¿Cómo pasará Trump a la Historia?

Trump ha revolucionado los medios de comunicación mundiales con su irrupción en la Casa Blanca, tras una campaña electoral que puso de relieve su peor rostro, removiendo odios y rencillas en casi todos los asuntos que fue tocando.

Una muestra del torbellino mediático claramente perceptible estos días es el artículo titulado “Ocho cualidades por las que el presidente Donald Trump pasará a la Historia”, que la escritora Rebecca Seales publicó para la BBC el pasado sábado.

Merece la pena poner al alcance de los lectores españoles la recopilación que la prolífica periodista británica elaboró sobre ocho aspectos concernientes al nuevo presidente, que le hacen destacar, para bien o para mal, entre todos los que le precedieron en el cargo desde que se aprobó la Constitución de los EE.UU. en 1789.

1) Es el presidente de mayor edad (70 años) al entrar en la Casa Blanca. Entre las mentiras y exageraciones utilizadas durante la campaña hay que recordar la efusiva carta redactada en unos breves minutos por su médico personal, declarando que Trump sería “el individuo más sano jamás elegido como presidente”. La edad media de los 44 presidentes anteriores al inaugurar su mandato es de 55 años y Trump se esforzó por minimizar tan significativa diferencia.

2) Primer multimillonario que llega a la presidencia. Declaró que su fortuna supera los 10 millardos de dólares, aunque la revista Forbes lo deja en 3.700 millones. Quizá para compensar tan escandalosa cualidad en un país con más de 40 millones de personas viviendo bajo el umbral de la pobreza, se ha asignado un sueldo de 1 $, como hizo el cinematográfico gobernador de California, el actor Schwarzenegger, cuando fue nombrado.

3) Ha formado el Gobierno más adinerado de toda la historia de EE.UU. Bernie Sanders, el aspirante demócrata a la nominación, lo calificó como el “Gobierno de, para y a favor de millonarios y multimillonarios”. La fortuna total de todos ellos supera los 35.000 millones de dólares, cifra superior al PIB de cualquiera de los 100 Estados que ocupan los últimos puestos en el ranking mundial.

4) Es el Gobierno con menor experiencia política. Durante más de 60 años todos los presidentes fueron antes gobernadores de un Estado o miembros del Congreso (salvo el caso excepcional de Eisenhower, debido a la 2ª G.M.). Trump menosprecia esta cualidad y valora su experiencia en los negocios y el desapego que siente por el establishment de Washington.

5) Es el presidente que ha dado más poder a sus hijos. Por eso se le acusa de nepotismo, ya que ha nombrado consejero sénior a su yerno de 36 años. Su hija mayor, Ivanka, esposa del anterior, ejerce una notable influencia y se habla de ella como la “Primera Hija” (en contraposición con la Primera Dama) por vez primera en la historia de EE.UU. El conocido presidente Wilson también nombró a un yerno Secretario del Tesoro, pero esto ocurrió antes de que en 1967 se aprobara el estatuto antinepotismo.

6) Como detalle anecdótico (pero valorado en EE.UU.), es la familia presidencial con menos animales de compañía. Se comenta que Trump posee muchas propiedades diversas pero no tiene ninguna mascota en la Casa Blanca, algo excepcional durante más de un siglo. De Kennedy se decía que poseía un “arca de Noé” y, sobre todo, se recuerda al presidente Coolidge, cuyo hogar “era literalmente un zoo”, según se muestra en el Presidential Pet Museum (Museo de mascotas presidenciales), temporalmente cerrado al público.

7) Trump es el más resuelto opositor al libre comercio. Para favorecer el empleo se opone a la mayoría de sus antecesores, partidarios del librecambio. El último presidente que tomó análoga posición fue Hoover en los años 30 del pasado siglo. Acaba de revocar el acuerdo comercial Transpacífico en su primer día de despacho oficial. El NAFTA (firmado con Canadá y México) pende de un hilo. Además, pretende imponer un arancel del 12% a los productos chinos.

8) La Primera Dama también romperá esquemas. Melania Trump es la única nacida en Eslovenia. Su lengua materna no es el inglés. Tras la esposa del presidente Adams, de origen británico, es la segunda en toda la historia de EE.UU. nacida en el extranjero. Habla cinco idiomas (esloveno, francés, alemán, inglés y serbio), la primera políglota en habitar la Casa Blanca. También es única en haber posado desnuda para varias revistas y ser la tercera esposa de un presidente.

A pesar de todo lo anterior puede asegurarse que el mundo preferiría que Trump pasase a la Historia por cualquiera o por todas las razones catalogadas por la periodista británica, y que no lo haga por otros motivos que el irreflexivo e imprudente huésped de la Casa Blanca apuntó durante su enmarañada campaña electoral.

¿Qué hubiera hecho Trump enfrentado con la crisis de los misiles cubanos que Kennedy resolvió con paciencia y prudencia, mientras el mundo se estremecía al borde del abismo? ¿Habría resistido a la presión de los generales que abogaban por una respuesta nuclear inmediata?

En la campaña electoral manifestó que si EE.UU. tiene armas nucleares debe poder ser el primero en utilizarlas, tanto contra el Estado Islámico como contra otros enemigos. Es de desear que, para bien de la humanidad, no sea por este tipo de decisiones por lo que Trump pase a la Historia.