgado en su perfil de Twitter, el PP dice que “no tiene más información” sobre este asunto que “la publicada en los medios de comunicación”. En otro tuit recuerda que Bárcenas dimitió como tesorero del PP y como senador en julio de 2009 y solicitó la baja como militante en abril de 2010. Y en un tercero, escribe: “Caso Bárcenas: Hay un proceso judicial abierto y tendrá que determinarse si hay responsabilidades jurídicas, las políticas ya se asumieron”.

Esta es la misma tesis que ha defendido el vicesecretario general de Organización, Carlos Floriano, esta mañana, cuando ha pedido llegar “hasta el final” en la investigación judicial, con el fin de averiguar “si (Bárcenas) tiene que asumir responsabilidades. Es decir, que el PP admite que Bárcenas puede haber incurrido en algún delito pero no asume ninguna responsabilidad política por el caso, olvidando que Bárcenas llegó a tener 22 millones de euros en la cuenta suiza mientras ejercía como tesorero y senador y que traspasó ese dinero a otras cuentas en 2009 una vez imputado en el caso Gürtel y antes de dimitir. Además, resulta pintoresco pretender que unos fondos que gestionaba un señor imputado por cohecho y blanqueo de capitales y que muy probablemente delinquió contra la Hacienda Pública queden correctamente consignados en la contabilidad oficial de una organización, sujeta a la fiscalización del Tribunal de Cuentas.

No cabe duda de que el PP trata de levantar la pesada losa que le ha caído encima tras las declaraciones que su secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, hizo en plena campaña electoral catalana cuando, en un acto con mujeres en Barcelona dijo: “¿Vosotras os imagináis que de un presidente o una presidenta de comunidad autónoma del Partido Popular se hubiera sabido que ellos, algún familiar o sus predecesores del mismo partido tienen dinero fuera, lo han evadido, se han quedado con dinero que no era de ellos y que se hablara de cuentas corrientes en Suiza? ¿A qué yo ya habría tenido que dimitir?”

Cospedal ya ha dejado claro que no piensa marcharse: “Dije en su día y vuelvo a decir que si se hubiera conocido que yo tenía una cuenta en Suiza debería dimitir. Lo sigo pensando, no tengo ninguna cuenta en Suiza, no la tengo ni la voy a tener, aunque para algunos sea muy normal tenerla”. Por su parte, el vicesecretario general de Organización, Carlos Floriano, ha pedido llegar “hasta el final” en la investigación judicial, con el fin de averiguar “si (Bárcenas) tiene que asumir responsabilidades”. Floriano ha hecho esta afirmación en una entrevista a Catalunya Radio, circunscribiendo las consecuencias de la investigación a la figura del extesorero y desechando, por tanto, que puedan exigirse otro tipo de responsabilidades, políticas, a la cúpula del PP que primero apoyó y luego toleró a Luis Bárcenas.

Ese tipo de responsabilidades son las que el propio PP ha venido exigiendo a algunos dirigentes de CiU por unas presuntas cuentas en Suiza que desveló un informe ‘fantasma’ sin firma ni destinatario y cuya autoría sigue siendo un misterio. Lo hizo Cospedal y lo hizo también la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, el pasado 22 de noviembre, cuando afirmó a propósito de las supuestas cuentas en Suiza de Artur Mas y Jordi Pujol que estamos ante “el escándalo más grave de la democracia”. Aguirre añadió en aquel momento en su blog que “con que haya un poquito de verdad en ese informe, CiU y sus dirigentes serían unos corruptos y no deberían ni siquiera presentarse a unas elecciones sin antes haber depurado sus responsabilidades penales y políticas”.

Este jueves, Aguirre ha señalado que no es quién para juzgar a Bárcenas pero que “se investigue a fondo, con celeridad” y “caiga quien caiga”. “Y eso hay que hacerlo porque no puede ser que la gente crea que los políticos se tapan unos a otros”, ha apostillado. En declaraciones a Onda Cero, ha explicado que va a proponer a su partido la creación de un órgano, “una especie de fiscal anticorrupción” o “asuntos internos”, para controlar y evitar casos de corrupción porque los ciudadanos “quieren saber quién ha utilizado su cargo para enriquecerse”. “A mí se me ha ocurrido esta noche que a lo mejor lo que hay que hacer es que dentro de cada partido pongamos un órgano, una especie de fiscal anticorrupción en cada partido. Lo voy a proponer en el PP de Madrid”, ha dicho Aguirre. Y es que la dirigente popular cree que “esto de la corrupción en la política tiene indignados a muchos ciudadanos” pero, sobre todo, a los “políticos honrados”. “No sé si somos muchos o pocos pero esto hay que acabar con ello”, ha considerado Aguirre, quien ha señalado que, no obstante, primero “la justicia tiene que actuar con celeridad”.

Por eso, también ha apostado por las “investigaciones internas de los partidos”. En este punto, ha recordado que le tocó “un caso de corrupción gordo en Madrid”, la trama Gürtel, y que no esperó a que imputaran a nadie. “Cuando no me gustó algunas de las cosas que vi cesé a un consejero, a un viceconsejero y a cuatro alcaldes”, ha relatado. Así ha explicado que cuando saltó la trama, llamó al que era entonces su consejero de Cultura y Deportes, Alberto López Viejo, a su despacho y le preguntó sobre unas informaciones publicadas en una revista acerca de una empresa implicada en el caso y que él le dijo que a esa empresa no le daban nada.

“Y resulta que se lo dábamos (la organización de los eventos) a hijas, sobrinas, y amigas de los mismos dueños que los otros”, ha exclamado Aguirre, quien ha revelado que el exconsejero se “resistió” a presentar su dimisión alegando que él sabía “mucho” de la financiación del partido en Madrid. “Uy, pues yo sé mucho de la financiación de Madrid”, ha contado Aguirre que dijo cuando le pidió que presentara su dimisión antes de que le cesara. Así, ha añadido que ella le contestó que “tarde” lo estaba diciendo” y que ya lo podía ir contando a los periodistas. “Dimites o te ceso ahora mismo”, le señaló, según ha recordado. Ante esto, la expresidenta de la Comunidad de Madrid ha recordado que ella es “especialista en hacer terceros grados” aunque ha apuntado que “toda regla tiene una excepción” y que con este consejero tuvo un “fracaso clamoroso”.