Mi sincera opinión sobre Lara Álvarez, la nueva novia de Fernando Alonso

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Un día cualquiera con Lara Álvarez (año 2008)

Cuando conocí a Lara Álvarez en el primer año de carrera, supe que llegaría lejos. Era guapa, lista y muchas de las otras chicas de clase la envidiaban. Así que, no hacía falta atar muchos cabos para llegar a tal conclusión.

Sin embargo, lo que no podía imaginarme (supongo que ella tampoco), es que se convertiría en la novia de Fernando Alonso -ya hablábamos de él en aquellos fríos días invernales de 2005, como lo hacíamos de otras estrellas como Thalía, cantante de la que Lara era muy fan y cuyas canciones escuchábamos a menudo antes de clase, compartiendo auriculares-.

Lo que sí me sorprendió fue el hecho, para mí muy triste, de que Lara dejara de escribirme y de querer quedar a comer conmigo desde que saltara a la fama por su relación con el futbolista Sergio Ramos. Lo cierto es que, desde entonces, la periodista, que no ha durado más de una temporada en prácticamente ninguno de los trabajos que ha tenido y que, sin embargo, sí ha compartido besos y arrumacos con otros famosos como Ángel Martín o Adrián Lastra, parece haber querido desentenderse de sus viejas amistades.

Y no solo eso. En cuanto su relación con Ramos salió a la luz, la colaboradora de programas de televisión se borró automáticamente de su Facebook personal, puso tierra de por medio, y enviarle entonces sms -ahora serían whatsapps-, era como hacerlo a una pared.

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Con Lara Álvarez en la universidad (año 2005)

Me alegro enormemente por ella hoy. Como me alegraría por cualquiera de las personas que, a lo largo de mi vida, he conocido y he compartido tan especial amistad.

Pero no miento si os digo que, de unos años a esta parte -justo desde que su mejor amante, la fama, llamara a su puerta-, mi decepción con Lara se ha hecho tan real como reales son los 20.000 euros que la periodista se acaba de embolsar “por ser novia de” (según LOC) y por ser, más concretamente, la nueva imagen del Circuito del Jarama, celebrado hoy, donde la periodista habla, por vez primera, de su relación con Alonso. “Me siento como una niña chica”, ha revelado.

De hecho, es difícil olvidar, casi con orgullo, cuando ella me decía “Manu, me ha llamado Buenafuente para que vaya a su programa (entonces en Antena 3) para hablar de mi participación en el spot ‘Amo a Laura’ y le he dicho que no, porque yo lo que quiero es ser periodista”.

Es difícil, porque espero que aún quede algo de esa Lara que perseguía su sueño profesional. Espero que, dentro de ella, aún quede ese sentimiento y que no se deje amedrentar por una crisis económica que no ha cesado de perseguirnos a todos, y más aún a los periodistas. Espero que no se convierta en una de esas ‘petardas’ que explotan su físico para enamorar a los famosos a cambio de un puñado de photocalles y de euros.

Lara, aún puedes demostrar que tú vales mucho, aunque ya no me cojas el teléfono.

Manu Sánchez para Republica.com 

  • Agromenawer

    Cospedal representa lo peor del PP: una profunda hipocresía, un enervante cinismo y una ausencia absoluta de capacidad de autocrítica. Sin el inmenso poder mediático y económico que el PP tiene a su favor, este partido estaría condenando a desaparecer del mapa político en las próximas elecciones. Por desgracia lo tiene, y gracias a él es muy posible que siga contaminando las instituciones de este país a no ser que el menguante pero considerable sector de la ciudadanía que aún le apoya abra los ojos de una vez y vote con dignidad y responsabilidad.

    Es difícil concebir en la actualidad un acto más ayuno de patriotismo que votar al partido de Cospedal y Rajoy. Ya se lo dijo Bárcenas con toda claridad a un miembro de la Camorra napolitana, como denunció hace unos meses ABC: “la política y la mafia son lo mismo”. Lo decía con conocimiento de causa, era el tesorero del partido y seguía las instrucciones de sus dirigentes y el modus operandi heredado de su antecesor, que a su vez lo heredó de Naseiro. El PP está descomponiendo España y hay que detenerlo en las urnas, por responsabilidad y por lealtad a nuestra patria.

  • S. Silvia

    Manu,
    Creo que su sueño nunca fue eso de ser una periodista respetada. Creo que el sueño de ella siempre fue ser famosa y lo periodismo era la forma más “fácil” de hacerlo.