Los latiguillos y otras expresiones “meneantes”

Ya se conoce el resultado de las elecciones autonómicas en Cataluña. Ya todos los partidos políticos, como es habitual, proclaman la bonanza de los votos obtenidos. Yo, por mi parte, también confirmo mi tesis de que la inacción es incompatible con el ejercicio del mando y que cuando se cede la iniciativa al adversario se acaba perdiendo. Y es que la inoperancia del Gobierno central del señor Rajoy nos ha llevado a esta lamentable situación. Claro que no es el único culpable, por supuesto, pero las cosas no estarían donde están si no hubiera estado siempre a verlas venir. Es tal mi hartazgo e impotencia, hoy, que mi mala pluma no encuentra argumentos fuera del pesimismo. Así que cambio de rumbo ciento ochenta grados y me aventuro por una extraña línea, diferente a la habitual, a modo de terapia personal que amortigüe mi mala disposición de hoy.

Y es que creo llegado el momento de escribir algo, por si pudiera contribuir modestamente a mejorar nuestro lenguaje, muy vapuleado por los anglicismos que nos inundan y por expresiones que se ponen de moda en la radio y televisión y ofenden la inteligencia del oyente.

Creo que los medios de comunicación están obligados a fomentar un uso correcto del lenguaje y más en estos tiempos, cuando es maltratado con absoluta impunidad e incluso se santifican, a veces, tontas expresiones mediante su aceptación -o más bien claudicación- por la RAE.

cursi yoExpongo, pues, una recopilación de “latiguillos”, expresiones y cantinelas que, por desgracia, proliferan en la comunicación efectuada por determinados políticos, locutores, periodistas y contertulios, especialmente en la televisión, y que atentan contra la riqueza de nuestra lengua, una como pocas, con un amplísimo acervo de expresiones para transmitir cualquier idea, noticia u opinión, sin necesidad de usar alternativas desafortunadas, erróneas o, sencillamente, bobas.

