Rajoy, Trump y el presupuesto de Defensa

Trump Rajoy

Hace diez días conversaron telefónicamente el presidente Trump y el presidente Rajoy. Una conversación de veinte minutos y en la que se han tratado diversos temas de interés mutuo: economía, inmigración y Unión Europea. Francamente ya me dirán Vds. que es lo que se puede hablar con profundidad y seriedad sobre temas tan complejos durante tan corto periodo, sobre todo cuando es notorio que nuestro Presidente gallego no habla inglés. Curiosa conversación ha tenido que ser, y aún lo es más, cuando leemos que la reseña oficial que hace la Casa Blanca nos dice que en ella el presidente Trump instó a Rajoy a incrementar el presupuesto de Defensa hasta el 2% del PIB, que preconiza la OTAN, un asunto del que no se dice nada en el comunicado oficial de la Moncloa. Si creemos a los americanos ignoro la razón de esta omisión por parte española; tal vez sea por considerarse políticamente incorrecto hablar de incrementos en gastos militares o tal vez porque la cultura y conciencia de Defensa en España es tan pobre que mejor no hablar de estos temas. No sería extraño.

La realidad es que yo comprendo la actitud del presidente Trump harto ya de que sean los EEUU los que carguen con la mayoría de los gastos de la Defensa de Occidente mientras que Europa vive al “dolce far niente” al amparo del paraguas norteamericano. Y es que es así, y aún más gravoso en el caso de España con un presupuesto de Defensa ubicado bien lejos del 2% del PIB demandado por la OTAN con tan sólo un aproximado 0.9%, más o menos, según qué gastos o no se contemplen. La posición de España es tan patética al respecto que si lo explicamos con números será más fácil de entender. Así Alemania gasta unos 40.000 millones de euros en su defensa. El Reino Unido una cifra similar, Francia unos 35.000 millones e Italia unos 20.000. Digamos que España unos 5.000/7.000 millones (según se contemplen o no determinados gastos). Supongo que a la vista de los números ya se pueden hacer una idea del papel que representa España dentro de la defensa europea y en el ámbito de las relaciones internacionales. Pero es que el asunto es aún más serio dado que en España el 70% del citado presupuesto se emplea en gastos de personal. El ejército profesional es carísimo y mal favor a nuestra Defensa hicieron aquellos que con tanta alegría suprimieron el servicio militar obligatorio de forma tan incompetente. Por descontado que esa era la vía a seguir pero había muchas maneras de hacerlo más eficientes.

Y me gustaría terminar añadiendo que aún reconociendo las razones de Trump yo le hubiera dicho que de acuerdo en aumentar nuestro gasto en Defensa pero que me gustaría ver a cambio su apoyo decidido en el conflicto de Gibraltar, su implicación en la posible Defensa de nuestras plazas norteafricanas y desde luego que de no ser así que deje de darnos monsergas y que vayan haciendo las maletas en Rota y en Morón, facilidades que les hemos cedido junto al permiso para la ubicación de 4 destructores del escudo antimisiles a cambio de nada y poniendo en riesgo nuestro territorio de forma gratuita. Como hemos podido comprobar repetidas veces, el señor Trump carece de tacto diplomático alguno y dice lo que se le ocurre de forma brusca y directa. Sabiendo eso ha perdido el presidente Rajoy la oportunidad de ponerse a su nivel y de haber aprovechado esos escasos minutos para lanzarle, educada pero contundentemente, este mensaje: Ceuta, Melilla, las Islas Canarias y mediación, a su estilo, en el asunto de Gibraltar, a cambio del mantenimiento y potenciación, si se quiere de la presencia norteamericana en nuestro territorio. Seguro que el señor Trump, acostumbrado al lenguaje de la negociación, habría captado el concepto. ¡Oportunidad perdida, señor Rajoy! Claro que Trump no es precisamente tonto y habría que haberle lanzado el mensaje con el respaldo de una credibilidad, de la que Rajoy no anda muy sobrado.

Oiga, igual el Sr. Rajoy le ha contado todo esto pero ya me dirán cómo es posible que en apenas veinte minutos, y con traductores por en medio, se hable de economía, emigración, etc…, y además de Defensa y Seguridad y “de cómo le va querido Presidente”.

La verdad es que con comunicados como estos pienso que creen que los españoles somos lerdos, cosa que a lo mejor es verdad. ¿No sería mejor que nos dijeran que ambos mandatarios han hablado y se han saludado con cortesía a la espera de un encuentro más formal? Yo lo desconozco, evidentemente, pero espero que así haya sido y no tardemos en ver al presidente Rajoy hablando sentado con Trump. Confío en ello porque si no es así menudo inútil teatrillo e igualmente espero que la señora Cospedal, ministra de Defensa en sus ratos libres, le insista en esta necesidad perentoria.