Ponerse un trozo de manzana en la axila y otros extraños rituales de cortejo entre los humanos

El amor a veces toca muy fuerte: Cupido llega con sus flechas, te las clava y tú haces cualquier tipo de locura para conquistar a la persona de tus sueños. A lo mejor no buscas el amor de tu vida, sino simplemente pasar un buen rato y mañana a otra cosa, mariposa. Sea lo que sea, el cortejo es un ritual esencial en ese ser humano que siente mariposas en el estómago. Quizá por ello, a lo largo de la Historia y hasta hoy, se han sucedido los más increíbles trucos y técnicas para rondar a alguien. Hoy nos ponemos el disfraz de Casanova y recorremos el mundo buscando los ritos de galanteo más increíbles.

cuchara de madera

Gales: cucharas de madera, pero no para comerse la sopa

Desde por lo menos el siglo XVII, los galeses han intercambiado ‘lovespoons’ o cucharas del amor, unos cubiertos de madera tallada a mano. Son los chicos de la tierra de Gareth Bale los que pasan horas y horas tallando para sorprender a su amada o amado. Si esta persona la acepta, la relación se pone en marcha. En la actualidad, estas cucharas se regalan simplemente como muestra de afecto. También en el pasado, los noruegos le dieron al cincel.

Cuchillo

Finlandia: cruz de navajas por una mujer

Nos vamos a la Escandinavia del siglo XIX. Aquellas chicas que estaban en edad de merecer llevaban una vaina o funda vacía alrededor de su cintura. Cuando un hombre se sentía atraído por ella fabricaría o compraría un cuchillo para ponerlo en el recipiente. Ahora solo habría que esperar la decisión de la susodicha: si quería casarse con el maromo lo guardaría allí, pero si no se lo devolvería y diría: “Next”.

manzana

Austria: manzana en la axila

Nos quedamos en el siglo XIX. En los bailes de la Austria rural, las damas demostraban su exquisitez y elegancia haciendo algo propio de ‘Jackass’. Bailaban con un pedazo de manzana en el sobaco, para que cogiera sustancia sudorosa. Cuando terminaba el baile se acercaban con él al chico que les gustaba y, si este estaba enamorado, se comía ese manjar de dioses. Una guarrería que pocos (por no decir nadie) estarían dispuestos a poner en práctica hoy en día.

cabeza reducida

Taiwán: regalando cabezas

Una práctica que ha desaparecido en este país asiático. Como en otros lugares del mundo, la tribu atayal reducía cabezas, y hubo quien supo sacarle partido a esta práctica. Muchos de sus guerreros venían con ellas de las batallas para cortejar a las mujeres que más les gustaban. Si estas las aceptaban, las colocaban en una plataforma al aire libre a la vista de todos: no había de qué avergonzarse.

Cabaña en Camboya

Camboya: los padres ayudan en el cortejo poniendo el picadero

No hay nada como unos padres que te ayuden a buscar pareja. Y si para ello hay que construir una cabaña para recibir a chicos, se hace. Los padres camboyanos de la tribu kreung, que no tienen ningún problema con el sexo prematrimonial, es más, hacen estas edificaciones para que sus hijas conozcan a posibles futuros maridos e intimen con ellos, bien de forma carnal bien con una simple charla: en este último punto, ellas deciden.

Níger: los hombres se exhiben en pleno desierto

Había en los 90 un programa de televisión que se llamaba ‘Uno para todas’ en el que varias mujeres debían elegir al chico diez. Algo parecido, pero sin tantos focos ni cámaras, tiene lugar en Níger. Se trata del Guerewol, un festival de las tribus fula wodaabe. En él, los hombres se pasan días poniéndose guapos para que las féminas los elijan entre toda la muchachada. Cuando llega el día de la selección, se ponen en fila y las mujeres se pasean por ella para seleccionar el que más les gusta, mientras los chavales bailan y cantan. El festival se completa con la negociación de una dote y carreras de camellos. Nada que envidiar al Sonorama, desde luego.

Arroz

China: en el arroz está la clave

En el mes de abril, las chicas de la etnia miao, en el suroeste de China, celebran su particular San Valentín. Y lo hacen cocinando arroz en cuatro colores que representan las estaciones del año. Tras ello, lo envuelven en un pañuelo y se lo entregan al chico que anda detrás de ellas. Este debe abrir el pañuelo y observar su contenido: si encuentra dos palillos chinos rojos, a la chica le gusta su porte; si solo hay uno, lo ha rechazado educadamente. En cambio, si hay un ajo o un chili, lo ha rechazado de malas maneras. Y si pone una aguja de pino, es que tendrá que esperar… y hacer regalos para animar a la chica en cuestión.

agua

Polonia y Ucrania: echando agua a tu ‘crush’

El Lunes de Pascua se celebra en estos dos países el Śmigus-dyngus, una tradición con la que se golpea a los conocidos con ramas de sauce o se les salpica con agua y perfume para purificar y limpiar el cuerpo ante la primavera. Si un chico rocía a una joven, se entiende que está interesado por ella. Y peor aún: si esta no recibe líquido, entiende que no le gusta a nadie y corre la idea de que quedará para vestir santos.

Bali: golpeándose por el amor de una mujer

Si David Bustamante y Álex cantaban “por el amor de esa mujer”, los hombres de la aldea de Tenganan, en la isla indonesia de Bali, van más allá: durante el festival Usaba Sambah, que tiene lugar en mayo o junio, se golpean con las hojas puntiagudas del pandanus con el fin de impresionar a las chicas solteras que allí se congregan. Estas, después de ver el espectáculo, se quedan con el que más les gusta y a esperar que fluya el amor. Si no, habrá que esperar a la próxima pelea.

consejero del cortejo

Japón: el cortejo con intermediario

Y terminamos con nuestros amigos nipones, a los que eso del cortejo se les da un poco mal (queremos pensar que no a todos) y necesitan un intermediario, como tu primo el del pueblo que actuaba de sujetavelas cuando estabas con tu ligue veraniego. Se trata del ‘omiai’, una práctica que en la antigüedad se relacionaba con el matrimonio concertado. Ahora, esta persona intercambia datos de una posible pareja con la persona interesada: gustos, familia… Tras ello, si ambas personas están de acuerdo, se prepara una cita y ya solo es cuestión de que termine de fluir el amor.

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Con información de mental_floss, Marie Claire, Wikipedia (1, 2) , ListverseTopTenz y DNA

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