Fuego amigo a discreción

Cristina Cifuentes, rodeada por tinieblas, ha hablado de fuego amigo para referirse al origen de informaciones contenidas en un informe de la UCO sobre las corrupciones del PP madrileño, y se ha armado la marimorena. Pero lo hay, mucho disparo de supuestos amigos para liquidarla. Pero es que en el PP llevan disparándose los colegas mucho tiempo, y como hay mucha mierda, sobra munición por todas partes. Con Cifuentes intuyo que han pinchado en hueso, pero sólo que algunos la vean como aspirante a suceder a Rajoy, la coloca en el punto de mira. Y si encima ha denunciado a algunos que se lo han llevado, peor que peor.

Es igual que antes que Cifuentes haya al menos dos mujeres y dos hombres que estarían muy por delante de ella en las oraciones de Rajoy para la sucesión, y ya se sabe que en el PP las sucesiones son controladas. Da igual que Rajoy no tenga pensado irse por ahora. Cifuentes huele a aspirante y eso la convierte en enemiga de los amigos que gustan de disparar a discreción, amparados en sextas columnas al servicio de la causa, y dispuestos a todo con tal de ganarse el favor del jefe.

Pero el fuego amigo no es cosa solo del PP. Ya vimos en Podemos como se las gastan, allí disparan con bazucas. Y en el PSOE tres cuartos de lo mismo. Estamos a cuarenta y ocho horas de las primarias y el campo de batalla está que no se cabe. La pre campaña fue de aúpa, la campaña ha sido un tiroteo a campo abierto en terreno embarrado y no dejan de filtrar los candidatos sus temores al recuento, que es el no va más. Es ya casi un año de batalla campal, de fuego entre amigos, pero disparado con balas dum dum, que están prohibidas, pero al alcance de la mano, como casi todo lo prohibido.

Tras el recuento del domingo el PSOE va a seguir roto, pero un poco más, porque va a ser más difícil recomponerlo. Las heridas van a ser hondas. Y los discursos de integración fraternal que se cascan los candidatos van a ser disparos de salvas, milongas, porque en esta batalla no se hacen prisioneros. Es lo que tiene el fuego amigo, que si te da es mortal de necesidad.

Y ojo que después de estas primarias, a la vuelta de la esquina está el 39 Congreso Federal, en junio. Y después, quizá dentro de no mucho, tendrán que elegir candidato a cabeza de cartel electoral. Me parto con la integración. El PSOE lo que tiene es un riesgo cierto de desintegrarse. No tengo idea de quien va a ganar el domingo. Soy nefasto en los pronósticos. Para mí, que Sánchez es con diferencia el peor entre tres candidatos malos de solemnidad, dos perdedores consumados y una ganadora sin rivales. El dilema es ahora cuál de los tres servirá como acelerador de la descomposición definitiva. Porque el PSOE creo que ha de refundarse, y cuando se llega a ese límite, en política, casi siempre llega la muerte antes, que es más rápida, y los partidos en coma no llegan a tiempo de empezar de nuevo.

O sea, que mucho fuego amigo, que es el peor, el que más daño hace, el que más duele, el que menos se comprende, pero en esta política de tercera que tenemos, el más frecuente. Fuego amigo a discreción, en todos lados. Eso es lo que hay.