“Informe Confidencial” para el embajador Salomon

El embajador de los Estados Unidos de América en Madrid, Alan D. Salomon, tiene un apellido de hombre sabio, y parece que lo es, y una extraña coincidencia con el presidente Mariano Rajoy a quien en una sesión de las Naciones Unidas confundieron con el primer ministro de las Islas Salomon, un alejado y exótico lugar a donde podría retirarse Rajoy, antes incluso de que concluya su mandato si las cosas siguen como van en España. Especialmente en el campo de la corrupción sobre la que el embajador de Obama tuvo a bien, hace unos días, pronunciarse pidiendo al presidente del Gobierno español medidas para acabar con esta enfermedad que está destruyendo la credibilidad de la clase política española.

De todo esto y de mucho más habla, según ha sabido Marcello, un exquisito “informe confidencial” elaborado por un antiguo agente americano, el inolvidable Philby, que en tiempos de la transición española anduvo por Madrid influyendo en los altos salones de la capital para controlar el difícil proceso de cambio de régimen del dictador Franco, aliado de USA, a la monarquía parlamentaria del Rey Juan Carlos, amigo de USA.

Después de aquellos años Philby se marchó a Alemania a vigilar de cerca el muro de Berlín, pero en 1981 regresó de urgencia a España con motivo del golpe de Estado del 23-F, donde el que era embajador USA, Todman -que no le perdonó a Suárez su viaje oficial a Cuba-, quedó bajo todas las sospechas. Máxime cuando el entonces Secretario de Estado USA, general Alexander Haig, no condenó el golpe de Estado y se limitó a decir que USA no comentaba un “asunto interno” de España, lo que hizo sospechar que los EE.UU. estaban implicados en el golpe, o dejaron hacer, o esperaban a ver quién ganaba antes de posicionarse.

Pues bien, estimado embajador Salomon (a quien Marcello le gustaría saludar y conocer), nos hemos topado con un “informe confidencial” de Philby, quien hace años se retiró de la “inteligencia” oficial y que ahora, luce canas y un estupendo porte de distinguido señor -siempre tuvo un aire aristocrático y excelentes modales-, trabaja como asesor privado de una gran multinacional americana para los que ha escrito este preciado documento, que parece relevante por el sutil e interesante análisis que Philby hace de la actual situación política, social y económica de España.

Y aunque en esta crónica de urgencia no podemos incluir todo el informe, ni siquiera resumir sus más llamativos elementos -eso es mejor hablarlo tomando un café- cabe subrayar que el que fuera “nuestro hombre en Madrid”, que diría Grahan Green, pronostica que: España está al borde de un cambio de Régimen; que se corre el riesgo de una explosión social parecida a la “primavera árabe”; que, como ocurrió en Italia, los dos grandes partidos PP y PSOE podrían desaparecer; y que eso mismo podría ocurrir con la Monarquía.

Concluye Philby su análisis diciendo que, en el delicado momento estratégico por el que atraviesa el norte de África, un país como España, determinante en la zona, no puede entrar en un periodo de desestabilización política, social y económica. Y propone que, como ocurrió al inicio de la transición, las potencias “aliadas” del Gobierno de Madrid -EE.UU, Gran Bretaña, Francia y Alemania- establezcan un “grupo de trabajo” y concertación para “ayudar y controlar” la situación española y en su caso pilotar esta “segunda transición” en favor de: salvar y reconducir el vigente régimen partitocrático, articulado a finales de los años setenta; o influir en la reforma de la Constitución en pos de un modelo democrático presidencialista y “mayoritario”, con o sin la monarquía, a la vista de cómo se vayan decantando los acontecimientos.

El documento en cuestión no tiene desperdicio, estudia y analiza los protagonistas del momento español, líderes políticos, sociales y del mundo de la economía, y avisa sobre la ausencia de nuevos dirigentes no contaminados con el régimen hoy fallido, aunque asegura que, llegado el momento, los nuevos protagonistas de la reforma aparecerán.

Naturalmente Philby cuenta y analiza muchas cosas más. Por ejemplo, del embajador Salomon dice que; triunfó al imponerle a Zapatero el “escudo antimisiles” en Rota; y fracasó al intentar (era “misión imposible”, afirma) frenar que España no apoyase el “Estado asociado de Palestina”, en la ONU. Philby, como se ve, está en todo y a pesar de su avanzada edad mantiene una lucidez extraordinaria y una perspicacia fuera de lo normal.