Pedro desafía a Susana en Sevilla

Pedro Sánchez no se arredra y ha optado por Sevilla para el cierre de su campaña electoral en pos de ganar las primarias y repetir en el cargo de secretario general del PSOE. Sánchez fue a Sevilla al mismísimo barrio de Susana Díaz y en la capital de la Junta de Andalucía que ella preside. Y ambos con miles de simpatizantes a orillas del Guadalquivir. Susana de la mano de Alfonso Guerra y Sánchez en la compañía de la alcaldesa de Paris Anne Hidalgo, mientras Patxi López apenas reunía unos pocos cientos de militantes en el centro de Madrid.

¿Quién va a ganar? Nadie lo sabe mientras en los equipos de campaña de los candidatos se arrogan la victoria. Los de López porque dicen que ganó el debate televisado entre los tres, lo que es cierto pero insuficiente. Y lo que nos conduce a la siguiente cuestión: si López aguanta y mejora en algo sus expectativas -que en todo caso no serán muchas ni suficientes para ganar- ¿a quién le quita Patxi los votos a Sánchez o a Díaz?

Probablemente la recuperación de López daña a Díaz y favorece a Sánchez que ha tenido la osadía de ir a Sevilla a plantarle cara a Susana en su tierra y en el corazón de su feudo electoral.

Allí donde ella da voces para insistir en que va a ganar las primarias, lo que no sabemos si será verdad porte por el momento Sánchez le ha metido a Díaz y a la vieja guardia del PSOE -los felipistas y guerristas- el miedo a la derrota en el cuerpo. Y porque todos estos se juegan mucho más que el liderazgo del PSOE, se juegan la influencia que desde hace años tienen en el partido y en el caso de Felipe González la influencia que él tiene entre los poderes económicos como presunto gran preboste del PSOE.

De manera que si el domingo gana Susana también habrán ganado el Ibex, González, Guerra y el diario El País que ha corrido a palos a Sánchez en la campaña electoral y se ha erigido en el portavoz de Susana y promotor del discurso del miedo a Sánchez.

Aunque si gana Pedro el miedo lo van a tener todos estos aliados de Susana porque en ese caso la vieja guardia del partido desaparecerá y entonces ya veremos qué hace El País con su actual línea informativa y editorial. Mientras Patxi el sabe que no va ganar pero se conforma con no hundirse y salvar los muebles en este anunciado incendió simbólico de la vieja sede del PSOE en la calle madrileña de Ferraz, donde el pasado mes de octubre saltaron chispas en un duro y rupturista Comité Federal.