El Rey sobre Urdangarin: “La Ley es igual para todos y las conductas irregulares deben ser sancionadas”

La expectación sobre lo que pudiera decir el Rey a propósito del escándalo en el que está envuelto su yerno, el duque de Palma, era máxima y don Juan Carlos ha zanjado la cuestión dejando claro que debe ser la Justicia la que se encargue de dirimir el asunto, apelando además a la necesidad de restablecer la honorabilidad de las instituciones, que se ha visto seriamente afectada por las conductas irregulares de personas que ostentan cargos públicos y la representación de las altas instituciones del Estado como demuestran las últimas encuestas del CIS. Además, el Rey, que hasta ahora no se había pronunciado sobre el cese de ETA, ha advertido de que “ahora es ya tiempo de que los terroristas entreguen sus armas asesinas y desaparezcan para siempre de nuestras vidas”. Buena parte de su discurso ha estado dedicada a la crisis y al paro, señalando como principal prioridad la lucha contra el desempleo.

El rey subraya que cualquier actuación censurable de personas con responsabilidades públicas debe ser “juzgada y sancionada con arreglo a la ley”, porque “la justicia es igual para todos”, si bien anima a no generalizar comportamientos individuales, “so pena de cometer una gran injusticia”.

En las palabras que ha dirigido esta noche a los españoles en su mensaje de Nochebuena, Don Juan Carlos ha señalado que le preocupa “enormemente” la desconfianza que parece extenderse en algunos sectores de la opinión publica respecto a “la credibilidad y prestigio” de algunas instituciones de España, antes de recalcar: “Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos”.

“Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar”, ha insistido el rey, y ha considerado “natural” que la sociedad reaccione “cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética”.

“Afortunadamente, vivimos en un Estado de derecho y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos”, ha añadido el monarca.

En todo caso, el jefe del Estado ha advertido: “No debemos, sin embargo, generalizar los comportamientos individuales, so pena de cometer una gran injusticia con la inmensa mayoría de servidores públicos y también de empresarios o trabajadores del sector privado, que desarrollan su labor de forma ejemplar y honesta”.

El llamamiento de don Juan Carlos a garantizar la ejemplaridad de las personas con responsabilidades públicas se produce unos días después de que la Casa del Rey calificara de “no ejemplar” el comportamiento del esposo de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, y anunciara que el duque de Palma dejará de participar en actividades oficiales.

Crisis económica y paro

El rey ha animado hoy a políticos, empresarios y sindicatos a consensuar medidas concretas orientadas a la creación de empleo para salir de una crisis llamada “a modificar hábitos y comportamientos económicos y sociales“, ya que el camino de la recuperación “no será corto” y “exigirá sacrificios”.

Don Juan Carlos ha subrayado que todas las medidas que se adopten “deben tener como objetivo final la recuperación del empleo“, porque es “la principal palanca que puede dar a cada individuo un horizonte de dignidad y estabilidad y al conjunto de la sociedad una expectativa de prosperidad”.

En este contexto, también ha destacado la importancia del Estado de Bienestar, “necesario para mantener la indispensable cohesión social que la justicia distributiva reclama”.

Tras recalcar que la “elevada tasa de desempleo” actual es “moralmente inasumible para un país vertebrado, moderno y solidario” como España, ha emplazado a ciudadanos, instituciones y Administraciones públicas para que vuelquen sus mejores esfuerzos en apoyo de los desempleados y sus familias, con la lucha contra el paro como “máxima prioridad”.

“Hemos de saber reconocer con humildad cuáles han sido los comportamientos en los que, como individuos y como grupo, hayamos podido equivocarnos”, ya que “sólo a partir de este reconocimiento y con los mejores valores de nuestra sociedad por delante, podremos comenzar a superar esta crisis”, ha reflexionado.

Para ello, será preciso “un planteamiento global, un enfoque de conjunto cuyas líneas maestras y medidas concretas corresponde diseñar, desarrollar y aplicar a los responsables políticos y a los agentes económicos y sociales“.

