Rajoy y la porquería acumulada

ignacio Gonzalez

El PP ha ido sobrado de corrupción, lo que venimos llamando mierda a mansalva, a braga quitada que escribiría Umbral, y tenía que llegar, lo que ya está y lo que queda. Rato, apoyado por Rajoy para presidir Cajamadrid y montar Bankia, ha quedado desnudado como un golfo de primera que se lo llevaba incluso siendo vicepresidente junto a Rajoy del Gobierno Aznar, y cuando estaba al frente del FMI, mientras quitaba y ponía consejeros en empresas del IBEX 35. Y ahora Ignacio González, bendecido por Rajoy para suceder a Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, detenido bajo las acusaciones de integración en banda criminal, malversación de caudales públicos, administración desleal, financiación ilegal y blanqueo de dinero. Un lujo. Y Esperanza Aguirre aún de jefa del PP en el Ayuntamiento, y Rajoy callado, pero a nada de salir a la palestra para decir que “esteseñordelquemehabla” ya ha sido suspendido de militancia una vez en el calabozo, y que el colabora con la Justicia. Y es que los jueces la tienen tomada con “esteseñordelquemehabla”, siempre detienen al mismo, se están cebando, cómo son los jueces, y el pobre Rajoy con la agenda libre tras la Semana Santa, ocupado con la Champions y el Marca.

No sabemos si González ha recibido algún mensaje de Rajoy pidiéndole que sea fuerte, que le llamará mañana. Incluso desconocemos si Mariano va a ser fuerte y va a aguantar el tirón como testigo, ya veremos si a favor o en contra. Mañana declara en la Audiencia Nacional Esperanza Aguirre (sus vicepresidentes, uno en el talego y otro a punto de subirse al furgón), vaya circo. Y para el Juzgado que van Casals, al que llaman “El príncipe de las tinieblas”, y Marhuenda, los jefes de La Razón, artistas de la propaganda enmascarada de periodismo, popes de la cosa, aventajados y aprovechados, aguas sucias, de Cataluña y de Madrid, acusados de coaccionar a Cristina Cifuentes, que de esta o perece políticamente abrasada por sus colegas del PP, o sale en hombros por levantar la alfombra.

Cuando se llega al fondo de la cloaca es inevitable que salgan a flote los muertos, el dinero (blanco y negro), las comisiones, los espionajes y toda la porquería acumulada. Y cuando se ven con el agua al cuello, los cobardes cantan. Y se termina en el banquillo por menos de nada, porque la Justicia es un paquidermo que camina lento, pero a veces incluso llega al final. Y en la Justicia también hay vengadores de la cosa, personal que estuvo al servicio de la causa y, desvanecidas las expectativas, retoma la toga con entusiasmo chillón, y la lía.

El PP está en el fango. El PSOE lo estuvo, y lo está en Andalucía. Y, sabiéndolo, los españoles les han seguido votando, a millones, mejor malo conocido que bueno por conocer. Y Rajoy sabe mejor que nadie que para seguir ganando elecciones, no hay mejor camino que ir soltando lastre, cortando cabezas, dejando tirados a los que eran colegas y amigos, enterrando porquería, dejando que empaqueten a “esteseñordelquemehabla”, el único detenido para él, siempre es el mismo, y no va con él la cosa, porque Rajoy, se-fuerte-te-llamo-mañana, está por encima de todo, no se enteraba de nada, estaba a lo suyo, con la agenda vacía de citas pero repleta de retransmisiones deportivas, que le encantan, y el deporte español está que se sale, como él, de lujo, mientras el país se desangra y la corrupción rodea a todos los que le rodean a él.

Veremos si la detención de González y sus mariachis queda en nada y si arrastra lo que nos tememos. Veremos si Esperanza Aguirre termina de dimitir del todo. Veremos si los reyes del mambo del periodismo de tres pistas son también empapelados. Veremos si queda sitio en Soto y Valdemoro, o hay que habilitar macos. El Canal de Isabel II es un asunto turbio. Muy turbio. Y tiene miga. Mucha miga. Y si los jueces dan con algún trasvase con Aguas de Barcelona, o sea, Aigües de Barcelona, o Agbar, la fiesta va a ser morrocotuda, el no va más.