Expectación ante el Comité Federal del PSOE y el posible anuncio de la retirada de Zapatero

Los nervios entre algunos altos dirigentes del PSOE van creciendo a medida que se acerca la fecha del sábado 2 de abril y el Comité Federal. Una parte de los dirigentes socialistas siguen presionando para que no se abra el proceso de la sucesión de Zapatero en plena campaña electoral, amparados ahora por el apoyo del presidente del Santander, Emilio Botín, quien pidió a Zapatero en la Moncloa y ante los primeros empresarios y financieros del país, que ni abra el proceso de sucesión dentro del PSOE anunciado su retirada ni acepte adelantar las elecciones generales previstas para marzo de 2012, con la excusa de que debe concluir todas las reformas económicas en curso y garantizar un año de estabilidad. Algunos barones sin embargo no pierden la fe y todavía esperan que Zapatero entre en razón y anuncie su decisión de que no repetirá como candidato del PSOE en las próximas elecciones generales,  para que el PP no convierta la campaña electoral y los comicios regionales y autonómicos de mayo en un plebiscito sobre su presidencia y la crisis económica y social.

Los barones periféricos del PSOE temen, por todo esto, que se confirme la debacle electoral que los sondeos pre electorales le anuncian al PSOE y por ello se suspendió el gran mitin de la apertura de la campaña que se iba a celebrar este fin de semana -como era costumbre en este partido- en la madrileña plaza de todos de Vistalegre, que tras la suspensión del acto ha sido contratada por Rosa Díez para la apertura de la campaña de UPyD. En realidad los que estaban en juego eran varias incógnitas: la primera es la de si Zapatero será candidato en 2012; la segunda, y en el caso de que anunciara su retirada, si se iba a abrir inmediatamente, con o sin primarias, el debate para nombrar el sucesor del líder socialista, puesto al que aspiran Alfredo Pérez Rubalcaba -apoyado por la vieja guardia felipista, y los barones regionales- y Carmen Chacón, sostenida por Tomás Gómez de Madrid, el PSC, y el núcleo de asesores monclovitas del presidente que lidera su marido Miguel Barroso. Estos últimos prefieren que haya elecciones primarias para elegir candidato y que se celebren después de las elecciones de mayo, porque creen que de celebrarse ahora sería Rubalcaba el indiscutible ganador. También figura como opción la presentada por Botín en la Moncloa en favor de que Zapatero no diga nada y retrase todas sus decisiones hasta primeros de 2012. Como tampoco habría que descartar la candidatura de José Bono en una primarias, por mas que el presidente del Congreso niegue su ambición de liderar al PSOE.

Hace unas semanas y a pesar de la expectación que levanto la suspensión del mitin de Vistalegre, desde la dirección del PSOE se dijo que Zapatero no haría ningún anuncio extraordinario este sábado, pero en las últimas horas dicha posibilidad no se ha descartado y han vuelto a crecer las especulaciones, empujadas por dos eventos recientes: las declaraciones de Botín y los insistentes ataques del PP a Rubalcaba con motivo del caso faisán y de las revelaciones sobre las negociaciones con ETA -que según Aznar siguen abiertas- tras la publicación de las actas que levantó ETA durante las conversaciones que mantuvo con los enviados de Zapatero en 2005, 2006 y 2007.

 

El presidente de Extremadura, uno de los mayores defensores de que Zapatero se pronuncie, cree que lo peor es que “si no la anuncia vamos a seguir esperando cada semana a que eso se haga  y nos vamos a concentrar en lo que no tiene importancia” por ello insiste en que el asunto del futuro del presidente del Gobierno es “algo que debería darse ya por zanjado”. “Lo he dicho desde un principio y no deja de ser mi opinión, que no pretendo imponérsela a nadie; a mí me gustaría que esto se supiera antes de las elecciones”, ha subrayado el dirigente extremeño.

Otro de los que tiene más que perder si Zapatero no se pronuncia, es el presidente castellano manchego, José María Barreda, según las encuestas, cuya continuidad podría decidirse por un solo escaño y los votantes podrán inclinarse a un bando u otro en función de que se arregle el debate sobre la sucesión a nivel nacional.

El sábado todas las miradas estarán puestas en las palabras que vaya a pronunciar Zapatero, aunque la mayoría cree que no se va a manifestar, no hay día que no se hable de la sucesión y eso podría obligar al presidente del Gobierno a adelantar la comunicación de su decisión.

Otro que está desinflando la tesis de que Zapatero desvelará su futuro, ha sido el presidente del Congreso, José Bono, quien también continúa en las quinielas de la sucesión. Tras reunirse durante una hora con el ministro de Fomento, José Bono, ha declarado que el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, es “fijo en la quiniela” y que será él “quien marque y decida” cómo ha de ser la política futura del PSOE.

La maquinaria socialista de Ferraz, encabezada por José Blanco, ya se está moviendo, para tratar de evitar que el debate sobre la política nacional y el fracaso de la gestión socialista, sobre todo en lo económico, empañe la campaña de los comicios autonómicos y municipales. Para ello, ya se han dado instrucciones a todos los comités provinciales con el fin de que pidan de forma masiva debates públicos con los candidatos del PP y tratar los asuntos relacionados con sus ciudades o pueblos y evitar que el debate derive al plano nacional. Su estrategia estará enfocada en fortalecer los servicios públicos y su compromiso por recuperación económica y la creación de empleo.

Hace días que el secretario general del partido, Marcelino Iglesias dijo sobre el posible anuncio de Zapatero que no estaba en la agenda del día del 2 de abril y que se van a limitar a aprobar el programa marco con el que concurrirán a las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo.

Pero si, como dice Bono, los tiempos en la política interna los marcará especialmente Zapatero, no se puede descartar nada en la cita de este sábado del Comité Federal que se celebrará en la sede madrileña del partido y en la que se aprobará el manifiesto autonómico y el programa marco municipal para los comicios del 22-M. El domingo Zapatero se estrenará en esta precampaña, que promete expectación,  en un mitin en Murcia.

Carrera por la sucesión

Mientras tanto, los aspirantes a la sucesión, Chacón y Rubalcaba tendrán que esperar y ver pero seguro que participarán en muchos mítines para no perder el tren.

Al cántabro le ha salido un hándicap, el caso Faisán, y a la ministra una guerra.  De cómo gestionen sus propias crisis, saldrán reforzados para unas primarias. Chacón ya ha vivido la pasada semana las mieles del triunfo en Toledo donde recibió las alabanzas públicas de Barreda. La ministra es una “mujer joven, perfectamente preparada y con más futuro que pasado” dijo, pero eso no evitó que compartiera escenario el pasado fin de semana con Rubalcaba en un mitin.

Chacón lo ha dejado claro: quiere primarias. En un segundo plano quedan también en la carrera por la sucesión, Pepiño Blanco y Fernandez Vara, pero no hay que descartar (aunque dijera que ni puede ni quiere ser presidente) la candidatura del omnipresente Bono.