“En este ámbito, a mí me corresponde, como jefe del Estado, animar a esas instancias a trabajar sumando voluntades, no restándolas; acercando posiciones, no distanciándolas; buscando avenencias, no rechazándolas”, ha continuado el rey, que ha resumido así su tarea en este terreno: “Animarles a trabajar con diálogo y altura de miras, con rigor y convicción”.

“Sabemos todos que el camino de la recuperación no será corto ni tampoco fácil, que exigirá sacrificios“, ha advertido, y por eso resulta tan importante que el conjunto de la sociedad “sepa responder a los desafíos de una situación tan difícil” con realismo y mucha generosidad y solidaridad hacia los “más vulnerables”.

“Nos esperan muchas dificultades, pero también nos respaldan sólidos valores que nos hacen sentirnos orgullosos de ser españoles y un pasado reciente de superación que nos sirve de estímulo”, ha proclamado el rey, quien ha comprometido “el mayor y el mejor hacer de la Corona” en apoyo de sus compatriotas.

“Hemos demostrado con creces que, cuando estamos unidos y seguros de lo que queremos, sabemos dar respuesta a los retos más complejos” y “no tengo dura de que los españoles sabremos estar a la altura de los tiempos”, ha argumentado el jefe del Estado, en un mensaje marcado por la “confianza” y el “optimismo” que le inspiran “las virtudes del pueblo español”.

El rey, que ha mostrado su interés en hablar “con sinceridad y realismo” al término de un año “difícil y complicado para todos”, ha querido también rendir un “homenaje de agradecimiento y admiración” a las familias, porque su generosidad y entrega resulta clave para mantener la estabilidad social en el país ante una “severa crisis” cuyas causas complejas “no son siempre fáciles de entender”.

Asimismo, ha reafirmado la vocación europeísta de España y ha afirmado que la UE encontrará a este país “en la vanguardia, como actor destacado que desea seguir jugando un papel relevante” en la Unión, sin olvidar su vinculación a las naciones iberoamericanas y a sus vecinos de la orilla sur del Mediterráneo.

Terrorismo y cese de la actividad de ETA

El rey ha destacado que la unidad y firmeza de los españoles frente a los terroristas “han demostrado que los proyectos totalitarios no tienen cabida en la España democrática” y advierte: “Ahora es ya tiempo de que los terroristas entreguen sus armas asesinas y desaparezcan para siempre de nuestras vidas”.

A las víctimas del terrorismo les ha ofrecido “apoyo, solidaridad y afecto”, antes de recalcar: “Este es nuestro firme compromiso, para recordar que su sacrificio no ha sido en vano”; el compromiso “de una sociedad libre que no se deja amedrentar, que exige justicia y reparación para quienes fueron víctimas de la violencia por no querer someterse a la dictadura del terror”.

Tras señalar que “esta noche es un momento especial para dedicar un recuerdo emocionado a quienes más han sufrido esta tremenda injusticia, las víctimas del terrorismo”, don Juan Carlos ha subrayado que la sociedad española tiene contraída una “permanente deuda de gratitud con el sacrificio y el dolor” de todas estas personas.

Con todas las personas, ha precisado, “que perdieron la vida, quedaron mutiladas, fueron extorsionadas o se vieron obligadas a abandonar su tierra”, y respecto a las que el jefe del Estado desea “poner de manifiesto su dignidad y compartir su sufrimiento y el de sus familias”.

En el primer mensaje a los españoles en el que se refiere al anuncio de ETA del pasado 20 de octubre sobre el cese de la actividad terrorista, el rey ha recalcado que “la unidad de las fuerzas democráticas y la firmeza de los españoles” en la defensa del Estado de Derecho frente al terrorismo han demostrado que “los proyectos totalitarios” no tienen cabida en la España democrática.

“Frente a la intolerable pretensión de los terroristas de tratar de conseguir objetivos políticos mediante el uso de la violencia, la amenaza, la intimidación o la extorsión”, las sociedades vasca y española “han defendido su libertad y sus instituciones desde la legalidad”, ha recalcado el monarca.

Don Juan Carlos ha señalado a continuación que esta defensa de la libertad desde la legalidad ha sido posible “con el sacrificio y la eficacia de las Fuerzas de Seguridad, la permanente y decidida acción de la justicia y la generosa cooperación internacional”.