Dormir como un marqués con la almohada más lujosa del mundo cuesta 50.000 euros

Aunque el refrán nos diga aquello de “quien mucho duerme, poco vive”, lo cierto es que hay días en los que no queda más remedio que hacer oídos sordos al saber popular y dejarse en los brazos de Morfeo. Por una u otra razón, hay ocasiones en que nuestro cuerpo necesita horas y horas y horas de placentero sueño. Pero claro, estar en posición horizontal no quiere decir que descansemos adecuadamente. No en vano, no siempre podemos contar con los elementos idóneos para ello. Que si el colchón está duro, que si el somier hace un ruido terrible, que si la almohada es incómoda… Para que no haya problemas con el cabezal, un fisioterapeuta holandés ha diseñado un cojín perfecto. Eso sí, un sueñito con él nos puede salir bien caro. Concretamente por 57.000 dólares (algo más de 52.000 euros).

El bueno de Thijs van der Hilst ha pensado que ese estratosférico precio de su almohada es suficiente para sacar rentabiidad a los 15 años que lleva trabajando en esta creación. Según cuenta, se trata de un cojín hecho a medida para cada cliente que acabará de un plumazo con cualquier problema de insomnio que padezca.

Para analizar la forma del cuello de cada usuario y crear una almohada adaptada a cada uno de ellos, Thijs van der Hilst se sirve de la tecnología de escaneado 3D. Una vez que ha realizado este proceso, un algoritmo diseñado por este fisioterapeuta y su equipo determina con precisión cuál es la forma que mejor se adapta a ese cuello y le da esa forma al pedazo de espuma viscoelástica que acabará siendo la almohada. Pero ahí no acaba todo. De hecho, este es solamente el inicio del proceso de creación de ese elemento clave en nuestro descanso supuestamente adaptado a la cabeza, el cuello y los hombros de cada uno.

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“Como un especialista en el cuello solía aconsejar a mis pacientes a comprar una buena almohada, yo me pregunté: ‘¿cuál es la mejor almohada para cada paciente?’. Al igual que ocurre con los pies, que son todos diferentes, también lo son la altura de nuestros hombros y la longitud de nuestro cuello. Y la posición de dormir es distinta en cada persona. Todo el mundo es único, así que la almohada debe serlo también”, comentaba Thijs van der Hilst.

Y se puso manos a la obra. Después de pergeñar la forma más adecuada para crear la morfología de cada almohada, este intrépido fisio holandés pensó que sería buena idea añadir a su creación ciertos elementos que acabaran por justificar el precio que finalmente aparecería en la etiqueta. Es por eso que no se conformó con un hilo cualquiera ni un tejido cualquiera. Cada uno de estos cojines de espuma viscoelástica está recubierto con seda de Mulberry, algodón egipcio, tela de oro de 24 quilates y en su cremallera se pueden encontrar hasta cuatro diamantes y un gigantesco zafiro de 22,5 quilates.

La mayoría de los aquí presentes a buen seguro que no saben cuán cómodo puede llegar a ser dormir sobre una almohada hecha con seda Mulberry, es decir, procedente del capullo de gusano de seda joven alimentados por las hojas de mora que cultivan algunos  de sus cuidadores en China. Todos estos factores, para la mayoría probablemente desconocidos, acaban por hacer de esta seda la de más alta calidad de cuantas existen en el mercado.

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Si de crear la estructura de la almohada se encarga una máquina de fresado, el resto de los componentes se incorpora a mano. Además, Van der Hilst parece tener bien aprendida la lección y explica la razón de cada uno de los detalles que que incluye la almohada. “Nuestros artesanos crean una cubierta montada de forma precisa hecha de oro de 24 quilates para bloquear toda la radiación durante la noche, asegurando el ambiente de sueño más saludable para el usuario”, afirma este fisioterapeuta.

No obstante, con zafiros y diamantes de por medio no sabemos si conseguiremos dormir a pierna suelta. Si existe la posibilidad de que acabemos clanvándonoslos en la oreja, quizá no nos seduzca tanto la idea. Es más, hay quien sugiere que no siempre pagar mucho dinero por una almohada nos garantiza conciliar el sueño de la mejor manera. Además, aunque sean claves algunos de los factores que apunta Thijs van der Hilst, como el tamaño de nuestros hombros o nuestro cuello, también existen otros condicionantes, como la posición. El tipo de cojín puede cambiar en función de si somos más de dormir boca arriba, de lado o boca abajo.

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Sea como sea, lo cierto es Van der Hilst presentará el fruto de 15 años de trabajo en la próxima feria INDEX Design Series que se celebrará en el World Trade Center de Dubái. Desde luego, este fisioterapeuta reconvertido a inventor parece tener claro dónde están aquellos que podrían tener las ganas y, sobre todo, el dinero para invertir una fortuna en adquirir su peculiar almohada. Allí también se podrá ver el exclusivo bolso que ha creado la lujosa firma Louis Vuitton para que podamos transportarla de un lugar a otro sin que sufra el más mínimo desperfecto. Habiendo dinero de por medio, ¿quién dijo sueño?

Desde luego, una cosa está clara: si tenemos más de 50.000 euros para comprar un almohada, está claro que la preocupación de si llegaremos o no a final de mes no nos atormentará lo más minimo a la hora de conciliar el sueño. En caso de hacerlo, todo apunta que tendremos la suficiente liquidez como para darnos el placer de viajar al lugar más paradisíaco del mundo, desconectar de todo y, una vez relajados, dormir como bebés.

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Con información de Oddity Central, Prestige Dubai, Esquire, Luxury Launches, Manito Silk y CBS

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