La reestructuración de las cajas ha consumido ya casi 12.000 millones de euros

Miguel Ángel Fernández OrdóñezFernández Ordóñez valora positivamente el proceso de reestructuración llevado a cabo por las entidades financieras en España y que ha supuesto la reducción de 45 a 17 cajas de ahorros, pero ha considerado que aún “hay que hacer más cosas”. En este sentido, ha desechado la tesis de los que consideran que no hacía falta aprobar el decreto ley porque el sistema financiero ya contaba con la Ley de Cajas y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para resolver sus eventuales problemas.

Para apoyar su tesis, ha cifrado en 217.000 millones de euros la exposición de las cajas de ahorros al sector de la construcción, de los que el 46%, es decir, unos 100.000 millones son “protencialmente problemáticos”.  De esa cuantía, 173.000 millones de euros corresponden a inversión crediticia y 44.000 millones a inmuebles adjudicados o recibidos en pago de deudas.

Este decreto “obliga a las entidades de ahorro a acercarse al mercado de capitales”, asegura Ordóñez, una medida necesaria para garantizar la confianza en el sistema bancario español, que en estos momentos sufre la denominada crisis soberana, desde que se produjo el rescate de Irlanda el año pasado.

El principal objetivo del decreto ley aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros es que los mercados confíen en el sistema bancario español. Así, ha asegurado el gobiernador del banco de España, hay que “garantizar a los inversores, a los que prestan dinero a las entidades españolas, que los niveles de capital en todas las instituciones españolas son altos. Y de ahí el decreto ley con el aumento de requisitos de capital”.

El decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros amplía el plazo de recapitalización de las cajas, que eleva las exigencias de capital principal, de calidad, al 8% en el caso de los bancos y al 10% en el caso de las cajas de ahorros, hasta al 30 de septiembre.  Este hecho significa que será entonces, según ha asegurado Ordóñez, “cuando se sepa si porcentaje de capital privado es del 8% o del 10%”. En cualquier caso, en marzo de 2012, “todas las entidades de ahorro españolas van a contar con un capital de calidad del 10%”, ha señalado.

Por otra parte, el gobernador ha presentado las cifras de ayudas públicas al sector que suponen que sólo la reestructuración de las cajas, que aún no ha concluido, ha consumido ya 11.559 millones de euros.

Las ayudas se canalizaron a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), creado tras la intervención de Caja Castilla-La Mancha (CCM). El Frob se financia con cargo a los Presupuestos Generales del Estado y, en menor medida, con las aportaciones de los Fondos de Garantía de Depósitos en Establecimientos Bancarios, Cajas de Ahorro y Cooperativas de Crédito.

La mayor partida de ayudas públicas ha ido a parar al Banco Financiero y de Ahorros (entidad surgida tras la integración en un SIP de Caja Madrid, Bancaja, Caja Segovia, Caja de Avila, Caja Rioja, Caixa Laietana y La Caja Insurlar de Ahorro de Canarias), que ha necesitado 4.465 millones de euros.

Le sigue Banco Base (integrado por CAM, Cajastur, Caja de Extremadura y Caja Cantabria), que ha requerido 1.493 millones.