La insólita compañía tecnológica que fabrica robots inútiles (y algo peligrosos)

sierra

En el mundo de la tecnología existen empresas de todo tipo. Desde aquellas que surgen de algún chiflado que desea realizar cosas inverosímiles como viajar al espacio o conseguir reducir la contaminación del planeta con coches eléctricos, los grandes propósitos de Elon Musk con Space X y Tesla, hasta esas otras que algún día hicieron algo innovador y ahora viven del ‘marketing’, como es el caso de Apple. Al fin y al cabo, hay espacio para las más descabelladas ideas en un mundo cada día más y más conectado. Tanto es así que incluso tienen cabida empresas tan desternillantes como Useless Duck Company, que fabrica artilugios risibles sin otro propósito que causar mofa entre los usuarios.

Imagina por un instante que en lugar del nuevo modelo de tal o cual ‘smartphone’ o de este o aquel ordenador, el CEO de una compañía tecnológica apareciese para ofrecerte el nuevo y revolucionario mecanismo que sirve para cortar el papel higiénico. ¿Cómo te quedarías? A priori, podrías pensar: “Nunca se me habría ocurrido, pero igual es sumamente útil”. Sin embargo, al ver la demostración, con una sierra mecánica de por medio destrozando el papel y realizando un corte en la pared, tu opinión cambiaría por completo. Puedes hacer la prueba. ¿Te atreves?

Esta es solamente una de las disparatadas creaciones de Useless Duck Company, la iniciativa de un inventor canadiense que trata de crear los robots más ineficaces e incluso peligrosos (no olvidemos que hay una sierra mecánica de por medio) del mundo de la tecnología. Para ello Mike, CEO de esta peculiar empresa, piensa en cosas cotidianas en las que un robot podría echarnos una mano y, ni corto ni perezoso, comienza a trabajar para darles forma. Y al contrario de los Jobs, Zuckerberg o Musk, este osado emprendedor no tiene intención alguna de amasar una fortuna con sus inventos (quién sabe, quizá habría quien pagase por ellos); su propósito es grabar en vídeo cómo funcionan sus artefactos y compartirlo en YouTube.

Obviamente, si con ello puede echarse al bolsillo algún que otro dólar tampoco va a decir que no. Que a nadie le amarga un dulce. Por ello, para dar algo más de seriedad a esta disparatada propuesta, ha lanzado su idea en Patreon, una plataforma de ‘crowdfunding’, donde aquellos internautas que quieran apoyar sus locuras pueden contribuir a la causa. Por solo 10 dólares el mes (poco más de 9,3 euros) tendrán acceso al tutorial para replicar los robots creados por Mike. Por ejemplo, la ‘Salad Toster’, un artilugio para remover y tostar ensaladas. Lo que siempre habíamos soñado.

Repasando algunos de los vídeos que Mike ha subido al canal de Useless Duck Company en los últimos dos años, podemos ver que una de sus principales preocupaciones es el cuidado de los bebés. Algunos meses atrás, el consejero delegado y al parecer único trabajador de esta disparatada compañía lanzó una cuna capaz de mecer a los más pequeños. Como suele ocurrir con sus experimentos, al oír hablar de la idea parece que suena bien. El problema es cuando podemos ver el resultado.

En esta misma dirección, hace escasas semanas Mike volvió a la carga para intentar facilitar a los padres la tarea de cuidar a sus retoños. Porque claro, imagina que dejas a tu pequeño en casa y llega la hora de comer: sería genial tener un brazo robotizado capaz de darle el biberón cuando papá o mamá se lo indicasen, por medio de una aplicación instalada en su teléfono móvil. ¿Es o no? Como podréis imaginar, si montar al pequeño en la cuna que había salido de la chiflada mente del CEO de Useless Duck Company no era buena idea, menos aún lo es que el robot que había diseñado le diera de comer. He aquí el porqué:

Al explicar con tanta naturalidad sus nuevas creaciones, parece creer realmente en su invento y que su intención, al revés de lo que muchos podrían pensar, es ayudar de verdad a los padres en apuros. Y para acabar de un plumazo con aquellos que dudan de sus buenas intenciones, ahí llega su último artilugio.

Como la mayoría de los humanos sabemos, el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene una particular forma de saludar a los varones con los que se reúne. Poco le importa que sea su colaborador más cercano, el primer ministro de Japón o algún tipo que pasaba por ahí, que cuando Trump estrecha la mano puede acabar provocándole una luxación en el hombro: agarra bien la mano y acto seguido pega un tirón hacia él, acompañado de unos golpes en el hombro que corroboran que todo está en su sitio (o no).

Pues bien, para todos aquellos que tengan que verse con el dueño actual de la Casa Blanca, Useless Duck Company ha creado un robot que emula el inigualable apretón de manos del mandatario norteamericano, para que así el hombro de quienes vayan a visitarle se acostumbre y acabe el saludo con todos los huesos en su lugar.

Más allá de tan particulares cachivaches, lo que más fascina del vídeo es cómo el bueno de Mike puede realizar las explicaciones de tan peculiares aparatos sin desternillarse de la risa. Veremos hasta dónde llegan las andaduras de este chiflado emprendedor del mundo de la tecnología con los 64 dólares mensuales (algo más de 59 euros) que ha conseguido reunir de sus patrocinadores. Tampoco es que necesite demasiada inversión para las herramientas con las que construye sus cacharros (utiliza sobre todo placas Arduino). Así que comer de ello posiblemente no comerá, pero ¿y todo lo que se va a reír con estos utensilios tan inútiles como peligrosos?

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Con información de YouTube, Patreon y The Verge

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