España Bizarra: una guía de los monumentos más extravagantes de la piel de toro

Ya sabemos que en España lo de las rotondas se nos da muy bien, ya no solo por el número de ellas que tenemos o el gran número de personas que se congregan para inaugurar una, sino por las esculturas que se colocan en su centro, que hacen de algunas carreteras y poblaciones españolas un museo de los horrores al aire libre.

Sin embargo, debajo de los Pirineos hay también espacio para que plazas y calles tengan un monumento de esos que te asustan al girar una esquina y encontrártelo de manera inesperada y monstruosa. Por su tamaño, su nivel de abstracción o capacidad de provocar vergüenza ajena te traemos hoy diez monumentos que forman parte de España Bizarra, el Tumblr que recoge “la España más bizarra, absurda, friki y extraña”. ¿Cuál crees que falta en la lista?

guardia civil

¿Una burla a la Guardia Civil?

Entendemos que en principio era un homenaje, pero esta escultura parece pitorreo. Aunque no creemos que nadie quisiera hacerlo, so pena de terminar en el cuartelillo, así que suponemos que intentaba ser un homenaje simpático a los picoletos para descargarlos del marchamo de severidad que tienen encima. Eso no quita que un foráneo se quede con la boca abierta cuando vea esta escultura, ubicada en Iniesta (Cuenca).

costalero

Los costaleros son feos hombres brutos

O esa es la primera conclusión a la que llegamos cuando paseamos por Estepona (Málaga) y vemos estos dos mazacotes de piedra. Situados en la plaza Amengual, son un monumento al costalero, que es algo tan andaluz como el chalán o el rebañaorzas. Sin embargo, es necesario que nos digan que son costaleros para entender que no son calvos, sino que tienen una especie de pañuelo sobre la cabeza, y que eso que rodea su torso es una faja. Mientras tanto, parecen una versión minera y deprimida de Hulk.

haltera

La estatua de una haltera junto al polideportivo de una yudoca

La yudoca Miriam Blasco fue la primera española en conseguir una medalla (en su caso, de oro) en unos Juegos Olímpicos, concretamente en Barcelona 92. La estatua haltera se encuentra en Valladolid, ciudad natal de la deportista, junto a un polideportivo que lleva su nombre, y después de que anduviera dando tumbos por Madrid y por la estación de tren de la ciudad. Además de lo irónico de la ubicación actual, nos encanta que se parezca tanto a Mazinger Z. ¿Se puede ser más extravagante?

amor

Love pasteloso y cursi is in the air

Si se te sube el azúcar después de ver la foto superior y llevas sin comer pasteles desde la tarta nupcial de la última boda a la que fuiste, lo entenderemos perfectamente. Este monumento, llamado ‘Latidos’ y situado en el parque La Zarzuela de Torrejón de Ardoz (Madrid) quiere honrar al amor. ¿Y qué mejor que dos cisnes rosas enfrentados y que simbolizan un corazón? Diabetes ‘is coming’.

máquina de coser

“¿Que dónde está la fábrica de máquinas de coser? Es fácil…”

Y muy fácil: tan solo hay que buscar con la mirada la máquina de coser gigante que hay sobre la caseta de vigilancia. Este monumento se encuentra en Elgóibar (Guipúzcoa). Concretamente, en la calle Zizilio, donde de 1946 a los 90 se ubicó la fábrica de máquinas de coser Sigma. Todo un monumento a la tradición industrial euskaldún que nos vuelve a dejar con la boca abierta, porque no le falta detalle.

campanero

Ruta por el románico con campanero al lado

Supongamos que vas de visita a Arroyo de la Encomienda, en la provincia de Valladolid, para conocer la iglesia románica de San Juan Evangelista, construida en el siglo XII. Destaca su portada con seis arquivoltas de medio punto y en sus cercanías… un campanero tocando la campana. Y no es el que llama a misa de doce, sino un bronce que recuerda esta vieja procesión, y a tamaño real. No le falta ni badajo ni cadena. Suponemos que no sonará, porque como algún gracioso la toque a altas horas de la madrugada…, las mismas horas a las que te puede dar un susto de muerte cuando gires la esquina y no esperes encontrártelo.

Cierzo

¿Qué hay más zaragozano que el viento?

Ni la virgen del Pilar ni José Antonio Labordeta. Vecinos y turistas de la capital del Ebro saben que allí el cierzo sopla muy fuerte. Por tanto, ¿qué mejor que dedicarle una escultura? Aunque habrá a quien no le haga gracia, hay que aplaudir la extravagancia porque parece una viñeta de tebeo: las bufandas y el pelo al aire, esos paraguas que quieren salir volando… Si quieres verla, está en la calle Carlos Oriz García, en el barrio de Miralbueno.

Espera

Elogio a la espera

Ni más ni menos, porque este monumento se llama ‘La espera’. Situado junto a la iglesia de San Sebastián de Almería, retrata a una empleada del hogar que descansa. Nos fascina porque podría ser de Botero, pero esta mole de bronce es obra de Francisco Javier López Huecas. Parece que está cómoda esperando, sí. ¿Habrá bancos cerca para acompañarla a la espera?

tortuga

Proporciones fieles

En el madrileño barrio de San Andrés, en el paseo Alberto Palacios, se encuentra este conjunto escultórico de mujer y tortuga realmente fascinante: la tortuga tiene más envergadura que la mujer. Además, el animal tiene el caparazón cubierto de trencadís, la técnica con trozos de cerámica que tanto asociamos a Gaudí y que la hace merecedora de un ‘crossover’ con el dragón del Parque Güell. Además, la mujer… la mujer… ¿está calva y desnuda?

cremallera

Cierre de piedra

Y cerramos (nunca mejor dicho) con un elemento sin el cual no se entendería nuestra vida y que tiene tanto derecho como cualquier otro a tener su escultura insólita. Se trata de una cremallera, obra del escultor Joaquín Mesalles, colocada en Fraga (Huesca), su localidad de origen, en la calle Castillo. Lleva ahí desde 2007 y no sabemos por qué una cremallera y no unos corchetes o un botón, pero ahí está para sorprendernos.

Con información de España Bizarra

Estas historias también tienen su punto de extravagancia:

La española que se tiró 159 días durmiendo “apenas sujeta el alma por un hilillo de vida”

Licencia para usar ‘gadgets’: los artilugios más ingeniosos (o estúpidos) del arsenal de James Bond

Una guía para encontrar los váteres con mejores vistas del mundo

Del coñac ruso a la ley seca yanqui: breve historia del alcohol en el espacio