Fábula del acoso y derribo de UPyD

En toda democracia hay conflictos porque hay intereses no coincidentes que se expresan de diferentes maneras. Las instituciones regulan esos conflictos tratando de armonizarlos y optando cuando eso no es posible. Entre esas instituciones destacan los medios de comunicación, el denominado Cuarto Poder, completando así la lista de los tradicionales tres poderes definidos por Montesquieu.

Pretender como hacen algunos que el papel de los medios es mínimo o, incluso, inexistente es cerrar los ojos a lo evidente. Como lo es echar la culpa propia a esos medios, sus filias y sus fobias. Pero en resumen cualquier análisis de un proceso social sin recordar a los medios es un análisis falseado. Es el caso del reciente proceso electoral.

Veamos primero algunos hechos, o sea realidades, no opiniones. Se ha publicado recientemente (www.tuatupr.com) un interesante estudio titulado “Partidos y líderes políticos en TVs y Radios Nacionales-Elecciones Municipales 2015” que “consiste en la realización de un seguimiento cuantitativo de las veces en que se mencionan a entidades y dirigentes en medios audiovisuales con mayor alcance” en esta reciente campaña electoral. El resumen de menciones es como sigue: PP 5.768; PSOE 1.960; Ciudadanos1.773; IU 1.649; Podemos1.531; UPyD 151 (no es errata, no falta ningún cero al final).Cifras que resultan reveladoras. Recordemos que este seguimiento no incluye prensa impresa y digital. En ambas, sobre todo en la primera, el “desamparo” de UPyD es, por lo menos, similar al citado antes. Cualquier persona, medianamente imparcial, se ha dado cuenta de esto.

Esta ha sido la realidad en la campaña electoral y esa realidad, que algún efecto seguramente tiene en las decisiones de muchos electores, ha sido la continuación de una tendencia clara que venía de atrás, sobre todo desde las elecciones andaluzas. Porque además ha habido otras acciones. Por ejemplo, los efectos de las encuestas como se afirmaba en esta misma columna la pasada semana en “Sondeocracia y democracia”. En síntesis, las encuestas crean opinión, inducen a muchos a votar por el que aparece como ganador o bien colocado y hacen que los medios informen abrumadoramente de quienes aparecen en esas encuestas, concretamente el “cuatripartido”. UPyD, como no aparece, es arrojado a las tinieblas aunque esté en legislativos y ayuntamientos.
¿Demasiado tremendista? No lo parece. Esos números son concluyentes. ¿Por qué ha ocurrido esto? ¿Por qué ese acoso y derribo? Habría que preguntárselo a quienes mandan en los medios. Es decir, a los propietarios y los financiadores. En síntesis, eso que se llama la élite mediáticofinanciera. Dicho más sencillamente, el poder. Algo que para muchos pánfilos no existe pero que la realidad, el devenir diario de conflictos de toda sociedad, demuestra que sí existe.