La crisis se cobra dos nuevas víctimas en menos de 48 horas

Un hombre de 47 años con problemas económicos se quitó la vida el pasado sábado en el municipio malagueño de Ardales. El fallecido estaba casado y tenía dos hijos. Al parecer, según han señalado fuentes municipales, este hombre, que llevaba bastante tiempo en paro, había conseguido que le concediesen la dación en pago de su vivienda, aunque aún no se había cerrado el proceso. Agobiado por los problemas económicos, finalmente, optó por ahorcarse. Un día antes, una mujer fallecía en la barriada malagueña de Los Corazones tras arrojarse desde el balcón de su vivienda, situada en una cuarta planta, después de haber recibido una orden de desahucio por impago de la hipoteca. El suceso se produjo minutos antes de las 09.30 horas en el número 2 la calle Río Guadiana. La exclusión social es una de las principales causas de suicidio en España que son, a su vez, la primera causa de muerte violenta, por delante de los accidentes de tráfico.

En 2010, se alcanzó la cifra de 3.145 suicidios y según datos de la organización Stop Desahucios -integrada en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca-, el 34% -más de mil- habrían estado causados por el desalojo forzoso de la vivienda. No obstante, es difícil precisar si ese fue el único motivo que empujó a estas personas a quitarse la vida o si concurrieron otro tipo de circunstancias. Los casos más claros de suicidio por desahucio son nueve en el plazo de dos años y coinciden con los que ha publicado la prensa.

El más antiguo data del 12 de noviembre de 2010, en L’Hospitalet de Llobregat, provincia de Barcelona. Un hombre, Juan Álvarez M.P. , que iba a ser desahuciado de la vivienda que había ocupado con su mujer y su hija menor de edad se ahorcó en plena calle. El hombre de 45 años tomó esta decisión después de haber pedido al Ayuntamiento que retrasara la ejecución de la salida porque hacía “mucho frío para estar con la familia en la calle”.

El siete de julio del 2012, Isabel se arrojó a la calle desde el undécimo piso de su vivienda, en la calle Maestro Chapí de Málaga. La señora padecía una minusvalía que le dificultaba a la hora de buscar un trabajo y poder hacerse cargo de la hipoteca. Días después del suicidio tendría que haberse procedido al desalojo de su casa.

El 23 de octubre en Las Palmas de Gran Canaria un joven se suicidó arrojándose por uno de los puentes de Lomo Apolinario. El fallecido fue despedido horas antes de llegarle el comunicado de desahucio por parte del banco.

El 25 de octubre, José Miguel Domingo, de 54 años, se ahorcó en Granada horas antes de ser desahuciado. Vivía en la calle Arzobispo Guerrero del barrio de la Chana de Granada. El cuerpo, que apareció en el patio de la vivienda, junto a la frutería de su hermano, lo encontró una patrulla policial que se presentó en el domicilio para ejecutar una orden judicial de desahucio de su vivienda a las 10:00 de la mañana.

Uno de los casos que han tenido mayor repercusión mediática ha sido el de Amaia Egaña. El trágico suceso se produjo este nueve de noviembre en Barakaldo, provincia de Vizcaya. Amaia, de 53 años, se arrojó por la ventana de su cuarto piso de la calle Escuela y Artes y Oficios número 11 de Barakaldo. El suceso aconteció minutos antes de las 9:30 de la mañana, cuando la comisión judicial/policial de lanzamiento iba a proceder al desalojo de su piso. Fuentes de la Ertzaintza declararon que la mujer se subió a una silla y se tiró al vacío. Murió en el acto ante la mirada de sus vecinos. La fallecida era esposa de un exconcejal de Seguridad del PSOE de Barakaldo, José Manuel Asensio.

Un hombre de 50 años, Ricardo G. M. falleció el 16 de noviembre al lanzarse de un segundo piso de la céntrica avenida Ronda de los Tejares de Córdoba cuando su familia se personó en el inmueble con la Policía y una orden judicial para que abandonara por impago del alquiler el piso que habitaba.

El 28 de noviembre un hombre de 59 años se suicidó antes de que se llevara a cabo el desahucio judicial de la vivienda en la que residía en Santesteban, localidad del norte de Navarra. La causa sería una deuda por impago del alquiler de 4.200 euros por la que el Juzgado de Primera Instancia n. 4 de Pamplona habría decretado su desahucio.

En Peñafiel, Valladolid, una mujer de 62 años se suicidó arrojándose desde la vivienda de la que iba a ser desalojada por impago del alquiler el 9 de diciembre.

A todos estos casos hay que sumar los dos que se han producido en los últimos días ambos en Málaga, uno en Ardales y otro en la propia ciudad. Por lo que respecta a este último, la fallecida era una mujer, de 56 años, que vivía en su casa desde hacía varías décadas con su madre, de 96 años y enferma. Había tenido un estanco en el polígono industrial El Viso, en Málaga capital, pero se vio obligada a cerrarlo hace unos tres años por problemas económicos. Sin embargo, había avalado la compra del local con su propia vivienda y la deuda, finalmente, acabó en la ejecución hipotecaria del aval y en la consiguiente orden de desahucio.

Además, hay que anotar el intento de suicidio fallido de Manuel G. B., de 53 años, se lanzó al vacío en Valencia el 25 de octubre de 2012, cuando iba a ser desahuciado. Antes de tirarse, le dio un beso a su hijo y se arrojó de un segundo piso tras llamar al timbre un miembro de la comisión judicial.