Un Trump rudo y torpe, frente a un Obama que se despide con grandeza

A poco más de una semana de la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, dados ya los primeros pasos para examinar a sus ministros en el Senado, oído el conmovedor y brillante discurso de despedida de su antecesor Barack Obama desde Chicago en el que ha hecho balance de sus ocho años de Gobierno, alertando, además, a la Nación, sobre los peligros que acechan a la democracia norteamericana, y, contemplada la primera rueda de prensa del presidente electo, una cierta sensación de inquietud se ha ido apoderando de numerosos sectores de la sociedad americana y de la opinión pública mundial.

Inquietud y preocupación por la forma de comportarse del futuro presidente por las conexiones económicas de su imperio económico con más de un centenar de países de todo el mundo, por su política proteccionista que repercutirá en todo el mundo, por la lucha contra la inmigración y el conflicto que ya ha creado con el principal país de dónde viene esa inmigración, México, y el muro que pretende construir, pagado, además, por el país vecino, por la poca claridad que hay entre sus negocios y su puesto de presidente, y, sobre todo, por la defensa a ultranza de Rusia y de su presidente Vladimir Putin que, según informaciones de la gran prensa norteamericana y canales de noticias como la CNN, tendría Información sensible sobre él, con la que se podría realizar todo tipo de chantajes, especialmente, para el norteamericano medio que es su votante, si es verdad que existía un vídeo en el que se demostraría que mantuvo relaciones con prostitutas durante uno de sus viajes a Rusia.

De esta forma, esta primera rueda de prensa del presidente electo – una rueda de prensa que se había negado a dar antes a pesar de los números conflictos que él mismo ha provocado, prefiriendo hacer frente a esos conflictos a través de su cuenta de Twitter-, se ha convertido en un auténtico espectáculo, en un enfrentamiento directo con la prensa y con los informadores, a algunos de los cuales ha llamado “cutre”, al tiempo que se negaba a contestar a sus preguntas. En esta primera comparecencia de Trump ante la prensa, en medio de informaciones escandalosos sobre el espionaje, grabaciones, chantajes, y escenas que recuerdan mucho la olvidada etapa de la guerra fría, la figura del Presidente electo no ha salido precisamente reforzada por el tono brusco del personaje, por la forma de manifestarse, por su tendencia continua al enfrentamiento.

Comparada esa primera comparecencia pública, y sin las 140 palabras de sus tuits que han saturado la política norteamericana desde su triunfo electoral en noviembre que han provocado efectos económicos inmediatos, con la última intervención la tarde-moche del miércoles del presidente Obama es todo un mundo en el que hay que establecer una diferencia abismal. El discurso de Chicago es de los que marcara historia y no solo ha sido un discurso de defensa de su legado, antes de que Trump irrumpa en la Casa Blanca para sepultar según ha prometido, los principales logros de Obama, sino por el tono de advertencia hacia la unidad de los americanos ante la etapa decisiva que vivirá el país. El discurso de Obama en Chicago cumple con una tradición que inauguro en 1796 el primer presidente de Estados Unidos, George Washington, que se dirigió al pueblo norteamericano para despedirse cuando se acercaba el final de su segundo mandato y ofreció a sus conciudadanos sus últimas recomendaciones, como en esta ocasión, ha hecho Barack Obama.

Obama que escribió personalmente parte del discurso había dado instrucciones a sus ayudantes y “escribidores de discursos” que quería una intervención por encima de la política para que llegara a todos los ciudadanos, incluidos los que habían votado a Trump. Por eso dejo frases breves y concisas, para ser seguidas y que quedarán grabadas en el recuerdo de los norteamericanos. “Ustedes fueron el Cambio”, “El futuro está en vuestras manos” , “Todavía no estamos donde necesitamos estar”, “Todos tenemos mucho trabajo que hacer” ,“La democracia se puede tambalear cuando se entrega al miedo”, ”Asuman el desafío del cambio climático”, ”Les pido que crean que podéis cambiar las cosas”, “Si Pudimos, si podemos”….