Este país (España), esta nación (País Vasco, Catalunya…): sin comentarios.
El presunto… asesino o lo que sea: aunque tenga la cabeza de la víctima en una mano y un hacha chorreante en la otra.
Es un guiño, a la derecha, a la izquierda…: alguien tiene un tic y quiere contagiarlo.
Complicidad con o hacia…: político (¿= delincuente?)
Poner en valor (algo)…: en vez de valorar o apreciar; siempre con eufemismos y circunloquios… (¿A cuánto está el kilo hoy?).
Es un hecho histórico: claro; después de la Prehistoria, ¡todos los hechos fueron históricos!
Por problemas de agenda: pues si es defectuosa, que la cambien.
Los flecos: ¿A qué sastre van los políticos?
Dicho esto… dicho lo cual: redundancia innecesaria y cursi.
Como no podía ser de otra manera: ¡Oh, rígido destino!
Hoja de ruta: ¿Dónde va esta gente?
Cuaderno de bitácora: ¡Claro!, muchos políticos tienen barco.
Estructura larvada: ¿Mande?
Paquete de medidas: ¿Con regla, pesas y medidor de ángulos?
Consolidación fiscal: ¡A temblar, hermanos!
Hay que hacerlo sí o sí: viva la democracia.
Va a ser que no: ¿En qué quedamos?
Más Europa: menos sueldo y más impuestos y recortes.
No pudo ser: a veces, cuando se pierde un partido, una negociación, etc.: ¡A ver!, o fue o no fue.
Entre comillas: esta expresión, acompañada de un gesto de las manos, resulta “meneante” (ver significado al final).
Abrir el melón: sucesorio, de la reforma laboral, etc.
… sobre la mesa: ¡Claro!, ¿dónde, sino, se iba a abrir el melón?
Argumento maniqueo: el caso es ser original.
Toca mover ficha a…: estos políticos, siempre jugando.
La pelota está ahora en el tejado de…: siguen jugando y, encima, pierden el balón.
Pasar página: ¡Qué bien!, ¡eso implica que leen!
Recorrido político: pero, ¡si van en coche oficial!
Votar con la mano en la nariz: ¡Vaya ordinariez!
Impulso reformista: expresión de moda, por las marionetas de Merkel.
Un flaco favor…: para que no engorde el favorecido.
… de las antiguas pesetas: ¿Las hay nuevas?
Mítico, legendario: por tanto, no existió.
Emblemático, carismático, un icono: bobo latiguillo reciente
Una quita de…: ¡Resulta meneante!
Planes de futuro: ¿Hay planes de pasado?
Se ha producido una noticia: suceden hechos y las noticias los narran.
El tejido empresarial, social…: o de lo que sea.
Los agentes sociales: los antisociales son aún más peligrosos
Os/as, vascos y vascas, vecinos/as…: ¡Cantinela agotadora e inútil!
El tema de (cualquier cosa): vulgaridad muy utilizada.
El mundo de, la cultura de…, del vino, botellón: ¡Expresión panacea!
Emprendedores: nuevo latiguillo utilizado hasta el agotamiento.
Hacérselo mirar…: ¿Algunos tertulianos han estudiado medicina?
La excelencia: en la enseñanza, en esto y en aquello, ¿Por qué no se cita la calidad, la mejora, el perfeccionamiento, etc.?
Manejo de los tiempos: ¡Cómo Dios!
En tiempo real: ¿Es perpendicular al imaginario?
Externalizar: es decir, privatizar.
La pescadilla que se muerde la cola: ¡Masoquista!
Un ajuste en… o regulación de empleo: ¡Dios le ampare!
Con la que está cayendo: ¡Qué original! Pues ya escampará.
Violencia,… o lo que sea de género: En vez de doméstico o de sexo: género es un conjunto de seres con caracteres comunes.
Hoy es el día del/de la… (lo que sea)…: santoral laico.
¡Es un gobierno tecnócrata o un Sr. tecnócrata!: en sentido peyorativo. ¡Molesta que ocupen puestos personas competentes!
Progresista: más proclive a la defensa de los derechos de los “presuntos” culpables antepuestos a los de las víctimas.
Colectivo de…: grupo que dará problemas a la colectividad restante.
Contestación social: acción sindical, en supuesta representación de los ciudadanos, oponiéndose a medidas, casi siempre lógicas, para perpetuarse en el cargo, subvencionado.
Antidemocrático: expresión progre para calificar hechos o declaraciones, normalmente de sentido común.
Es mi verdad”: ¡Así cualquiera!
Un hecho puntual: en vez de concreto o esporádico.
Todos nuestros agentes están ocupados: pero, ¿no había más de cuatro millones de parados?
No cuelgue, le atenderá un agente…: incluso en el taller de la zapatería de la esquina. ¡Nos hemos vuelto muy elegantes!
Se ha caído el sistema; no podemos atenderle; ha sido un error del ordenador; por problemas informáticos: justificación de la ineptitud de alguien.
Tener dos alternativas: es decir, cuatro posibilidades.
Cine de autor: o sea, subvencionado.
La fashion week o la reciente horse week: fascinating!
Nuestros caldos…: por vinos (ésta me subleva en especial).
Texturas: mantra proveniente de la gastronomía.
¡Ya te vale!: ¿qué es lo que te vale?
Divino de la muerte: ¡Supermeneante!
Fragancia, aroma…: ¿Ya no hay olores ni perfumes?
Pausa lúdica interactiva, segmento lúdico: recreo del colegio.
Incorrecciones muy usuales: pienso, opino, digo… de que…; ambos dos o más…; subir arriba, bajar abajo, salir fuera, entrar dentro; detrás mía; ir a por; hasta que no (Ej.: “hasta que no llegues no aparco”… en vez de: “hasta que llegues no aparco”).
Lo que es…: pronunciado, además, “lo que éh”
En olor de multitud…: por “en loor de multitud”.
De motu proprio: en vez de motu proprio.
¡Para nada!: en vez de un simple no.
Hubiera/hubiera. Ej.: Si hubiera llegado hubiera ganado… en vez de “si hubiera llegado habría ganado”.
Explotar: en vez de explosionar (tremendo, para un militar).
“Meneante”: expresión de unos amigos, no en el DRAE, que significa entre hortera, grimoso, paleto, cursi e irritante. Ej.: “nuestras albóndigas al parmeiano con las patatas de la abuela sobre un lecho de eneldo”, o, un “cazador” novel, con todo el equipo nuevo y reluciente.

Les propongo hacer juntos un glosario y publicarlo para disfrute de esnobs y espabilondas (tertulianos opinantes de todo, sabedores de nada). ¡Qué fashion!
Y fin de la terapia.

  • Voltaire58

    No interesa estudiar en profundidad el fenómeno, solo se centran en reprimirlo, de modo que, posiblemente, el problema crecerá sin remedio.