Un proyecto: economía española 2017 (II)

El pasado jueves 8 de marzo, comencé a presentar a los lectores de Republica.com, mi nuevo proyecto de libro sobre la Economía Española 2017. Y entre hoy y la próxima semana, haré una reseña del contenido del nuevo libro, de los doce capítulos que lo integran.

Tamames

  1. Medio ambiente y población

Se trata de apreciar la base física de España dentro del mundo, con el análisis de factores como suelo, subsuelo, clima, disponibilidades hídricas, etc. Incluyendo en la prospectiva ecológica, con la cuestión del cambio climático, y lo que significa el propósito de frenarlo, con el Acuerdo de París sobre el Clima de 2015. En el que ya se marca la senda de cambio del sistema productivo a una sociedad con emisiones cero de gases de efecto invernadero. Lo que supondrá todo un conjunto de cambios revolucionarios en el sistema productivo y el intercambio mundial, al transformarse radicalmente el modelo energético, y sustituirse el de combustibles fósiles por las energías renovables (eólica, solar, biomasa, etc.).

Todo lo dicho sin olvidar los demás aspectos de la política propia de un país con la mayor parte de su población ya urbana y con progresos tecnológicos que presionan sobre el medio natural: la demografía y la evolución de sus principales ratios tiene gran importancia al respecto, como el de baja natalidad, que lleva a una población ya en declive, en situación que por los más alarmados ha llegado a caracterizarse como de suicidio demográfico.

2. Estructura y políticas agrarias

Segundo capítulo, en el que se estudian, lógicamente, los cambios experimentados en el sector agrario, que hasta bien avanzado el siglo XX fue el espacio económico más importante de la economía nacional; debiendo recordarse aquí la frase tan usual, de que “España es un país eminentemente agrícola”. Si bien, como era lógico y necesario, se produjeron grandes transformaciones -en acción la llamada Ley Petty/Clark, que expresa la inevitable contracción porcentual del sector primario dentro del PIB, como consecuencia de unos rendimientos muy superiores en los sectores secundario y terciario.

Sin embargo, el sector agrario continúa siendo estratégico en España, al menos por tres razones: dar de comer a los 46 millones de habitantes y a ocho o diez millones más, al ser nuestra Balanza Agraria positiva, con fuerte componente exportadora. Segundo, porque el sector es el soporte mismo de una importante agroindustria, también fuertemente exportadora. Y tercera, porque los agricultores, ganaderos y forestales, son los verdaderos guardianes del medio natural: menos de un millón de personas tienen la responsabilidad de más del 90 por 100 de todo el territorio nacional.

  1. Desarrollo industrial

La llegada de España a su propia revolución industrial fue comparativamente tardía: un fenómeno histórico,que en Inglaterra se había vivido desde mediados del siglo XVII, entre nosotros se vio rezagado al XIX, con un Arancel de Aduanas altamente proteccionista desde 1892 en la tónica de mercado cautivo que prevaleció hasta el Plan de estabilización de 1959. Lo que favoreció la formación de monopolios y empresas no competitivas frente del exterior.

Ese panorama ha ido cambiando de manera radical -en la lógica de nuestra inserción en la UE y en la globalización económica que vivimos-, con emprendimientos de todas clases y competitivos.

Pero también se ha producido en las dos últimas décadas una contracción porcentual de la industria dentro del PIB, que cayó al 14 por 100 en 2014, y que ahora intenta recomponerse con políticas más o menos avanzadas de reindustrialización. Con un aliento que parece a todas luces insuficiente, si bien con expectativas interesantes en la industria agroalimentaria, y también en la de bienes de equipo, automóvil, aeroespacial, material ferroviario, químicas y farmacia, textil-confección, etc. Todo ello en un proceso de creciente internacionalización de la economía española.

4. Tercerización económica

Como se ha mencionado ya, la ley Petty Clark ha funcionado cabalmente en España, que hoy tiene una configuración de sociedad de servicios, representando éstos casi el 80 por 100 del PIB; quedando el 16 por 100 para la industria y el 4 para el sector primario.

En esa dinámica tiene gran importancia la exportación de servicios como los de carácter urbano, el turismo, banca, seguros, construcción, y prestaciones a las empresas. Resultando así una balanza por cuenta corriente en términos muy positivos en los últimos años, lo que podía ser el anuncio de un cambio de modelo a la internacionalización de la economía en su versión más global. En otras palabras, la construcción como motor principal del desarrollo, estaría viéndose sustituida como fuerza motriz por las actividades relacionadas con el sector exterior. Además, en el terciario, están todos los servicios de la Administración y del estado de bienestar.

  1. Política comercial

Examinando ya el sistema productivo de bienes y servicios, lógicamente en el 5 damos comienzo al estudio de las políticas, iniciándolo por la referida al comercio; con toda la polémica sobre librecambio/proteccionismo, ya plenamente superada en la era de la globalización, en la que se recuperó la vieja idea del libre comercio.

Ese es hoy el verdadero motor de la economía española, en vez de serlo, ya se dijo antes, una industria de la construcción altamente especulativa en el sector vivienda, que llevó al estallido de la doble burbuja inmobiliario/financiera en 2008.

Actualmente, todo lo relativo al comercio exterior en España, se rige por las normas de la UE y en relación con la Organización Mundial de Comercio.

6. Sistemas monetario y financiero

En el capítulo 6 apreciamos cuál ha sido la evolución de cuestiones tan decisivas como el sistema monetario, fundamentalmente desde la instauración de la peseta en 1868, para seguir después hasta la incorporación española al euro a partir de 1998. Con todo lo que supone hacer un recorrido desde una moneda nacional con todos sus avatares (patrón bimetálico plata/oro, patrón cojo plata, sistema fiduciario dirigido), hasta entrar en una gran unión monetaria como es la del euro.

Y en lo concerniente al sistema financiero, con su modelo en cada momento, veremos la organización del sistema bancario, en torno al Banco de España, apreciando sus pasos sucesivos hasta la Gran Recesión (2008/2013). Incluyendo al final algunas nociones sobre el mercado de valores y otros escenarios de inversión.

Seguiremos la próxima semana y, como siempre, los lectores de Republica.com pueden comunicarse con el autor a través de castecien@bitmailer.net.

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